Hoy me he enterado por casualidad que era el Día Internacional de la Risa; no sé si instaurada precisamente para que al saberlo nos dé la ídem. Sin embargo, a ninguno de los que me rodeaban cuando alguien lo ha mencionado nos ha salido la carcajada y sí, en cambio, el taco y el exabrupto. Por qué será. El viernes 3 de mayo se celebró también otro de esos días a los que los entes mundiales cuya eficiencia se halla en entredicho suelen convocar para su boato, su justificación y...su inutilidad. Se trataba del Día Mundial de la Libertad de Prensa. Miren por donde tampoco me salió la risa y sí unas ganas de llorar estremecedoras. Por una parte, por el estado lastimoso en que los profesionales de lo medios de comunicación se encuentran por el mundo. Sometidos a las voces de sus amos y abocados a las propias crisis empresariales, el número de periodistas que ha ido a la calle en España durante los últimos años ha sido considerable; y suma y sigue. Es uno de los sectores laborales más castigados por el capital. No digo ya en países en conflicto o con grandes problemas internos, donde la información es inaceptable para los poderes públicos o para los grupos mafiosos, y donde lo más grave no es que le echen al reportero sino que lo asesinen o lo metan preso.
Por otra parte, me crispa la poca sensibilidad social existente con la situación de los trabajadores de los medios y, consecuentemente, con la defensa de la libertad de expresión. Así, el grupo de periodistas que se concentró en una plaza céntrica de mi ciudad este año fue reducido y pocos ciudadanos que no fueran del gremio se aproximaron a arroparlos. Ni siquiera estaban todos los que tenían que estar, teniendo en cuenta además que la edición local del periódico El Mundo está a punto de cerrar y largar a la calle a sus empleados. Por supuesto, la actitud de ese grupo de periodistas al traer a colación los problemas de una profesión de paro y de muerte (según países y sociedades canallas) les ennoblece. Alguien debe mantener prendida la luz de la resistencia, aunque a los poderes, a los inversores y a una sociedad extraviada les pese.
Adjunto la Declaración de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España, bajo el lema: "Sin periodistas no hay periodismo. Sin periodismo no hay democracia".
http://www.fape.es/declaracion-de-la-fape-en-el-dia-mundial-de-la-libertad-de-prensa_fape-818821461460.htm





















