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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.







viernes, 19 de abril de 2013

Heraclítea


















Advertirse uno en la propia disolución. Disolverse no es dejar de ser. Se trata de encontrar sentido en el empequeñecimiento de sí mismo para empezar de nuevo.





10 comentarios:

  1. No me hable usted de la disolución del ente perdido y encontrado a un tiempo, que entramos en bucle, estimado Fackel...
    Pero, ya que estamos y nos mola el tema, ese Yo que es Otro, siendo él Uno, ¿será, acaso, Todo? ¿O, sencillamente, Nada?
    Continente/Contenido.
    Ya sabe usted, esas pequeñas divagaciones místico-alegóricas-ralladasmentales...

    Como diría el buen Machado "¿Dónde tienes los ojos?"

    Un saludo,PeterP.

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    1. El bucle nos lleva, el bucle nos trae. Riesgo de sofismas aparte, la disolución tienta cada día. El juego de las cuatro esquinas de la estancia, donde pareciendo que los grados del ángulo son idénticos la percepción varía. Devaneos gozosos,

      Salud siempre, PPan.

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  2. una especie de metamorfosis natural y necesaria?
    saludos

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    1. Inherente a la respiración de cada día, Omar.

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  3. Pero sin esconderse, eh?...:)

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    1. Sobre todo de uno mismo, ahí está.

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  4. muy canettiano...

    salud, resistencia e incendios!

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    1. Canetti es un maestro de estilo, también de manera de ejercitar pensamiento.

      Tu invocación, siempre en pie.

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