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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.







miércoles, 23 de julio de 2014

Esto no es un aforismo















...ignoro si lo que pretenden es nuestra rendición por hastío...mientras la rueda del mercado sigue como si se tratase de la eternidad misma...pero yo no sé dónde se halla nuestro lugar en el engranaje...aunque lo más interesante de todo esto que pasa es que cada vez me afianzo más en saber qué es lo que no quiero ni querré nunca

(por lo demás, que la insolencia y el desprecio están llegando a un punto que dejó de ser aceptable hace tiempo pero que ahora es asfixiante no es una aseveración mía...claro que a mucha gente no le importa inhalar los gases más tóxicos, devorar los restos putrefactos y darse baños en el cieno que no admitirían ni los cerdos)



(Fotografía de Michael Ackerman)


8 comentarios:

  1. Los cerdos muestran su dignidad mientras nosotros nos mostramos dignos a ver si cuela.

    Saludos.

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    1. Más bien aparentamos dignidad, lo que solo suele ser circunstancia de disimulo y despiste...Gracias, Nel, un abrazo.

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  2. Cierto, NM.., aunque deberíamos matizar que del hastío manifiesto deviene de la indiferencia colectiva urdida por la experimentada diligencia de las manos del titiritero.

    Se trata de esa displicencia con la que que algunos nos obstinamos en alimentar para cebar al simple marrano con el conocimiento de la razón, para así obtener un maqueado gorrino dispuesto a prosperar en el entorno de un equilibrado sentido común que aporte dignidad a toda la manada.

    Paciencia y tesón en su empeño, estimado amigo Fackel, con sus letras y las de muchos otros, pronto llegará esa "reLOVEution" que tanto ansiamos..

    Saludos

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    1. El titiritero se está revelando como todopoderoso, no hay órbita de nuestras vidas personales que no estén motivada, por defecto o por exceso, por la mano que controla el teatro de guiñol. Paciencia sí, JJ, por aquello d eno estropear más el cuerpo, y tesón siempre que sea factible, aunque no se sepa para qué empeño, sino el de resistir con un margen de Dignidad que se nos niega, y desde luego a estas alturas de mi vida, es decir de lo vivido y asimilado mal que bien, no voy a refugiarme en los viejos cuentos de la religión. La LOVE va quedando lejos, aunque ya volvería yo a los años 60, ya.

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  3. a veces uno cae en el egoísmo de decir "me basta con el hastío propio, como para ocuparme del ajeno"
    claro está, que el muy bien diseñado mundo del caos, a la larga o a la corta hace que seamos lo suficientemente generosos para compadecernos de lo poco que valemos y lo mucho que sufrimos
    saludos

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    1. El problema no es el hastío ajeno, es el sufrimiento, el dolor, la injusticia y la ignorancia, y...todo lo que quieras nombrar o apellidar, Omar. Has hastíos por delicadeza y sensibilidad, los hay por impotencia, los hay por imbecilidad y abulia, en fin, el panorama de la granja humana es rico y variado en sus propias anomalías que consideramos normales. Salud.

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  4. Respuestas
    1. Dice y hasta puede despistar, pero solo es un estado de ánimo circunstancial, seguro, aunque quién sabe lo que habría detrás...

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