miércoles, 23 de julio de 2014

Esto no es un aforismo















...ignoro si lo que pretenden es nuestra rendición por hastío...mientras la rueda del mercado sigue como si se tratase de la eternidad misma...pero yo no sé dónde se halla nuestro lugar en el engranaje...aunque lo más interesante de todo esto que pasa es que cada vez me afianzo más en saber qué es lo que no quiero ni querré nunca

(por lo demás, que la insolencia y el desprecio están llegando a un punto que dejó de ser aceptable hace tiempo pero que ahora es asfixiante no es una aseveración mía...claro que a mucha gente no le importa inhalar los gases más tóxicos, devorar los restos putrefactos y darse baños en el cieno que no admitirían ni los cerdos)



(Fotografía de Michael Ackerman)


domingo, 20 de julio de 2014

El escandaloso encanto de los energúmenos














He puesto el título pensando en aquel otro de la película buñuelesca El discreto encanto de la burguesía. Por nada, simplemente porque construir un titular siempre me pareció una arquitectura importante de lo que se puede escribir detrás, aunque gran parte de las veces un titular baste y constituya por sí solo la forma y el fondo de un artículo. Con ganas me quedo de dejarlo en cabecera y terminar la entrada aquí mismo. Pero el cuerpo me pide desahogarme. La chica de la foto habla por sí misma y, sin embargo dice más en un sentido y poco en otro. Juventud, pose, estética cuidada, atracción, mirada larga, tierna y aparentemente clara, parece recién salida de la típica imagen de un ejemplo de mujer de la american way of life. Pero se trata de una adaptación visual al espectro israelí que nos da el pego. La joven mujer podría ser una modelo de pasarela, una empresaria de éxito de las páginas salmón de un diario occidental, una antigua alumna de un colegio de pudientes o una madre de familia que posa para el libro de ídem. También cabe que sugiera placidez para un hombre de avanzada edad que reprime sus oscuros deseos o la imagen de un futuro de bienestar, paz y concordia a la que desde su dulce mirada parece invitar a todos. A tirios y a troyanos, a humildes y a soberbios, a obreros y a emprendedores triunfantes, a israelíes y a palestinos. Pero, oh la lá, leo que se llama Ayelet Shaked y que es diputada de Hogar Judío, un partido religioso de extrema derecha. Leo en la página de la agencia Europa Press: "La diputada del radical partido israelí Hogar Judío Ayelet Shaked ha pedido la muerte de todas las madres palestinas por dar a luz a 'pequeñas serpientes', según hizo saber hace dos semanas en su web de Facebook. 'Tienen que morir y sus casas tienen que ser demolidas. Son nuestros enemigos y nuestras manos deberían estar manchadas de su sangre. Esto se aplica igual a las madres de los terroristas fallecidos', ha escrito la diputada. 'Detrás de cada terrorista se encuentran decenas de hombres y mujeres sin los cuales no podría perpetrar atentados. Ahora todos son combatientes enemigos, y su sangre caerá sobre sus cabezas. Incluyo a las madres de los mártires, que les envían al infierno con flores y besos. Nada sería más justo que siguieran sus pasos', según el post que publicó el pasado 7 de julio." En fin, creo que son habladurías, que la chica es solo algo montaraz de lengua y que los tabernarios que se juntan con ella la corean para gozar de su belleza y no perderla. Y es que la envidia nos mata, hermanos. Os dejo un par de enlaces, sin poder reprimir del todo mi estremecimiento por el odio del que es capaz el género humano de generar. 


http://www.diariodelaire.com/2014/07/todas-las-madres-del-mundo-poema.html

http://www.europapress.es/internacional/noticia-diputada-radical-israeli-pide-sean-asesinadas-todas-madres-palestinas-20140718145953.html

http://radiomacondo.fm/2014/07/17/el-fascismo-de-las-jovenes-israelies-en-twitter/




viernes, 18 de julio de 2014

La fecha que nunca existió
















Aquella fecha, fatídica para todos los habitantes de la granja de entonces, nunca existió. Los que crecimos a la sombra de la bota de lo que aconteció en una fecha inexistente hemos estado equivocados. Quien más o quien menos percibió en su carne la onerosa presión de la canícula, extensa, ardiente, destructora. Muchos de modo directo, en pocos días, en tres largos años, en cuarenta más de secuelas sin fin. Pero todo aquello debió ser imaginado. Una mala, si bien larga, noche. Una pesadilla más que un sueño. Una deconstrucción total, más que una épica. ¿La sangre y el fuego? Anécdota. Pero eso sí, un antes y un después que no estoy seguro que se haya cerrado. Siempre se vive en un estado de transición. Es el estado natural de la naturaleza. ¿Cómo no iba a serlo de las sociedades? Cantidad ingente de testimonios escuché en mi infancia, más en mi juventud, muchos más en las últimas décadas. ¿Serían relatos imaginados? Pero a los que nos gusta pasearnos por la invención, es decir no inventar las cosas sino hacer como si no hubieran existido (ésa sí que es una verdadera invención) aún nos hieren las imágenes de lo que algunos se empeñan en decir que aconteció. Que no, que no pasó nada. Tranquilas, almas cándidas de la granja. Tranquilas, nuevas generaciones, que todo es susceptible de volver a inventarse. Nada de hacer caso a los viejos, que quedan pocos. Menos de los libros, que son un aburrimiento. Total, las mismas instituciones de aquella fecha inexistente y nuevas formas de ignorancia y entretenimiento se han adaptado a las circunstancias del presente. Objetivo: salvar, como siempre el negocio y la bicoca.  ¿Hubo alguna vez una historia anterior de la granja?  ¿Qué me cuentan, si apenas la hemos conocido?  El después hizo tal tabla rasa que la puerta a los errores sigue abierta. ¿O será solo la de lo imaginario?  (Resuena todavía el unamuniano venceréis pero no convenceréis...¿será porque sigue en vigor?)


NB. Pongamos una nota de humor con el trozo de una película de Chaplin:




martes, 15 de julio de 2014

Cámara fija















¿En cuántos días dices, Satán, que el Señor creó el cielo y la tierra? ¿Que no sabes? ¿Que nunca tuviste noticia de tal creación? ¿Que no conoces al Creador? ¿Que desde que el mundo es mundo solo conoces caos y destrucción? O mientes y eres un falaz, Ángel Caído, o la obra de crear sigue las coordenadas caprichosas de los hombres. Y en esas parece que andamos, sin corregir pero sí aumentar. 

Al descubrir a través de Le Monde unas imágenes suministradas por Watania Media Agency, que tiene oficinas en Jerusalén, Gaza y Ramala, no he podido por menos que concederme cuatro minutos y cincuenta y cinco segundos de mi tiempo vital a mirar cómo se destruyen otros tiempos vitales en cuatro minutos y cincuenta y cinco segundos. El tenso griterío que se va apocando lo ponen los habitantes de Gaza y la música atronadora de fondo la coloca el terrorismo de Estado israelí. La película habla por sí sola. Ah, y no esperéis demasiado argumento, es aburrida y supongo que recurrente durante las últimas jornadas. Mientras, Occidente cede y concede a la gran obra creadora. Es de suponer que el negocio de la arquitectura tras la destrucción no es precisamente baladí. No hay imágenes nuevas. El mundo es una cámara fija.







lunes, 14 de julio de 2014

Otro hombre (puzzle de una onomástica)





Queda muy lejos su nacimiento en 1896. Le tuvieron miedo, y los que tenían que temer de él le tenían mucho más miedo de lo que nos pensamos. Hoy, los que tendrían que temer, pero no temen porque son temerosos pero solo de Dios como mucho, porque los humanos, de momento, les traemos al pairo, se ponen simplemente nerviosillos por una nueva formación que gana mediáticamente un millón y pico de votos en las últimas elecciones. Nervios y miedo son estados diferentes no solo del sistema neurovegetativo sino también del social que, se quiera o no, nos involucra a todos. Los nervios pueden controlarse, el miedo no tanto y produce muchas cornadas. Y puede que a los que tienen que temer el miedo se les aproxime si  a los nuevos se les suma la experiencia y práctica de los viejos de toda la vida. El hombre de la mirada penetrante, desde algún sitio de su claridad eterna tal vez esté meditando sobre los males que nos siguen acechando a los españoles. De momento es memoria. Pero aún su nombre legendario causa estremecimiento a aquellos que siempre tienen que temer por el dolor que causan, y que ellos bien saben. 



sábado, 12 de julio de 2014

El hombre




















Fíjate que es difícil que la sonrisa de un niño se congele. Sólo el dolor la desvía y la vence. En la fotografía de la entrada anterior hay varias sonrisas ausentes. En un niño se ha perdido por el miedo, qué digo el miedo, el terror, en otro por el dolor, en otro por...Sí, ese niño algo mayor que lleva al herido en brazos...Me deja perplejo. Es como si de pronto -¿o acaso ya tenía aprendizaje en ello?- fuera un adulto total. Pero algo me maravilla. Es una dureza de hombre que reacciona. Si siente odio, lo contiene. Si repugnancia, la deja de lado. Si maldice el lugar donde ha nacido, calla. Pocas veces he visto en un rostro una altivez serena. Un altivo no soberbio. En su fuero interno seguro que sí siente orgullo. Orgulloso de echar una mano, de procurar un apoyo, de salvar del instante a alguien más desvalido. Su actitud borra todas las lenguas orales. Desplaza los griteríos, las voces de la desesperación, la manifestación de repulsa al causante del daño. Dentro de un tiempo, ¿será una muestra de lo que se ha sembrado en Gaza? No quiero ni pensar que su futuro sea de odio, aunque razones tenga para ello. Pero esa actitud de trasladar a un pequeño, de mantener el tipo en medio del desbordamiento causado por los efectos de un bombardeo, de una impasibilidad aparente pero sumamente activa se merece ser un hombre entero para una reconstrucción futura entera de los suyos y su territorio. 

Invocación y deseo: Que el hombre interior que aprende en el sufrimiento cotidiano le proteja. ¿Alá? Alá duerme, como los otros dioses de los infames.



miércoles, 9 de julio de 2014

Amuleto del tiempo

















El reloj se paró en mil novecientos cincuenta y tantos. Se escurrió del ojal del chaleco a donde estaba prendido en un atardecer de otoño. Las manos arrugadas que habitualmente lo consultaban se enfriaron. No solo apagó un tiempo, sino también una mirada. Y una afabilidad y una sonrisa de larga comisura. La cabal seducción del anciano dejó de marcar horas. Para el niño, aquello fue una suerte de primera perplejidad que iba a embargarle de manera consciente en su vida. Una palabra siempre escuchada pero que no había visto ponerse en escena le sacudió. Muerte. Nada que ver con las películas, ni con la abstracción con que los mayores gastaban el sustantivo. Morirse. La presencia del hombre muerto, no solo un verbo reflejo. El cadáver. Una apariencia, digna y casi entera, que el abuelo exhibía majestuosamente desde su falta de respiración. El significado de la ausencia de vida que, de momento, al niño no le conmovía. Tal era el poder de la perplejidad. Pero desde entonces empezó a saber que las palabras no son aéreas ni han llegado a construirse para pasatiempo o distracción. Que bajo las más estremecedoras fluye la utilidad y la exigencia de nombrar cada espacio de tiempo y de carne. Cada pérdida. ¿Siente el hombre de hoy el calor de otra mano del cual el metal del reloj no ha podido desprenderse todavía?




domingo, 6 de julio de 2014

Ayer





Parece que fue ayer. Todo era más apacible. Se veían las cosas de otra manera. La expectación iba de la mano de las ilusiones. Yo vivía en una pompa. Esta era muy grande y yo muy pequeño. Cuanto más grande era la burbuja de mi infancia más ilimitado me sentía. Luego, andando el tiempo, vendría el pinchazo inevitable y la marca inexorable de las limitaciones, nunca aceptadas del todo. Pero durante aquella semana del recién estrenado verano nos poníamos el símbolo de la fiesta y hervíamos en la emoción. Cuando la masa aún no molestaba y todavía no estaba mercantilizada la alegría. Todo era enorme para mi visión del mundo circundante y yo tan pequeño. Acaso viene de entonces que cuanto hacen los hombres me parezca insuficiente y que hasta los territorios más extensos se me representen diminutos. No obstante mi pequeñez.

Hoy no estamos todos. Falta el hombre mayor.



jueves, 3 de julio de 2014

El hamletiano Jan van Calcar
























El ser o no ser es muy anterior a que la palabra de Shakespeare hiciera célebre la cita. La cuestión del ser o no ser no es la duda, pues no hay elección, sino la temporalidad y su transcurso, que va a ir arrebatando los dones de los cuerpos. El dibujo del hombre anatómico de Jan Stephan van Calcar (que, por otra parte, es Adán) tiene ese punto reflexivo (toda reflexión posee un cierto contenido irónico por la cuenta que nos tiene a los humanos), donde el cuerpo exuberante pierde la expresión de soberbia a través de una caída leve de la cabeza. Caída que enseña una mirada. Y acaso no hace tanto una pregunta, sino una propuesta: avanza despacio, por ejemplo. Vivimos con la calavera a cuestas, por mucho que la disfracemos. Y, sin embargo, hay que distraerla en tanto en cuanto la fronda del cuerpo no nos abandone por el desierto.


  

miércoles, 2 de julio de 2014

La Internacional Nueva





Quiero soñar, aunque el título de la entrada parezca exagerado. Sueño con un esfuerzo que llegue a buen puerto. Con un objetivo que merezca la pena, no solo en su pragmatismo sino en su contenido ético. Con una acción que fomente no únicamente un encuentro pasajero sino que sea un armazón que levante una casa. Una casa que no repita errores del pasado. Que no sustituya a sus moradores ni los relegue a meros ocupantes del espacio, del que los mercaderes de la vida se beneficiarán. Hablo de actitudes, pero también de intercambio de experiencias. De imaginación, de ideas renovadas, de compromisos. De debate. De la capacidad humana de reaccionar frente al oprobio, el chantaje y la explotación, en definitiva. De la necesidad de auto organizarse, primero para mantener la dignidad, después para hacerse valer, después para ser escuchados, después para obligar a cambiar. ¿Demasiado elemental? Pero nada hay absolutamente nuevo. Las nuevas prácticas deben ser acompañadas del pensamiento y éste debe generar ideas, en permanente cuestión.

Leo que un grupo de jóvenes españoles de Berlín, ligados al movimiento 15M, han montado en la capital europea una asesoría para los inmigrantes españoles que van cayendo por allí y están siendo víctimas  -en el corazón de la Unión Europea nada menos-  de explotación laboral.  ¿Solo una oficina?  “Queremos que la gente se organice en sus trabajos. Indagar para ver quién es susceptible de hacer acción sindical en grupos que hasta ahora no había ningún tipo de comité de empresa”, explica uno de sus miembros. Iniciativa que es herramienta. Herramienta que tiene todo el conocimiento de causa para cuestionar lo que está sucediendo y qué tipo de prácticas de abuso se están instalando en Europa.

Mi reconocimiento a esta gente joven. Deposito mis esperanzas en iniciativas de esta clase. Donde muchos verán algo puntual yo quiero soñar. Soñar con que de fuera vendrá la regeneración de dentro. Siempre las ideas y los debates llegados del exterior  -y no menosprecio a lo que fructifica dentro del país-  ayudaron a cambiar el ruedo ibérico. Soñar con que una nueva Internacional no es ni la burocracia, ni el control de las ideas, ni la manipulación de un ente para Estado alguno. Estos jóvenes están sembrando. Como este pequeño grupo, ¿cuántos más lo intentan, dentro y fuera de los límites de España? Creo en los gérmenes de la vida.


http://sociedad.elpais.com/sociedad/2014/06/29/actualidad/1404060780_813802.html

http://15mberlin.com/



lunes, 30 de junio de 2014

Amuletos del silencio




















Hay riesgo de que los recuerdos se conviertan en amuletos. O solo es la posibilidad. Los amuletos siempre fueron tangibles. Se tomaban entre los dedos, se guardaban en un bolsillo o se colocaban sobre una estantería. A veces me parecían recuerdos muertos; a veces, creía ver en ellos prolongaciones de otras vidas. Con su presencia cercana preservaba sensaciones que se iban extraviando o vínculos que se rompían lentamente dentro de mí; o fuera de mí también pero que me afectaban. De vez en cuando una necesidad irreprimible me pedía un exorcismo personal que me condujera a librarme de ellos para siempre. Los tiraba a un río al son de una frase secreta. Los dejaba caer desde la jardinera de un tren, invocando la intervención del viento. Los regalaba, acompañados de una sentencia enigmática, trasladando así el conjuro a otra persona. En cada pequeña cosa en la que había depositado alguno de mis sentidos latía un diálogo, pero también rozaba el fetichismo. Con el tiempo he guardado varios amuletos, sin haberlos reconocido incluso como tal. O he adquirido otros nuevos, resistiéndome a considerarlos en esa categoría. Llegó un tiempo en que las personas se cruzaban en mi vida junto con los pensamientos, con los deseos y con la inercia. Cuando las personas se alejaban tenía la sensación, principalmente sobre algunas de ellas, de que se objetivaban y adquirían esa forma simbólica para estar presentes todavía de indeterminada manera en mi pequeña historia personal. Pero no sé si debo considerarles amuletos: son más bien divinidades manes o representaciones lares que se mueven en mi mente produciéndome inquietud empero también cierta clarividencia. A falta de hacerlos tangibles deposito muchas noches en la obscuridad embriagante, a través de mi voz más abstrusa, una llamada intensa que solo es atendida por el silencio.





sábado, 28 de junio de 2014

Maximalismo y Minimalismo


















Hace un tiempo hubiera escrito así:

Ese estado de fragilidad que a veces le cerca y se concita en él no sabe interpretarlo.  Más allá de lo aparente y obvio que campa en cuanto le rodea la indagación se vuelve turbia y confusa. Recuerda una lección del catecismo: los enemigos del alma son tres, a saber, el mundo, el demonio y la carne. Postulada esa división complementaria de las acechanzas de una conciencia, lejos estaba de romper la obediencia del tabú de las palabras. ¿O lo hacía al transgredir la ley de esas palabras, no obstante el riesgo a la desgracia que decían se postulaban en caso de no cumplirla? Pero el cuestionamiento siempre avanza: ¿me desazona la carne o me irrita el mundo o se trata de la tentación satánica en directo? ¿O todo es lo mismo, tentación, y proviene de aquella pretensión genética de pretender ser como dioses? Morboso y atractivo cuento de la infancia, no obstante lo oscuro de aquella narración sincopada. El triunfo de lo elemental, con siniestros fines, en medio de un universo complejo, interactivo y plural. Lo que en tiempos de receptividad cándida percibía como compartimentos estancos han resultado ser vasos comunicantes. Los hombres han descubierto hace mucho que más allá de esas esferas determinadas ideológicamente hay otros volúmenes, otras vidas, dentro y fuera de él de las que depende, que son absolutamente palpables. Los rostros de la materia que aún no controlamos supera a los tres agentes de la tentación. Hoy las bacterias, por ejemplo, se incorporan cada vez con mayor carta de naturaleza a nuestra presencia consciente. Y hablamos con ellas...


Ahora mismo solo escribe así:

Ese estado de fragilidad que a veces le cerca y se concita en él no sabe interpretarlo. La indagación se vuelve turbia y confusa. 

¿O fue al revés? ¿Empezó hace años por el segundo texto y ha devenido en la ampulosidad del primero? El lenguaje efectúa viajes de ida y vuelta. Hasta dejarnos desnudos.



martes, 24 de junio de 2014

Lasa Messidor




Oh, Messidor, estabas en un recodo del camino y yo no advertía tu presencia. Rodeada de tus atributos no es tanto cada uno de ellos lo que me permite saber que has llegado sino esa lasitud que contiene con medida tu exuberancia. Como una defensa del abandono al que te entregas no cedes el pudor. Probablemente escuchas los pasos de los seres inferiores que nos acercamos a ti para el culto puntual. Te dejas observar, aprecias nuestra aproximación, casi te rozamos. ¿No hay ya algo de adoración en cada elemento que te flanquea, las espigas, la vegetación, la luz, la herramienta? La ligera caída de tu vestido no traiciona la piel a la que se ciñe. Te basta con imponer a nuestra mirada ese torso benéfico para que nos transmitas mejor que cualquiera de los otros símbolos dónde se encuentra el espacio que propones. Impecable y fecunda eres a la vez autora y gozadora del propio placer. Nada hay de sueño definitivo en tu postura. Nada prometes, nada concedes para una eternidad, nada nos niegas. En nosotros está saber para qué has llegado. En la línea entre dos luces tu carne de nieve sufrirá. Sin inquietarte a la diagonal de tu leve caída, has soltado una flor arrancada al jardín. Yo, imprudente, extiendo los dedos para tomarla. Sin despertar del sueño mueves los tuyos, Messidor.  



(Imagen del mes Messidor perteneciente a un Calendario republicano francés)




Messidor






Celebremos Messidor.



lunes, 23 de junio de 2014

La otra línea editorial




El Roto es la única línea editorial alternativa de El País hoy día. En mi modesta opinión este periódico ha cerrado el arco de su trayectoria de defensa del Orden Global con la puntilla de la apología monárquica a ultranza de las últimas semanas. Se veía venir, pero como siempre que tiene que salir a salvar los trastos de una institución o de una situación que consideran de riesgo, y que a su vez es también procurar por tener seguro el negocio propio, se pone insoportable. Me recordó la época en que se votó el Referéndum sobre la entrada en la OTAN (vaya engaño) en que el diario desplegó todas sus armas de destrucción masiva para lograr que Felipe González no perdiera una votación en medio de un posicionamiento abrumador de la ciudadanía contra la entrada en el organismo belicista. Abrumadora opinión hasta que El País y la campaña del miedo de aquel gobierno influyeron por el objetivo final, tan exitoso para ellos, tan degradante para la Democracia. Ahora no se ha votado nada, pero vaya miedo les ha debido dar a los poderes fácticos la situación de desprestigio del reinado anterior, generado desde el interior, hasta el punto de que El País se ha convertido  -al menos de momento, pues el maniqueísmo siempre late por doquier- en el primer medio monárquico, desbancando a los tradicionales ABC y Hola. Las páginas del habitualmente considerado periódico de la Transición (¿de aquellos polvos estos lodos?) están resultando pestilentes. Particularmente creo que no se trata de un posicionamiento meramente político sino que toda la multimedia de PRISA se juega el negocio  -y si se la juegan ellos es que todos los demás también-  si se descoloca el tablero que los grandes propietarios del mundo habían trazado para España. Lo triste es comprobar que la mayor parte de los colaboradores y articulistas del periódico están contribuyendo con su objetiva visión a justificar y desfigurar lo que saben perfectamente que ni es justificable ni salvable. El fervor felipista del que están haciendo gala muchos de estos estos escribientes remunerados es un miasma irrespirable, pero queda registrado. O tempora, ¡oh pérdidas!

Roto: Salve. No bajes el listón.




sábado, 21 de junio de 2014

Aggggg!




Lo que se deposita en las banderas, en los uniformes y en los pasos marciales se detrae del cerebro.
Botas que se agitan, vidas que se pisotean.
Cuanto se entrega a los símbolos se hurta a la libertad del pensamiento. 
Por cada seguimiento a la maquinaria de la violencia muere un mundo de imaginación.
Fusiles que se levantan, neuronas que se desperdician. 
Gritos energúmenos que se emiten, susurros sensibles que se pierden.
Órdenes clamorosas, palabras de conocimiento que dejan de pronunciarse.
Himnos épicos que se vociferan, canciones de la tierra que se dejan de cantar.
Soflamas contra el enemigo, pérdida irreparable de la bondad.
Mensajes grotescos que se desperdigan para alentar a la tropa, lecturas placenteras que se dejan de hacer.
Por cada industria bélica que se potencia, destrucción de la riqueza de un país.
Por un Dios que se reclaman para sí unos y otros en apoyo a su lid, ¿cuántos hombres se apagan?
Por una Patria Mito que se sublima, ¿cuántas patrias y matrias del individuo son aplastadas? 
Por el negocio de la guerra de los mercaderes y la hipócrita justificación para bellum de los gobernantes del miedo, ¿cuánta miseria no se genera entre millones de seres?

¿Aprenderán alguna vez los humanos? ¿Aprenderemos?


(Aclaración: el enemigo de estos, que ha tomado antes la iniciativa, va del mismo cariz)



viernes, 20 de junio de 2014

Nosotras


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, no sé si alguien nos entiende pero estamos ahí procurando pequeños reposos en lo que otros llamarían cadena sintáctica que no es sino una de las múltiples manifestaciones de otras cadenas que se deben entre sí y que se alimentan y se alzan como vestigio de que pase lo que pase todo sigue su curso y que no hay nada que llene la vida de los hombres en su pura singularidad que habitualmente está dotada de insignificancia y precariedad aunque la apariencia lo falsee y disimule y cuyas limitaciones deparan sorpresas o bien ratifican que no cambia tanto la incertidumbre en que tiene lugar el curso de los acontecimientos y así nosotras sustituimos a otros signos que denotan confusión tales como los puntos y seguido que alardean de finalizar algo pero no lo logran o  los puntos suspensivos que dejan en la inseguridad de una falsa apertura aquello que los escribientes no saben desarrollar más y a pesar de la incomprensión que los lectores manifiestan con nosotras no tanto porque no agradezcan la comodidad que proporcionamos sino porque no alcanzan a captar la filosofía que nos guía nos empeñamos en una lid por evitar que se dude de la vida de las palabras y de alguna manera nuestra acción no es tanto dejar la puerta abierta a la perpetua reencarnación de los significados como transmitir que ocurra lo que ocurra en el mundo no debe exaltarse ni tampoco rebajarse como tan frecuentemente hacen los humanos las manifestaciones que se producen pues las imágenes con que estos se empeñan en modelar y colocar sobre pedestales están sujetas a la mera transacción y al costo de un determinado montaje que todos desean transcurra cuanto antes y es por eso que aunque demos la impresión de existir para asegurar la concatenación de la misma inercia de las cosas o para atrapar la improvisación de los avatares imprevistos tenemos vida propia más allá de una descripción o una redacción o un ajuste de la melodía de los fonemas que no quieren perecer,












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miércoles, 18 de junio de 2014

Amuletos





















Antes de saber lo que era un amuleto ya sabía cómo era un amuleto. Porque la necesidad se anticipa al nombre. Porque la aspiración protectora es instintiva antes que consciente. ¿Cuál fue el primer amuleto de mi vida? Sin duda el pezón de mi madre. Ese ejercicio de asirme a él que es gesto y que es tendencia irrenunciable. Tiempo también en que hábitat, afecto y alimento son los tres rostros de la única razón verdadera del existir. Vinieron otros amuletos después. ¿En qué orden? La memoria es confusa. ¿Qué imágenes retengo? Acaso el dedo gordo del pie. Luego tal vez un objeto exento, a saber, la almohada o un pequeño elefante de trapo. Elementos culturales ya, más simbólicos, menos instintivos, no por ello menos superfluos. Allí donde se va abriendo paso el poder del símbolo, donde se concentra lo primario, donde se proyectan las necesidades protectoras se va a definir el sentido de los amuletos. ¿Me habrán acompañado durante toda la vida? 



(Foto de Éric Marváz)

martes, 17 de junio de 2014

Schiller y Anna Netrebko




...emoción en estado creciente...aislarse para sentirnos en lo que nace y en lo que se dispersa, en lo que nos expulsa y en lo que nos recoge, en lo que nos conmueve y en lo que ignoramos...sentir una voz múltiple como si fuese una voz única, disolvernos para seguir creciendo, continuar para dotarnos de sentido, resistir para que la brutalidad no nos venza jamás







lunes, 16 de junio de 2014

Imaginario, 99.



Y en la profundidad de la mandorla vacía del tímpano ahondaba una obscuridad, justo allí donde nunca llegaron a poner estatua alguna, tal vez porque se les acabara la piedra a los constructores o porque no pagaran a los canteros o acaso porque se les terminasen las ideas y dejaran de creer en su monótona inoperancia.



Imaginario, 98.




Una mano grande y fuerte de alguien que no veía apretaba mi cuello; yo apenas podía respirar e imposible desasirme de ella, cuando se me ocurrió gritar al desconocido: no podrás conmigo, y la mano y el brazo que había detrás y el cuerpo que los proyectaba quebraron en mil añicos, dejando dibujada en el suelo una silueta de cenizas. 



domingo, 15 de junio de 2014





Imaginario, 97.




Una jauría de perros domésticos, cuyos amos mostraban una actitud de salvajismo sumamente peligrosa, abandonaba sus collares y venían conmigo, entregados, mientras a lo lejos los innobles laceros lamentaban la defección de los justos.



Imaginario, 96.




Llegaban los gitanos nómadas y les dábamos regaderas, palanganas, grifos desusados, barreños y otros objetos de cinc que ellos revendían. Y una niña de cabello enmarañado con el que jugaba a hacerse trenzas, que no era ni morena ni rubia, y que no dejaba de mirarme y de ir siempre tras de mí me decía: me quiero quedar aquí contigo porque eres un saltimbanqui como yo.



sábado, 14 de junio de 2014

Imaginario, 95.



Me despertaba sobresaltado tras soñar que una iguana hincaba sus dientes en uno de mis pezones y me desangraba. Al desperezarme ante el espejo contemplaba atónito aquel círculo morado de pequeñas muescas hendidas cuya explicación no tenía, salvo que siguiera soñando. O algo peor.



Imaginario, 94.




Recorro la galería de máscaras y me las pruebo. La del puma, el oso hormiguero, el simio, el fuego, el antílope, el árbol, el genio benéfico, la serpiente, la geométrica...Cuando me coloco la de feroz guerrero todas las demás se parten de risa y me siento abochornado.



Imaginario, 93.



Atravesaba el puente de piedra en medio de una tormenta que se avecinaba. Apenas me encontraba a la mitad cuando estallaba furibunda y luminosa. El caudal del río crecía y a punto estaba ya de tapar los ojos de la formidable estructura. Cuando me disponía a alcanzar el tramo final, un rayo había destruido el último pilar. Yo saltaba al vacío, pero un extraño ser que decía pertenecer a las profundidades del río me recogía en el vuelo al abismo.



viernes, 13 de junio de 2014

Imaginario, 92.




Las letras de tamaño grande iban encogiéndose a medida que pasaba las páginas, a mitad del libro apenas se distinguían, para acabar extinguiéndose misteriosamente justo en ese momento en que más interesante estaba siendo el relato, cuando todos los caminos permanecían abiertos, y todas las posibilidades quedaban en el aire, el amor sin saber si superaría la prueba, la cárcel que amenazaba al protagonista, la guerra que transcurría indefinida, la traición que acechaba y que nunca se sabrá si resultaba triunfante, la generosidad de los amigos que habían apostado por aquella aventura...


  




Pero ¿qué me cuenta?


¿lo que va de ayer...



MENSAJE NAVIDEÑO

El rey: "La justicia es igual para todos"

El tradicional mensaje navideño de Don Juan Carlos ha abordado todos los problemas de la sociedad española con especial mención a los esfuerzos que habrá que hacer para salir de la crisis y para luchar contra el paro

CADENA SER / AGENCIAS   24-12-2011 - 21:20 CET


...a hoy?





El Gobierno prepara el blindaje total del Rey para causas civiles y penales


Cualquier demanda o querella contra don Juan Carlos, una vez que pierda su inviolabilidad, se instruirá en el Tribunal Supremo. La protección jurídica que se prepara abarca su vida privada






















viernes, 13 junio 2014

el país



No. Lo que ha ido siempre. Y a este personaje sumen otros 9.999 aforados más, que leo que hay, aunque hay quien dice que son muchos más. España: Número Uno en Aforados en Democracia en el ránking mundial. ¿Cómo llamamos a esto? Hace unos días, el influyente dirigente político (porque lo es de facto) Juan Luis Cebrián titulaba: "¿Democracia o República? Democracia." Con esa expresión solamente emulaba aquél grito de Companys: "¿Monarquía? ¿República? ¡Catalunya!" Pues bien, venga, yo voy a aportar otro más próximo a la realidad: ¿Monarquía o República? Esto sigue siendo lo de siempre: Franquismo. Arriba España.




jueves, 12 de junio de 2014

Imaginario, 91.




Hundía mi cuerpo en la tierra hasta que lograba convertirme en topo.



Imaginario, 90.



Aliados en la insaciabilidad del juego que no distinguía ni el bien ni el mal, ni el orden ni la transgresión, cada noche mordíamos nuestros cuerpos para paladear el fruto prohibido antes de que fuera demasiado tarde y nos fuera arrebatado por los dioses de la envidia.




Imaginario, 89.




Sueño que mientras duermo una víbora muerde mi cuello y a través de él me extrae los pensamientos.



Imaginario, 88.




Al abrir el libro que contiene todas las respuestas, el ácido del papel se ha descompuesto tiñendo de amarillo las páginas y disolviendo las palabras. Solo han quedado algunos puntos suspensivos y varias comas, como si de cerros testigos de un valle erosionado se tratase, y no pierdo la esperanza.



miércoles, 11 de junio de 2014

Imaginario, 87.




Estoy al borde de un acantilado y seres insignificantes descienden atropelladamente por la ladera de la montaña lanzando gritos como energúmenos. Me hago a un lado y uno tras otro caen y se estrellan contra las rocas, permaneciendo apenas el eco apagado de sus gemidos. 



Imaginario, 86.



Acumulo tantas luciérnagas que puedo hacer el camino de vuelta, no obstante la noche obscura.








martes, 10 de junio de 2014

Imaginario, 85.




Bajo la bóveda del lugar soterrado un estuco representaba a un hombre y una mujer con ricos vestidos elevando una copa de vino moscatel. Ambos se sonreían con complicidad en la penumbra y giraban sus rostros hacia mí ofreciéndome el cáliz. Es la eternidad, me proponían en su lengua arcaica. Yo rehusaba. Prefiero lo inmediato, les respondía humilde.



Imaginario, 84.




Varios hombres se hieren a golpes alrededor mío, sin escuchar mis voces de apaciguamiento. El que parece resultar triunfante en la contienda viene hasta donde estoy, manso y con una actitud avergonzada.



lunes, 9 de junio de 2014

Imaginario, 83.



Una mujer venía de frente y a punto estaba de chocar conmigo. Justo al llegar a mi altura se desdoblaba en dos mitades. Yo trataba de pasar y al encontrarme en medio la mujer volvía a cerrarse. Y me engullía.







Imaginario, 82.



El pedestal que se erige en el mirador estaba vacío, me subía a él y contemplaba la espléndida vista. Sin embargo no podía evitar la sensación de que había perdido la ciudad. Me bajaba corriendo para no convertirme en estatua por toda la vida.



domingo, 8 de junio de 2014

Entrevista a Fool. Reaparecen los dichos y contradichos.















Recientemente ha reaparecido el blog Dichos y contradichos tras unos cuantos meses en cuarentena. Nos ponemos en contacto con Fool, autor del citado blog para hacerle alguna preguntas capciosas.

Fackel. Tras esta cuarentena, ¿llega de nuevo para mucho o para poco?

Fool. Para una eternidad.

Fackel. No nos diga que le vamos a tener que sufrir de aquí hasta el infinito...

Fool. Así es, solo que el infinito se mide en dos o más direcciones, por lo que si el blog desaparece mañana o se vuelve a tomar una siesta dentro de diez días cabría considerarlo una infinitud. 

Fackel. Por lo que vemos para usted el infinito no es algo meramente temporal...

Fool. En absoluto, más bien es un asunto de intenciones. De ahí que una cuarentena, algo así como cuarenta días, cuarenta noches, cuarenta mediodías, cuarenta medianoches, cuarenta madrugadas, cuarenta vespertinas, cuarenta asimilaciones, cuarenta diarreas, cuarenta por cuarenta etcéteras, haya supuesto una buena medida para valorar si merece la pena retornar a los desahogos y otras excrecencias.

Fackel. ¿Quién se oculta tras Fool?

Fool. Tras Fool no se oculta nadie, sino más bien al contrario, se revela el loco que uno lleva dentro.

Fackel. No diga eso, sus recomendaciones rezuman apariencia de cordura, sensatez y buena voluntad.

Fool. Tú lo has dicho, aparentan todo eso pero no son sino retortijones de las palabras.

Fackel. ¿Cabe la posibilidad, por lo tanto, de que usted se repita en sus aseveraciones, regañinas, insatisfacciones y moralinas?

Fool. Naturalmente, como se repiten la sucesión de los días y las noches, las costumbres monótonas, los vicios, los bostezos, los guiños, los partidos de fútbol, las digestiones y los actos más espurios que caben en el alma humana, tan carnal ella.

Fackel. ¿Tan pocas modificaciones se ha encontrado en el ambiente para obligarse a volver?

Fool. No, no, cuidado, yo no he vuelto por sentido alguno de denuncia ni de conciencia ni de humanitarismo ni mucho menos de misiones sobre los primitivos actuales que me rodean. Solo por capricho personal, intrascendente para otros, acaso transgresor para mí mismo. Pero lejos de mi pretensión queda el llevar mensajes de salvación sobre la humanidad circundante, que ya se han hecho muchos y además ya es mayorcita para perderse del todo, como parece que es su empeño. Pero bueno, si se lo pasa bien en el caos, nada que objetar.

Fackel. No me niegue que a veces no le tienta ser corregidor de conciencias.

Fool. Qué va. A estas alturas uno sólo se cabrea casi meramente por estética, o mejor dicho, por la estética deprimente que percibe o por la carencia de estética, y el olor nauseabundo a vacío que se respira. En el fondo pienso: loco, que se inquieten otros. Dicho de otra manera: que cada palo aguante su vela.

Fackel. Cualquiera lo diría. Ese tono cínico y bastante jocoso ¿es una treta o es que se está desviando del buen camino?

Fool. El recto camino no lo ha encontrado nadie. Nadie anda ni andará jamás en posesión de verdades y salvaciones. Todo es de una geometría pasmosa, de una geometría en parte tradicional; aquello de lo oblicuo, lo perpendicular, lo paralelo, lo secante, etc. sigue atravesando nuestras vidas, y no siempre únicamente en el plano formal. Pero hay otra geometría, la de los mil y un fractales que nacen y mueren cada día en nuestras actitudes, de manera improvisada muchas veces, que tienen vida propia, que no siempre se adecuan a la obsesión por el orden y el acatamiento en que se emperran los pragmáticos de la falsa autoridad y del business. Admito mi renacido cinismo, pero me considero un aprendiz torpe del mismo.

Fackel. No queremos hacer larga esta interviú, para no aburrir a nuestros fieles lectores. Vemos también que ha cambiado el logotipo, digamos. El anterior, aquella bola negra, el cuadradito rojo al lado, como echando un pulso al volumen, y el lema adjunto, estaban muy logrados. ¿Los ha desechado?

Fool. Si supieras de qué se trataba aquella siniestra esfera...Lo que no entiendo es como lo mantuve tanto tiempo. Pero, bueno, también los cristianos mantienen la cruz y no les aburre, parece ser.

Fackel. ¿Y esta representación que incorpora a una cabecera más sencilla?

Fool. Permanece lo geométrico, con permiso del señor Rodchenko y la señora Stepanova. Y qué quieres que te diga, no sé si era el anterior logotipo más abstracto que este. No sé si introducir a una lagartija lo simplifica o lo complica aún más. En el anterior se echaban pulsos ciertos poderes, el efectivo y el potencial. En este de ahora hay una aproximación entre mundos. Comprendo que para que se entienda debes convertirte en un fool como yo.






sábado, 7 de junio de 2014

Imaginario, 81.




Hombres que hablan de dioses ocupan las plazas de la ciudad y ordenan levantar más templos. Se quedan solos, y agraviados por no dar satisfacción a sus quimeras se alejan, siendo devorados por las sombras.



Imaginario, 80.




Echo a correr cuando oigo el crujido de las bóvedas del túnel y no paro hasta alcanzar en la veloz carrera el ámbito animal. Mi origen.



viernes, 6 de junio de 2014

Imaginario, 79.




En la pesadilla Gemma sale de la multitud, se para ante mí y me abofetea, sin dirigirme reproche alguno. No puedo entender si lo hace a causa de mi injusta superioridad de infancia o por mi cobarde indecisión de madurez.


  

Imaginario, 78.




Estoy llenando un tintero y no dejo de verter la tinta empapando el pupitre, los cuadernos, el suelo, hasta que la mancha moja los pies de los otros alumnos y acalla sus risas.




Imaginario, 77.




La luz era tan intensa que despertaba en las tinieblas.



jueves, 5 de junio de 2014

Imaginario, 76.




El abrigo rocoso bajo el que me refugio tiene signos que arañan la caliza. Paso los dedos sobre ellos y siento el generoso calor de su grafía. Me hablan.





Soy un tonto, pero también un estafado















Soy un ciudadano del Estado español, por inercia y en caída libre. Puesto que respiro, como, trabajo, consumo y pago impuestos en todas sus variantes cuantitativas y cualitativas, me considero de pleno derecho para ser respetado por el Estado español. Pero debo ser un ingenuo. Cuando leo que cada jugador de la selección española de fútbol va a cobrar 720.000 euros (¡setecientos veinte mil euros!) si ganan el campeonato ése de Brasil me siento engañado, o mejor dicho, estafado por el Estado español. Siguiendo por un instante la dialéctica tonta del fútbol, que no me interesa mayormente, parece ser que cada jugador de la selección brasileña cobrará ante la misma tesitura 330.000 euros y los de la alemana 300.000. (Por cierto, sin ganar la copa, ¿cuánto cobrarán los elegidos para la gloria?) Pero los que mandan en España deciden por todos los tontos de nosotros que tenemos que ser de los primeros en el ránking en premiar lo secundario, lo trivial, lo improductivo, el ocio, en definitiva. No quiero proyectar más el tema. Concluyamos que lo que pasa en este país no tiene nombre. Si a otros ciudadanos, a esa inmensa mayoría que se va a colgar del negocio futbolero durante las próximas fechas, no les importa es cosa suya. A mí, sí. Pero que cuando luego tengan que soportar los que ahora tragan la bola de la inmundicia más recortes, más subidas impositivas, más despidos, más bajo precio como carne trabajadora (eso llamado salario) y menos derechos de toda clase, que vayan a reclamar al maestro armero.




Imaginario, 75.




Al avanzar a través de las profundidades del santuario de los hombres antiguos los murciélagos se agitan en desbandada sobre mi cabeza y los percibo como un presentimiento.






miércoles, 4 de junio de 2014

Imaginario, 74.




Las hierbas del ribazo me engañaban y caía por el desnivel sintiendo las hieles confusas del abismo. Allá abajo, la mujer del sueño se acercaba a mí, ignoraba mis heridas y me besaba. Mientras, yo me desangraba lentamente.



Imaginario, 73.



El frescor de la arboleda me proporciona calma. De pronto sale a mi encuentro una voz delicada pero solicitante: no te alejes, dice. Yo miro a todos lados, una sola senda.



martes, 3 de junio de 2014

Imaginario, 72.




La arena se convertía en fuego, el agua en sustancia coagulada y el aire en decenas de falcatas afiladas. No había parte de mi cuerpo a salvo y buscaba refugio junto a las alimañas.



Imaginario, 71.




Al templo se le habían venido abajo las bóvedas, los muros estaban parcialmente derruidos y las puertas se hallaban desvencijadas. Y sin embargo el recinto permanecía a oscuras. 



lunes, 2 de junio de 2014

Tú, súbdito: recuerda quién eres




















El llamado Diccionario de Autoridades, el primer Diccionario emitido por la Real Academia de la Lengua en el año 1737, está dedicado a Nuestro Señor Don Phelipe V. Consulto la acepción Súbdito:

Subdito, ta. adj. El que está sujeto a la disposición de algún Superior, con obligación de obedecer sus mandatos y órdenes.

Significado, como vemos, muy de actualidad todavía. Y que quieren perpetuar. Me llama la atención que el Diccionario añada una coletilla como ejemplo. Un texto de la obra Empresas políticas, de Diego de Saavedra Fajardo, que dice:

"No nacieron los súbditos para el Rey, sino el Rey para los súbditos", que en su día tendría posiblemente su intención, pero que a estas alturas de los fracasos políticos no nos sirve. Simplemente: nadie debe nacer para ser de nadie. Que cada paisano elija qué quiere sentirse.



Imaginario, 70.




Hojeo periódicos muy viejos, cuya pátina del tiempo corroe mi olfato. Sin saber si es por la tinta, las noticias o mi sensibilidad.



Imaginario, 69.



Volvía de la guerra y no reconocía a su propia mujer por la calle cuando ésta salía a su encuentro. Ella le daba pistas, le hablaba con solicitud comprensiva al principio, le apremiaba después. Me confunde con otro, no sé quién es usted, respondía el hombre sin memoria para desfallecimiento de la esposa.



domingo, 1 de junio de 2014

Imaginario, 68.




Pasar largos días en el desván, donde todo ruido se aleja. Como si se tratara de la mente en reposo de la casa.



Imaginario, 67.




Estoy en el mercado al aire libre de una plaza irregular donde hay una torre de libros. Al separar uno de ellos toda la vertical se derrumba, produciéndose un estruendo de vidrios rotos. Cojo el libro que buscaba y me hago un corte en los dedos, manchando de sangre abundante las páginas.