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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.







martes, 3 de junio de 2014

Imaginario, 71.




Al templo se le habían venido abajo las bóvedas, los muros estaban parcialmente derruidos y las puertas se hallaban desvencijadas. Y sin embargo el recinto permanecía a oscuras. 



4 comentarios:

  1. Un templo sin luz interior no es un templo.

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  2. No es en los templos donde se suele ver más luz.
    Ni siquiera en los derruidos.

    Saludos.

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    Respuestas
    1. Das en la diana. La luz verdadera no acompaña necesariamente a lo que los hombres erigen y nombran como sublime y sagrado.

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