miércoles, 9 de septiembre de 2026

¡Oíd, humanos!, nos grita Nima Yushij

 















¡Oíd, humanos! 


¡Oíd, humanos, sentados en la orilla, riendo alborozados!
Alguien en el agua está perdiendo la vida,
alguien incesantemente bracea
en este iracundo y oscuro y pesado mar que conocéis.
Mientras embriagados estáis
con el deseo de someter al contrario,
mientras en vano imagináis
haber tendido una mano al desvalido
para amasar fortaleza,
mientras apretáis la correa
alrededor de vuestras cinturas,
¿cuándo os puedo yo hablar?
¡Alguien dentro del agua en vano está siendo sacrificado!

Oíd, humanos, reclinados gozosamente en la orilla,
pan en el mantel, ropa sobre vuestros cuerpos;
alguien desde el agua os llama.
Con sus manos cansadas golpea el pesado oleaje;
abierta la boca, con los ojos arrasados de pánico
ha visto vuestras sombras desde la lejanía,
traga agua del profundo azul cobalto y a cada momento su angustia crece.

Saca de las aguas
a veces la cabeza, a veces un pie.
¡Oíd, humanos!
Sus ojos desde la distancia aún atisban este mundo envejecido,
grita y confía en el auxilio.
¡Oíd, humanos, en contemplación sobre la plácida orilla!

Las olas golpean la orilla silenciosa,
rompen como un borracho que inconsciente se desploma,
rugiendo retroceden; y de nuevo este clamor llega desde la lejanía:
“¡Oíd, humanos!”,
y el rumor del viento resuena cada vez más descorazonado,
y su voz, en el rumor del viento, más se desvanece.
Entre las aguas distantes y cercanas
siguen resonando estas voces:
“¡Oíd, humanos!…”.


Nima Yushij. Poema ¡Oíd, humanos! 27 azar 1320 HS / 11 diciembre 1941





"Nima Yushij es a un tiempo una de las más altas cumbres de la milenaria literatura persa y el umbral que une y permite el tránsito desde los grandes poetas clásicos (Ferdousí, Rumí, Saadí, Jayam, Hafez) a la extraordinaria poesía moderna (Shamlú, Ajavan-Sales, Farrojzad, Sepehrí). Diríase que su vida y su escritura estaban destinadas a habitar una falla donde poderosas placas tectónicas se enzarzan en una labor constante de creación y destrucción. La suya fue una existencia en permanente conflicto, a caballo entre sus bosques natales y el mundo urbano al que jamás se acostumbró, entre la tradición autocrática de los dirigentes de Irán y el deseo de apertura y democracia de su generación, y entre el estuario caudaloso de las formas poéticas heredadas y el manantial crecido por las aguas de distantes fuentes literarias. Cuando es tanta la tensión la hebilla salta por los aires".  

Gonzalo Sánchez-Terán. De la edición de la antología de poemas de Nima Yushij titulada ¡Oíd, humanos!, editada por Ediciones  del Oriente y del Mediterráneo. Traducción del farsi por Shirin Salehi, Saeideh Gashemi y Gonzalo Sánchez-Terán. 





16 comentarios:

  1. “¡Oíd, humanos!” es el último intento de una voz que se apaga mientras la indiferencia permanece intacta.

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    1. No es la única voz, ni del pasado ni actuales. En todas las sociedades y sobre todo en donde más reina la injusticia y el subdesarrollo hay voces que son aplastadas. Tal vez ahí la poesía sirva para sobrevolar la cruda realidad.

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  2. Tewngo una cuenta pendiente con este poeta. Gracias por recordarmelo.

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    1. Pues recordado queda. Sugerencia: en esa editorial se ha publicado a autores del marco oriental y del Mediterráneo como indica su título. Interesantísimos todos. Naturalmente hay que tener interés en conocer otros territorios y hombres tan humanos como nosotros los presuntuosos occidentales.

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  3. Cuánta consonancia con los tiempos que atravesamos tienen estos dolorosos y magníficos versos de Nima Yushij!
    Al igual que la realidad sus versos nos dejan conmovidos y temblorosos, también sumidos en la impotencia.
    Tendrá la poesía la capacidad de rescatarnos?
    Muchas gracias por traerlo.

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    1. No me extraña que nuestra querida Farrojaz tenga también la obra que tiene, bebería del poeta del Mazandarán y del cruel pasado que ha tenido Persia/Irán.

      Soy incapaz hoy día de responder a preguntas que buscan lo positivo. El estado actual del mundo y de lo que va llegando tecnológicamente y el poderío de quienes controlan las nuevas técnicas no transmiten precisamente optimismo y escasa esperanza. Así que ni siquiera sé si la poesía tiene esa capacidad de rescate, que diría el intenso poeta tucumano Juan González, pero puede tener capacidad de proporcionarnos resistencia.

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  4. Si alguien no se siente tocado por un poema como este es que tiene mala voluntad o tiene la conciencia pervertida o no se siente humano. Ese poema de la feha indicada sigue más en vigor hoy que nunca.

    Ander

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    1. Hay mucha mente cerril que desprecia las expresiones literarias. Mucha mente que niega la realidad circundante y solo se mira al ombligo, pobre y vendido ombligo. Mucho desagradecido con lo conseguido a través de los tiempos por quienes han perseguido valores que vuelven a ser pisoteados e ignorados.

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  5. Pero los humanos no oyen mucho.
    Salu2 y gracias.

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    1. Hay humanos que sí y humanos que no quieren siquiera escuchar. Estos no se dan cuenta que lo que les ocurre a muchos en otros lugares les pueden pasar a ellos (nos puede suceder a nosotros)

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  6. Me temo que a muchos humanos les importa un rábano el sufrimiento ajeno.
    Saludos.

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    1. Obvio. Se ve en actitudes cotidianas y se ve en lo que apoyan políticamente.

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  7. Me conmueve y sorprende tanto espacio para el sufrimiento ajeno. A mi después de criar a 3 hijos y 8 nietos, no me queda ni un centímetro cúbico. Y lo digo
    Saludos

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  8. De ambas cosas, pero también de alegría, porque los vi crecer en un mundo en que hay oportunidades a pesar de todo.

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    1. Esa es la más interesante valoración que se puede hacer. Yo lo veo así también en la generación a la que pertenezco que, aunque procediendo del esfuerzo y carencias o limitaciones de nuestros padres bastantes encontramos una suerte que debemos agradecer. Naturalmente todo obedece a circunstancias y casuística concreta. Los que emigraron del país o los que no levantaron cabeza durante décadas no pensarían lo mismo.

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