martes, 25 de agosto de 2026
La sombra me asombra
viernes, 21 de agosto de 2026
La flecha del tiempo
"...Vivo como una sombra entre las otras sombras, todo pasa con pasos de algodón por el medio de las piedras de la fiebre".
Paul Nizan. Aden Arabia.
¿Alguna vez piensas en mí? ¿Sin sentir que yo te apremie? ¿Sin dejarte influir por mi presión? Mi sombra madruga hoy sarcástica. ¿Qué buscará? No pienso en ti, digo, no eres objeto de mis pensamientos y menos de mis anhelos, la respondo para zaherirla. Ni yo lo pretendo, me replica con desdén medido. Soy dadivosa. Me ofrezco, tanto para avisarte como para corregirte. Me creas o no, te protejo. Y no debes temer nunca mis planteamientos, en ocasiones desvaídos, o eso te parecerán a ti, pues solo lo hago para que te ayude a interpretarte a ti mismo. Y eso que a veces me hablas del tiempo que transcurre como si yo tuviese la culpa. Te quejas del flujo presuroso como nunca antes. Te sobrecoges porque se te escapan de las manos las posibilidades. Te perturbas ante la merma de las energías de las que siempre habías dispuesto. Entonces te cuento lo de la flecha del tiempo. Que unos arqueros la dispararon, ha ido recorriendo el aire, tú estás en algún momento impreciso, o que no sabes precisar, de su recorrido, hasta que llegue algún momento en que pierda su fuerza y caiga por la inercia del agotamiento. Pero lo importante, amigo mío, es ese vuelo. Pues el vuelo de la flecha está en ti mismo. No sé si la sombra es sabia o simplemente me sentencia a saber la verdad. Entonces me quedo imaginándome a mí mismo como una saeta voladora. Un dardo de colores, compuesto de retazos; un mosaico de vivencias mas también de experiencias truncadas; un silbido que ha atravesado los días en una sucesión vertiginosa que no se acaba uno de creer que pueda tener fin. Siempre tan moralista conmigo, sombra, le digo. No seas desagradecido, me corta. Estoy fuera de vuestro esquema de conductas y apremios, así que no me apliques calificativos que serán de vuestro mundo pero no del mío. ¿O no sabes todavía que en el mundo de las sombras lo que acaece no tiene vuestra corporeidad ni vuestro intelecto ni vuestros apetitos? Pienso entonces en los versos de un poeta abasí que decía que el mundo era como la sombra de una nube, que se disuelve en cuanto es anhelada por el hombre.
*Ferrán García Sevilla. Mosaico sobre tabla. 1988. Museo Patio Herreriano de Arte Contemporáneo Español de Valladolid.
martes, 18 de agosto de 2026
Así que pasaron noventa años, Federico García Lorca
El Sueño va sobre el Tiempo
flotando como un velero.
Nadie puede abrir semillas
en el corazón del Sueño.
¡Ay, cómo canta el alba! ¡Cómo canta!
¡Qué témpanos de hielo azul levanta!
El Tiempo va sobre el Sueño
hundido hasta los cabellos.
Ayer y mañana comen
oscuras flores de duelo.
¡Ay, cómo canta la noche! ¡Cómo canta!
¡Qué espesura de anémonas levanta!
Sobre la misma columna,
abrazados Sueño y Tiempo,
cruza el gemido del niño,
la lengua rota del viejo.
¡Ay, cómo canta el alba! ¡Cómo canta!
¡Qué espesura de anémonas levanta!
Y si el Sueño finge muros
en la llanura del Tiempo,
el Tiempo le hace creer
que nace en aquel momento.
¡Ay, cómo canta la noche! ¡Cómo canta!
¡Qué témpanos de hielo azul levanta!
domingo, 16 de agosto de 2026
Contra lo alevoso
jueves, 13 de agosto de 2026
E pur si muove (tras el eclipse)
miércoles, 12 de agosto de 2026
Los incas no eran nada tontos, mal que le pese al Tintín de Hergé
Hergé llevó a Tintín al Templo del Sol. Allí aparece Tintín el occidental listo y ocurrente frente a los nativos tontos, crueles y asustadizos. Visión colonialista de un belga, sin duda. Los incas, como otras culturas anteriores a la llegada de los españoles, tendrían conocimientos amplios sobre astronomía. La Intihuatana era la piedra solar de los incas, de la que solo debe quedar la de Machu Pichu, porque las demás se destruyeron por orden del virrey, que desconocía la existencia de la ciudad escondida. Se piensa que la intihuatana juega el papel de una especie de reloj solar, marcando las estaciones, las labores de siembra y recogida. Mas podría ser que jugara perfectamente un papel de cálculos astronómicos mucho más amplio. Y además, si fue solamente esto o tuvo otras proyecciones simbólicas e incluso rituales, tocantes a creencias y mentalidad de aquellos pueblos sobre el universo, es algo que se sigue debatiendo. Adjunto un enlace que dice algo sobre el intihuatana:
https://www.sisawu.org/index.php/312-el-intihuatana
Tintín no debía ser tan ingenioso; yo no le veo proteger su mirada del eclipse en ciernes. Y tampoco muy sabio, pues no conviene despreciar a las culturas antiguas de las que procedemos a lo largo del tiempo. Pero el pensamiento occidental tan engreído no deja siempre ver las cosas como son. Por cierto, voy a localizar el ejemplar del Templo del Sol en el trastero donde lo habrá abandonado mi progenie, ya por mera curiosidad. Lo leeré a la luz de la lámpara mientras dura el eclipse de esta tarde y mientras cesan los cantos de las aves y el cricri de los grillos o el croar de las ranas.
domingo, 9 de agosto de 2026
Mandamientos de la era atómica. Günther Anders
Ochenta y un años han transcurrido desde el lanzamiento de las bombas atómicas por Estados Unidos en Hiroshima y Nagasaki. El día 6 de agosto sobre la primera ciudad y el 9 de agosto para la segunda. Recordar sin más el terrible e impune suceso no sirve para mucho. Así que prefiero trasladar aquí un texto con reflexiones del filósofo alemán Günther Anders, un filósofo no muy citado en España pero cuya mirada sobre el mundo y la humanidad no tiene pérdida. Casi setenta años tiene el texto titulado Mandamientos de la era atómica y sigue en vigor. Anders es autor de la fenomenal obra La obsolescencia del hombre y mantuvo correspondencia durante años con Claude Eatherly, piloto del avión de reconocimiento climático Straight Flush que acompañó el lanzamiento de la bomba atómica sobre Hiroshima. La vigencia del texto de Anders, escrito cuando resonaban aún los ecos de la destrucción bélica de la Segunda Guerra Mundial y de la masacre sobre aquellas ciudades japonesas es fundamental ante la carrera armamentística actual y los conflictos sangrientos que están teniendo lugar.
Es largo y que sea leído por quien tenga interés y preocupación.
Mandamientos de la era atómica
Tu primer pensamiento al despertar ha de ser "átomo". Pues no has de comenzar el día con la ilusión de que aquello que te rodea es un mundo estable. Lo que te rodea es más bien lo que mañana mismo puede ser pasado, algo simplemente sido; y nosotros, tú y yo y nuestros semejantes, somos aún más efímeros que todos aquellos que hasta ayer mismo habían sido considerados como seres efímeros. Pues este nuestro carácter efímero no sólo significa que somos seres mortales; ni que se nos pueda dar muerte. Esto también fue así en el pasado. Significa, más bien, que se nos puede matar totalmente, en tanto que "humanidad". Y "humanidad" no sólo significa la humanidad actual, aquella que se extiende por las regiones de nuestro mundo; sino también aquella que se extiende por las regiones de nuestro tiempo: si se da muerte a la humanidad actual, con ella desaparecerá también la que ha sido; y la futura. De ahí que el umbral ante el que nos hallamos lleve la inscripción "Nada habrá sido"; y, una vez atravesado, se lee: "El tiempo fue un episodio". Pero el tiempo puede convertirse en un episodio situado no entre dos eternidades, como nuestros antepasados esperaban, sino entre dos nadas: entre nada de lo que nadie recuerda que ha sido, como si no hubiese sido jamás; y la nada de lo que jamás será. Y puesto que no habrá nadie para distinguir entre estas dos nadas, éstas acabarán convirtiéndose en una única nada. Ésta es, pues, la forma absolutamente nueva, la forma apocalíptica, de la transitoriedad, nuestra transitoriedad, comparada con la cual todo lo que hasta hoy se había llamado "transitoriedad" se ha tornado una bagatela. Para que esto no se te pase por alto, tu primer pensamiento al despertar ha de ser: "átomo".
viernes, 7 de agosto de 2026
La broma
"Nadie nos ha dicho la verdad, la verdad ya no tiene defensores sobre la Tierra, es demasiado difícil de concebir, y aquellos que penetran en ella serán cada vez menos numerosos".
Albert Caraco. Breviario del caos.
La sombra me habla. Me dice: la vida es una broma. No te sorprendas que vaya yo a mi aire. La miro de soslayo, luego la encaro. Desde cuándo eres filósofa, pregunto. Desde cuándo tratas tú de explicarte a ti mismo, pregunta. Porque lo tuyo ha sido siempre buscar significados en los comportamientos de cada etapa de tu vida. Tienes razón ahí, sombra, pues si no trato de conocer mis propios porqués, que pocas veces lo logro, cómo podría entender algo de los demás. Acaso deberías plantearlo a la inversa, replica la oscura. Intenta aproximarte a un conocimiento del otro y, en general, del mundo exterior y puede que de ese modo sepas de tus propios pasos. Mi sombra es rebelde. Polemizo y ella se vuelve más guerrera. Pero siempre hay un espacio interior donde lo que hay fuera de nosotros, insisto, no penetra, bien porque nos resistamos a ceder algo de nuestra naturaleza más primitiva o por soberbia. Un territorio que permanece sin ponerse a prueba, sin entrar en acción. Elemental y turbio, pero que lo percibimos inaccesible y nos hace sentir dueños y resistentes. Los últimos refugios pueden ser un lastre, no una salvación, me argumenta la sombra. Nadie está hecho de nada, nadie puede esconderse en la nada. ¿O crees que yo he salido de lo inexistente? Me he nutrido de ti, he crecido contigo, y no me he cruzado en tu camino para ser tu esclava sino para demostrarte que una sombra no es exactamente el reflejo de la masa que la proyecta. Que aparenta, sí, porque debe sobrevivir, pero que te mira de frente mucho más que tú a mí. Yo no te ignoro ni te desprecio, me justifico ante sus revelaciones. Ella adquiere entonces un tono bravucón, defensivo. Pero tampoco me tomas en serio. He sido para ti una mera imagen colateral. Bien, dirás que vivir es un sistema de representaciones. Unas con cuerpo tangible, otras con cuerpo imaginario. Tal vez el imaginario se imponga cada día más en nuestro cuerpo total. Tal vez tantas manifestaciones que damos como consolidadas y firmes, como producto de nuestro hacer, como fecundidad de nuestras relaciones humanas no sean sino ficciones. Acaso vivamos entregados a un conjunto de fantasías a las que concedemos carta de autenticidad y por las que nos regimos sin pausa. Sería entonces una broma, digo. Está siendo una gran broma, con frecuencia de tintes negros, y me cuesta ser cómplice de ello, dice la sombra.
*Galería de copias de Arte Clásico del Museo Nacional de Escultura de Valladolid en la Casa del Sol.
lunes, 3 de agosto de 2026
El Ku Klux Klan judío. Artículo de la periodista israelí Amira Hass
viernes, 31 de julio de 2026
Soy la sombra de mi sombra
domingo, 26 de julio de 2026
Cuando el sexo no debía ser cosa de mujeres sino del diablo
martes, 21 de julio de 2026
La vuelta al tiempo
domingo, 19 de julio de 2026
Algunos libros sobre cierto episodio sangriento
A raíz de la entrada anterior alguno me ha sugerido si podría indicar algún libro que trate la guerra civil española con rigor y competencia. Por supuesto, yo soy el que soy y por lo tanto subjetivo. Quiero decir que puedo citar algunos textos que a mí me parecen necesarios, interesantes y rigurosos, de historiadores que no se prestan a demagogia ni populismo. Y a ello me he puesto. No quiero decir con esto que conozca todos y cada uno de sus contenidos. Pero en este sentido cada cual, si está interesado, puede aproximarse -vía biblioteca pública o librería- al que elija. También por internet se pueden encontrar referencias sobre los mismos.
Casi todos los libros mencionados se centran en el desgraciado enfrentamiento de 1936 a 1939. Algunos proyectan su tiempo de consideración más allá de la fecha. Algún otro escarba ya desde el siglo XIX. Todos ellos tienen un carácter de manual porque luego hay infinidad de libros publicados sobre temas concretos. La España de la Guerra Civil fue como un estallido en todos los planos de vida social y además en un contexto internacional que no favoreció a la República constitucionalmente elegida. Por lo que hay obras editadas sobre los líderes políticos, los partidos, los sindicatos, el papel de la Iglesia, la situación económica, la lucha de clases en las ciudades y el campo, la cultura, los maestros, las instituciones, la ayuda militar exterior, la intervención extranjera, las armas y el oro, la intervención de los nazis y los fascistas italianos, las Brigadas Internacionales, las ideologías en vigor, el dictador, etcétera, es decir, un inmenso campo más concreto y detallado para quien esté interesado en conocer más a fondo. Se ha dicho muchas veces que la Guerra Civil española es el tema sobre el que más se ha escrito en el mundo. No lo sé. Por supuesto, ni todo lo escrito es meritorios ni verdadero estudio que aporten con rigor y honestidad. Ciertamente también hay editados muchos libros de tipo testimonio, de gente que vivió aquel conflicto, bien española o foránea y que vino aquí. Unos ejemplos. ¿Cómo olvidar un libro tan entrañable como Homenaje a Cataluña, de George Orwell, o bien sus escritos sobre la guerra? ¿Cómo no leer a Manuel Chaves Nogales en sus crónicas o novelas? Ciertas obras de testimonios o novelas con base y conocimiento de situaciones pueden aportar también mucho conocimiento.
Si alguien saca provecho de esa relación que expongo abajo, pues bien. Por mi parte sigo abierto al conocimiento de un suceso colectivo, fundamental y decisivo en la historia de nuestro país, que incluso a los que hemos nacido mucho después nos ha obligado siempre -¡noventa años más tarde!- a cuestionarnos el pasado y el presente. Y enfrentarnos a las falacias, deshacer los mitos y desentrañar lo oculto. Eso sí, uno ya es muy mayor para dejarse embaucar por el revisionismo engañoso que algunos practican e intenta separar el grano de la paja en sus lecturas.
* Foto superior. Alfonso Sánchez Portela. La boda de los milicianos.


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