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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.







lunes, 9 de junio de 2014

Imaginario, 83.



Una mujer venía de frente y a punto estaba de chocar conmigo. Justo al llegar a mi altura se desdoblaba en dos mitades. Yo trataba de pasar y al encontrarme en medio la mujer volvía a cerrarse. Y me engullía.







8 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Siempre que la atmósfera sea respirable.

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    2. De las varias interpretaciones posibles, he elegido la más placentera y sensual. "No todo va a ser follar", canta, no sin cierta ironía, Javier Krahe. Ni todo, filosofar.

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    3. Los caminos y los destinos del placer son siempre plurales y muchas veces imprevistos.

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  2. Amigo Fackel, hay que tomar el camino de enmedio como aconsejaba Teognis de Mégara, pasar sin detenerse, atravesar los cuerpos imaginarios antes de que se cierren y nos atrapen entre vísceras y marañas de sinrazones. No, no y no, evitar el choque y pasar.
    Salud
    Francesc Cornadó

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    1. De alguna manera lo hacemos siempre, aunque en algunas ocasiones nos entretengamos de modo insensato y poco provechoso.

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  3. sucede con el matrimonio
    y con las féminas imaginarias que danzan en la esquizofrenia
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    si hablo en serio, diría que se trata de la duda, ella se abre y nos atrapa en su seno
    saludos

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