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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








sábado, 14 de junio de 2014

Imaginario, 95.



Me despertaba sobresaltado tras soñar que una iguana hincaba sus dientes en uno de mis pezones y me desangraba. Al desperezarme ante el espejo contemplaba atónito aquel círculo morado de pequeñas muescas hendidas cuya explicación no tenía, salvo que siguiera soñando. O algo peor.



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