Hay textos del pasado que no pasan de moda. De estar en vigor. De parecer que acaban de escribirse. En la obra de Immanuel Kant titulada Sobre la paz perpetua. Un borrador filosófico, escrita en 1795, se pueden leer cosas como las que a continuación copio y pego, tomadas de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Creo que quedan relatadas situaciones actuales, de estos mismos días. Quedan retratadas figuras políticas y quedan expuestas las prácticas que se están ejecutando como si la Ley y el Derecho internacional no se hubieran inventado nunca. Después de leer lo que dice el filósofo de Königsberg a uno le vienen a la mente muchas caras, los mapas geopolíticos, las acciones bélicas, el sufrimiento de las poblaciones y el descaro político de los que hacen sus negocios a costa de las sociedades de nuestro tiempo. Dice Kant:
"Puede suceder que los moralistas, que, al realizar sus ideales, se equivocan y se hacen déspotas, cometan numerosos pecados contra la prudencia política, adoptando o defendiendo medidas de gobierno precipitadas; la experiencia, rectificando estos agravios a la Naturaleza, acudirá a encarrilarlos por el buen camino. Pero, en cambio, los políticos que construyen una moral para disculpar los principios de gobierno más contrarios al derecho, los políticos que sostienen que la naturaleza humana no es capaz de realizar el bien prescrito por la idea de la razón, son los que, en realidad, perpetúan la injuria a la justicia y hacen imposible toda mejora y progreso.
Estos hábiles políticos se ufanan de poseer una ciencia práctica; pero lo que tienen es la técnica de los negocios y, disponiendo del poder que por ahora domina, están dispuestos a no olvidar su propio provecho y a sacrificar al pueblo, y, si es posible, al mundo entero. Son como verdaderos juristas -juristas de oficio, no legisladores- cuando se ven ascendidos a políticos. No siendo su misión la de meditar sobre legislación, sino la de cumplir los mandatos actuales de la ley, toda constitución vigente les parece perfecta; y si ésta es cambiada en las altas esferas de la corte, el nuevo estatuto les parece el mejor del mundo; todo marcha según el orden mecánico pertinente al caso. Pero si esa adaptabilidad a todas las circunstancias les inspira la vanidosa pretensión de poder juzgar los principios jurídicos de una constitución política en general, según el concepto del derecho -a priori, pues, y no por experiencia-; si se precian de conocer a los hombres -cosa que no es de extrañar, ya que tratan a diario con muchos-, no conociendo empero «al hombre» ni sabiendo de lo que es capaz, pues tal conocimiento exige una profunda observación antropológica; si, provistos de esos pobres conceptos se acercan al derecho político y de gentes para estudiar lo que la razón prescribe, harán lo de seguro con su menguado espíritu leguleyesco, siguiendo su habitual proceder -el de un mecanismo de leyes coactivas y despóticas-. Lejos de esto, los conceptos de la razón exigen una potestad legal, fundada en los principios de la libertad, únicos capaces de instituir una constitución jurídica conforme a derecho. El hábil político cree poder resolver el problema de una buena constitución dejando a un lado la idea, apelando a la experiencia y viendo cómo estaban dispuestas las constituciones que hasta hoy se han mantenido mejor, aunque la mayor parte eran o son contrarias al derecho. Los principios que ponen en práctica -aunque sin manifestarlo- dicen poco más o menos lo que las siguientes máximas sofísticas:
1.ª Fac et excusa (Actúa y justifícalo luego) Aprovecha la ocasión favorable para apoderarte violentamente de un derecho del Estado sobre el pueblo o sobre otros pueblos vecinos. La legitimación será mucho más fácil y suave después del hecho; la fuerza quedará disculpada, sobre todo en el primer caso, cuando la potestad interior es al mismo tiempo autoridad legisladora a quien hay que obedecer sin discusión. Vale más hacerlo así que no empezar buscando motivos convincentes y discutiendo las objeciones contra ellos. Esta misma audacia parece en cierto modo oriunda de una interior convicción de la legitimidad del acto, y el dios del «buen Éxito» es luego el mejor abogado.
2.ª Si fecisti, nega (Si has hecho algo, niégalo) Los vicios de tu Gobierno, que han sido causa, por ejemplo, de la desesperación y del levantamiento del pueblo, niégalos; niega que tú seas culpable; afirma que se trata de una resistencia o desobediencia de los súbditos. Si te has apoderado de una nación vecina, échale la culpa a la naturaleza del hombre, el cual, si no se adelanta a la agresión de otro, puede tener por seguro que sucumbirá a la fuerza.
3.ª Divide et impera (Crea divisiones y vencerás) Esto es: si en tu nación hay ciertas personas privilegiadas que te han elegido por jefe -primus inter pares-, procura dividirlas y enemistarlas con el pueblo; ponte luego del lado de este último, haciéndole concebir esperanzas de mayor libertad; así conseguirás que todos obedezcan a tu voluntad absoluta. Si se trata de Estados extranjeros, hay un modo bastante seguro de reducirlos a tu dominio, y es sembrar entre ellos la discordia y aparentar que defiendes al más débil.
A nadie, en verdad, engañan estas máximas, tan universalmente conocidas. Tampoco es el caso de avergonzarse de ellas, como si su injusticia apareciese patente a los ojos de todos. Las grandes potencias no se avergüenzan nunca por los juicios que haga la masa; avergüénzanse unas de otras. Pero en lo que se refiere a estas máximas, no es la publicidad, sino el mal éxito de las tretas, lo que puede avergonzar a un Estado -ya que todos están de acuerdo acerca de la moralidad de las tales máximas-. Queda, pues, siempre intacto el honor político a que aspiran, a saber: el engrandecimiento del poder por cualquier medio que sea".
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Fac et excusa, seguro que Trump np es tan cateto como pensam os y el hombre ha leido a Kant, por eso es un cantamañanas.
ResponderEliminarLo terrible es la vigencia de la obra de Kant mas de doscientos años después de ser escrita.
Saludos.
¿Fantaseas con que ese individuo haya leído a Kant? Vamos, hombre, con la lectura de la cotización de sus múltiples acciones ya tiene excesiva lectura. Ahora bien, puede que algún sabidillo de tercer o cuarto grado de alguna pomposa universidad sí que lo haya hecho. Pero tampoco. Precisamente es que las cosas han venido siendo desde tiempos inmemoriales como son y funcionan, y precisamente Kant lo que hace es observarlas. Así que ¿cómo no va a seguir en vigor el pensamiento ilustrado de Kant y de otros muchos, algunos de los cuales no gustan de recordar ni los que siguieron sus criterios, o eso decían?
EliminarHay cosas en cuya naturaleza no está la posibilidad del cambio. Tienen su base de sustentación en la estupidez humana (ya me canso de hablar de ella) que propicia su permanencia constante.
ResponderEliminar¿Tú crees que esa es la clave? La estupidez humana solo es una expresión que bien puede ser emitida por quien no tiene nada y quiere tener como por el que tiene mucho y quiere tener más. Pero la avidez, la ira, la desposesión de muchos para aumentar beneficios los pocos, el ansia de dominio, la generación de ideas fantasiosas que justifiquen las conductas inmorales, etc. son las motivaciones para estar repitiendo una y otra vez un funcionamiento caótico sobre la Tierra. Acaso no hay otro.
EliminarNo es que lo crea (ya sabes que no me gusta mucho ese verbo), es que estoy convencido.
EliminarEs que te quedas corto:
EliminarESTUPIDEZ, según el DRAE:
De estúpido y -ez.
f. Torpeza notable en comprender las cosas.
Sin.:
idiotez, tontería, imbecilidad, bobería, sandez, memez, necedad, simpleza, tontada, cojudez.
Ant.:
inteligencia1, agudeza, perspicacia, sagacidad.
f. Dicho o hecho propio de un estúpido.
Sin.:
idiotez, tontería, imbecilidad, bobada, bobería, sandez, majadería, memez, necedad, simpleza, tontada, tontuna, despropósito, gilipollez.
Ant.:
agudeza.
No soy docto en Kant. Sé que llegó al conocimiento bebiendo del Racionalismo y el Empirismo a la vez. Eso le hizo Crítico, esa cosa que hoy detestan los políticos, todos, porque no hay nadie que quiera admitir errores, y por ello ni se hacen ya debates del Estado de la Nación.
ResponderEliminar"Los pensamientos sin contenido son vacíos; las intuiciones sin conceptos son ciegas.", eso es lo que decía Kant.
Aún así, y habiendo estudiado su postulado durante cinco años (quiérase o no, cada año, en cada curso, en la Facultad de Filosofía se hablaba de Kant), cuando escribió aquello de: "la experiencia nos da el qué, pero la mente nos da el cómo".
Intuyo, no lo sé porque como he dicho antes, no soy docto en Kant y para sacarlo a colación hay que saber, que Kant hubiera dicho hoy algo similar a esto:
"Señor Trump, no puede tratar a sus aliados como herramientas de su voluntad; la paz no se construye con amenazas comerciales. Señor Sánchez, su defensa del derecho es loable, pero recuerde que la paz perpetua también exige que los ciudadanos del mundo sean libres de la opresión. Y al régimen de Irán: ninguna paz es posible mientras se amordaza la razón de su propio pueblo."
Todo, eso sí, a riesgo de equivocarme, por supuesto.
Saludos
Con el uso simplón y superficial de las redes sociales, que prestan más atención a las modas efímeras que al pensamiento, más los medios que trabajan para sus señores, ¿qué capacidad crítica cabe esperar de los individuos, de la sociedad en general? Mil veces insistiré que los político reflejan lo que queremos que reflejen.
EliminarOye ¿qué hubiera dicho Kant de los PPVOX? Ah, los ignoraría seguramente por su falta de interés filosófico y moral. ¿Los ciudadanos del mundo están libres de la opresión con invasiones y ataques que causan sufrimiento y muerte? El ejemplo de Israel causando miles de muertos y destrucción masiva, más apropiamiento de robo de Gaza y Cisjordania, ¿es para paz duradera? Denunciar la acción guerrera USA/Israel que se salta todas las leyes del derecho internacional ¿es estar a favor de la opresión ejercida por la teocracia criminal de Irán, donde los que pagan primero son los propios súbditos? Pensemos bien lo que decimos, porque veo que entramos al juego del discurso falaz de los medios de las derechas y por ahí iremos por el peor camino.
Pues de lo escrito elijo este apartado en el que estoy muy de acuerdo:
EliminarMil veces insistiré que los político reflejan lo que queremos que reflejen.
Convenceros: en términos generales ellos son nuestro reflejo.
EliminarMil setecientos noventa y cinco, fines de siglo XVIII y Kant ya analiza lo que hoy se espeja en nuestra realidad, todavía faltaba un siglo para que se produjera La caída de las águilas, así denominan los historiadores a los convulsos años de desmoronamiento y desgaste de antiguos imperios que culminarían con la primera y segunda guerra mundial. Creo que nunca salimos de las guerras, porque inmediatamente firmada la paz en los acuerdos de Yalta se inicia la guerra fría junto a las múltiples guerras, invasiones y aplastamientos de los pueblos en nombre de la paz y la democracia. Todos los imperios mueren matando, y lo hacen de múltiples formas ya sea invadiendo, sembrado cizaña, pudiendo por dentro a los pueblos y estados en connivencia con los cómplices y personeros de turno y un largo etcétera. Son los derroteros del poder y un sistema de dominación, poco duró en algunos lugares del globo la tan bonita democracia y la frágil Paz.
ResponderEliminarGracias por publicar este artículo.
Un saludo desasosegado
Pues ya ves, tras unas águilas llegaron otras. Putin lleva años resucitando el antiguo imperio zarista. Los USA han ido de imperio al menos desde que provocaron la guerra con España en 1898 y ya ves cómo ha tratado al mundo desde entonces. No sé si el poder imperial estadounidense está muriendo y por eso ejercita un despliegue de fuerza mundial. En parte para aparentar e insistir en su dominio, en parte para seguir haciendo negocios y cortar el bacalao de la economía mundial. La Paz es frágil. La ciudadanía está siempre entregada, y la democracia ha servido limitadamente y no sé si para hacer avanzar el pensamiento político (vista la intención de voto) No es fácil mantener el sosiego. Ser solo epicúreo en estos tiempos y no te digo estoico se hace cada vez más difícil. Gracias a ti. Seguiremos leyendo los clásicos que aún viven en la realidad.
EliminarA História repete-se e parece que ninguém aprende com os erros do passado.
ResponderEliminarSerá a ganância que os move?
Texto interessante...
Beijos e abraços
Marta
La ganancia, el beneficio, el ansia de poder, la ocupación de territorios, el control sobre las materias primas, el control sobre el mercado, etcétera. Así fue desde la Antigüedad y por lo que vemos no se cambia el curso de la Historia.
EliminarKant tenía una talla muy superior a los políticos de su tiempo, como antes la habían tenido Diderot o Voltaire. Que a toda esa estirpe de pensadores podamos entender hoy tiene que ver con la propia marcha de lo que llamamos Historia, tan difícil de entender y sobre todo de actuar en las relaciones humanas.
ResponderEliminarAnder
Una marcha con características en su esencia que no parecen diferir mucho de las de otros tiempos. Pero con una dosis de hipocresía y neurosis bestial.
EliminarDe tremenda actualidad. Una mente sensata y lúcida la de Kant. Me temo que Trump no le haya leído. Bueno, seguro que no ha leído nada en su vida que no sea el saldo de sus cuentas bancarias.
ResponderEliminarNo aprendemos nada de los grandes y así nos lucevel pelo.
A la incultura del personaje se añade la neurosis que parecen tener él y cuantos le rodean. A tenor de cómo obran a salto de mata cada día.
EliminarEl idealismo alemán tiene estas cosas... La realidad actual es tan burda, que para explicarla debemos regresar a siglos atrás, como si alguien hubiera borrado todo lo que habíamos avanzado. Quizá no era tanto como pensábamos, si tan fácil ha sido destruirlo.
ResponderEliminarEsto está siendo el estallido de una tormenta que se iba conteniendo y no acabará ahí.
EliminarParece que muchos gobernantes han tomado ciertos textos y ciertas distopías no como un aviso, sino como un manual de instrucciones.
ResponderEliminarMe gusta mucho la filosofía de Kant porque la entiendo y me parece aplicable al día a día y, como vemos, no pasa de moda...
Saludos
Pues el manual de instrucciones puede fallar si falla algo fundamental que es la reflexión. Pero estamos tan condicionados por nuestras formas de vida y de manera de sostenerla que no sabe uno por dónde saldrá todo dentro de algún tiempo.
EliminarSe supone que tiene su MAR, que le proporciona los argumentos necesarios para soltar un argumentario adecuado a "justificar" esas barbaridades con las que nos obsequia.
ResponderEliminarTienen equipos poderosos de control de medios. Lo tienen todo. Su soberbia acabará irritando al mundo.
EliminarFáckel:
ResponderEliminareste comportamiento debe ser innato en los políticos porque actúan así ( y no creo yo que hayan leído a Kant, ocupados como están en trepar y hacerse hueco).
Salu2.
Bueno, es una verdad incompleta. No deberíamos caer en estereotipos, que no aclara la vista. Hay políticos honestos, y hay muchos como nosotros, que tenemos al lado, que son deleznables. Y son estos precisamente los que ponen o permiten que se pongan los profesionales. Insisto siempre mucho en ello porque parece que nos olvidamos de cómo funciona la sociedad en general y no solo un sector. Gracias, Diego.
EliminarSí, tiendo a generalizar y no es bueno ni justo, pero es que miro a derecha e izquierda y es todo tan desolador y deprimente...
EliminarY arriba y abajo y desde aquel ángulo y desde aquel otro...pero nos conviene situarnos -no anclarnos, que es otra posición peligrosa- para llegar a comprender y por lo tanto a saber estar hasta con nosotros mismos.
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