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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.







domingo, 1 de junio de 2014

Imaginario, 68.




Pasar largos días en el desván, donde todo ruido se aleja. Como si se tratara de la mente en reposo de la casa.



4 comentarios:

  1. Me gusta el símil.¿Pero qué pensar cuando nuestras casas no tienen desván? la mente se convierte en un gato sobre el tejado, de esos huidizos, me temo...

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    1. Muy sagaz tú en tu pragmatismo. Si al menos la mente es un gato ojo avizor, ya es mucho, Fedora.

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    1. Pero mientras no lo haga, Ariel, hay que habitarla. Bienvenido; gracias.

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