lunes, 25 de agosto de 2014

Un barreño de escombros













¿Por qué creeré tan poco en las causas nobles y otras exhibiciones generosas que se airean en televisión? Las fundaciones de artistas del cine y del cante, por ejemplo, siempre tan propensas a una entrega desinteresada al prójimo lejano abandonado a través de recogida de fondos. Los deportistas que se solidarizan una vez que la marca patrocinadora da el visto bueno. Los bancos que abren cuentas para encauzar cuentas de ayuda a víctimas equis. Me parece ver en esas actitudes una continuación de la antigua caridad ejercida por aquel fiel al que le sobraba. Una diferencia formal: las causas de nuestros días suelen desgravar en la hacienda pública y la vieja dadivosidad cristiana beneficiaba para rebajar la condena eterna o evitar las llamas del infierno. Cualquiera de esas actitudes no son bondad por naturaleza sino bondadosas para la ocasión. Y ocasión y beneficio suelen ir de la mano. La caridad es un subterfugio para evitar la ejecución de la justicia y la equidad, dos conceptos abstractos con exigencia de que se concreten. Cuando se airea en televisión, con el recurso justificativo de que se difunde, ¿no se convierte una invitación de supuesta buena voluntad en un acto de moda, ostentación, espectáculo y publicidad, cuando no de pijería? El mundo de los falsos es extenso. Por eso me ha gustado la contracultura de un palestino. Allá, donde escasea el agua, que encima es dinamitada por los israelíes, la opción es echarse un cubo de escombros encima. Abundan los escombros, tienen pantanos repletos de escombros, beben y comen escombros. Él, al menos, es sincero, auténtico. También quiere sacar provecho del gesto y ahí hace bien. Su ironía es noble. Porque no se trata de un provecho aprovechado, sino de una llamada a las conciencias de quien quiera ver la realidad acerca del sufrimiento de Gaza.




sábado, 23 de agosto de 2014

Sotobosque



No porque no se vea deja de estar.

A veces me pregunto cuánto de cada uno de nosotros se muestra visible y cuánto permanece oculto. Cuánto de auténtico revelamos a los demás y qué volumen nos reservamos. Me pregunto también qué obligación tenemos de darnos a conocer, más allá de las reglas de juego. Y hasta qué límite. Incluso si no somos bastante desconocidos para nosotros mismos. El sotobosque oculta tanta o más vida, por minúscula que parezca, que la que se exhibe en superficie. 



viernes, 22 de agosto de 2014

Oh, la desolación















La emotiva imagen de la desolación. ¿Pérdida de un ser querido? ¿Desalojo por no pagar la hipoteca? ¿Cierre de la empresa en la que trabajaban? ¿Despido por reajuste de plantilla? ¿Suspenso del curso? ¿Herida del desamor? ¿Comunicación de un cáncer? ¿Un crimen? ¿La epidemia de ébola? Etcétera. Podría ser, pero es más grave todavía. Más angustioso. Más decisivo. Menos aceptable. Su equipo de fútbol baja a Segunda B. Qué mal trata la vida a algunos seres.



(Fotografía tomada del diario La verdad, de Murcia)


miércoles, 20 de agosto de 2014

Parada














Te miras en el espejo un rato más de lo habitual. Ha llovido tanto desde entonces, reflexionas. Y sin embargo, te reconoces en lo esencial. Agradecido, sonríes lentamente. Agradecido, el espejo te devuelve la sonrisa. Con un rictus más irónico e incluso risueño, que tú agradeces.



martes, 19 de agosto de 2014

19 de agosto del año de la ignominia







Si muero,
dejad el balcón abierto.

El niño come naranjas.
(Desde mi balcón lo veo.)

El segador siega el trigo.
(Desde mi balcón lo siento.)

¡Si muero,
dejad el balcón abierto!







...abierto permanece, Federico.





lunes, 18 de agosto de 2014

Qué pecado














Hace unos días me vi en el compromiso de asistir a un funeral. Allí volví a escuchar la maltrecha película de serie B del pecado cometido por los hombres. Esta pareja de huérfanos por causa de la epidemia de ébola en Sierra Leona es una de tantas y tantas razones por las que no soporto oír que se hable del pecado humano. ¿Qué pecado han cometido estos niños, cínicos y malsanos mercaderes del templo? Asco. 





domingo, 17 de agosto de 2014

Evasión




















No piso habitualmente la playa, pero me conformo con saber que bajo el asfalto de mi ciudad el subsuelo aluvial y secreto hace las veces de playa. Y que más allá de la masa aglomerada de infinitos guijarros que nos sostienen hay un magma. De momento ahí no he llegado. Hasta ahora me conformo con tocar, de vez en cuando, las piedras que se pelean bajo mis pies y con refrescarme en las capas freáticas abundantes que se manifiestan en cuanto das un zapatazo. O casi. Al menos esos materiales sólidos y esa sustancia líquida me compensan, calman mi ansiedad y dialogo con ellos de materia a materia. En ocasiones llego a percibir el rumor del oleaje antiguo. El de solera, el que ya existía cuando los hombres no estábamos aquí y otros seres desaparecidos escuchaban breve pero intensamente.



(Ilustración de Balbi López)


sábado, 16 de agosto de 2014

Puente (entre especies)




























Pues sí, si como decía Platón, que dicen los viñetistas Asier y Javier, "muchas veces ayudó una broma donde la seriedad solía oponer resistencia", debería imponerse mucho más el humor. El humor tiene buena y mala fama. Buena, porque desaloja la tensión  de un golpe de sonrisa o de carcajada, y eso es beneficioso para la salud del individuo o de un grupo. Mala porque a veces tiene muy mala leche y hay gente que no sabe digerir la crítica y conlleva problemas...para el autor de la gracia. También es equívoco su uso. Se separa tajantemente el tiempo de humor del tiempo de obligaciones. Se le encajona en el espacio del ocio hasta un cierto límite y luego vuelta a la gravedad adusta y jodida de compromisos, acatamientos, roces y choques múltiples en la vida cotidiana. ¿Que todos tenemos sentido del humor? Sin duda, pero ¿todos convertimos el humor en conducta paralela sin renunciar a otras insensateces que se disfrazan de sensatas? Claro que no. Sin embargo, y aunque el mundo esté revuelto, para muchos dramáticamente revuelto, y saque pocas sonrisas, no hay humor más sencillo que aquella actitud que distraiga la agresión. Una leve ironía ya es una buena defensa. Un relajamiento del tono de la voz supone algo aún superior. Una reflexión que relativice lo que nos ponen tan oscuro o que nos imponen con tanta contundencia, incluso violencia, es una puerta abierta a un campo diferente. Una expresión o una viñeta o un artículo cargado de jovialidad crea un espacio neutral donde es posible cierta armonía, acaso un reencuentro y puede que añadir un adoquín más en el suelo utópico de una paz deseable. Por eso me gusta ver sentido del humor en las manifestaciones, esas sátiras de carteles humorísticos, esos gritos novedosos y divertidos, porque el humor no está reñido con la autodefensa y la reivindicación, sino todo lo contrario. Por cierto, el que esto escribe tiene bastante humor, pero no lo profesa lo suficiente. En fin, que espero que el diálogo de los primates quede desvalorizado algún día. El ejemplo del comportamiento humano no debe calumniar por más tiempo a esas nobles especies.



( http://asieryjavier.com/ )


viernes, 15 de agosto de 2014

El lector inefable
























No deben ser las páginas salmón porque el color no va acorde. Tampoco el Boletín Oficial del Estado porque no suele ser leído por nadie; y menos por personajes de trajes azules a rayas...salvo que busque su nombramiento para el cargo por parte del cacique de su tribu. De un periódico deportivo, descartado: no hay maqueta chirriante de colorines y titulares grandiosos con letras ampulosas, y el chirriante goooool no aparece por ninguna parte. ¿Prensa del corazón, tal vez? No da el formato y al tipo no se le advierten rasgos de tener corazón, ni siquiera el corazón rosa de las revistas rosas. Si se me sugiere que acaso mire una revista porno, pues no sé, ¿hay todavía revistas porno en un mundo de webs de internet?; tampoco me pega que esté en esa pose, aunque hay mirones que tratan de disimular porque su mala conciencia de acendrada fe y perpetuo estado de gracia les persigue. Podría tratarse de un periódico normal, mira por donde, las páginas políticas, las que describen eso que inquieta cada vez menos porque nadie se lo cree. No, no echan humo, ni blanco ni negro, luego tampoco será; no hay papa. Ya caigo, es prensa científica, de esas que difunden descubrimientos que luego se corrigen y desdicen. Pero ¿me puedo creer que ese personaje esté interesado en la ciencia, mejor dicho, en el conocimiento, salvo para introducir mejoras en los planes de robotización y reinversión de sus empresas, que proporcionarán más eliminación de mano de obra? He mirado atentamente, con lupa incluso, la fotografía; y ay, casi se me cuela porque prácticamente está tapado por uno de sus hombros alzados. El hombre de anchas espaldas, que parece decir ahí me las den todas que las tengo bien cubiertas, está leyendo Mein Kampf por entregas, por eso es tan pardo el fondo de la página. Ah, alguien me indica que ayer terminó de leer el Camino.



Viñeta de Vizoso,  http://cachondodejahve.blogspot.com.es/


jueves, 14 de agosto de 2014

Lauren Bacall, en cabeza





Cuando pocos se atrevían a hablar, ellos hablaron. Y se manifestaron. Tiempos de la persecución del senador McCarthy que, con perversa intención, compartida por amplios círculos de la sociedad norteamericana y del Estado, perseguía las ideas de los izquierdistas norteamericanos. Y más en particular las de aquellos actores, guionistas, productores, directores o escritores calificada especialmente en este sentido. Ellos, los de la fila controlada, y otros más, dieron la cara por sus compañeros procesados  -llamados Los diez de Hollywood- acusados por McCarthy con el eufemismo de realizar actividades antiamericanas. La fotografía trae a colación la marcha a Washington que efectuaron actores solidarios como John Garfield, Danny Kaye, Gene Kelly, Humprhey Bogart...y ella. Porque ella no era solo la mujer hermosa y actriz calificada de la época. Era también el ser humano dotado y reconocido en su conciencia política. Algo que, en estos tiempos de disolución en que vivimos, parece olvidarse o relegarse con desprecio. A ella, a la recién desaparecida Lauren Bacall, mi reconocimiento. Este tipo de gente es la que permanece en la memoria.



Estos son The Hollywood Ten, Los diez de Hollywood, perseguidos, despedidos e incluso penados.  



martes, 12 de agosto de 2014

Desplazados desertizados deshabitados desocupados despojados desheredados desalojados despreciados








...una vez las palabras se desprendieron de las rocas y dieron lugar a los hombres...no...una vez los hombres salieron de las piedras y alzaron las palabras...no...una vez el desierto abandonó a las palabras para que los hombres tomaran su lugar...no...una vez los hombres perdieron las piedras y las palabras y se perdieron a sí mismos...no...una vez no hubo suficiente desierto para acoger a los hombres y los expulsó...no...una vez las rocas se disolvieron en partículas tan insignificantes a las que se acabó llamando hombres...no...una vez las rocas hablaron con palabras mientras los hombres resonaban en su vacío...no...una vez las palabras quebraron como el cristal y se las llevó el viento de la necedad...no...una vez los hombres hicieron niños que solo sabían de piedras de polvo de cansancio de lloros de rabias y de hastío...y así desde antiguo y acaso hasta el infinito... 

...la maldición...los malditos




domingo, 10 de agosto de 2014

Un encuentro casual

















Me encuentro con mi viejo compa del colegio, desasosegado y de vuelta de todo: "Ya nada es lo que era. El martirologio cristiano se ha venido abajo. Solo es mártir, a la fuerza, sea religioso o laico, creyente o ateo, quien no puede escapar. Ya nadie se ofrece. ¿Recuerdas aquello de cuando los fieles seguidores del que edificó sobre una piedra todo un imperio eran arrojados a los leones? Vete a saber. Nos contaron tantas historias bonitas que te hacían creer en el sacrificio elegido. ¿Nos atraía la inmolación o la aventura? Mira que lo primero daba escalofríos y hasta llorábamos cuando los relatores entraban en detalles. Eso sí, se te hinchaba el alma y querías ser como ellos, ¿recuerdas? También nos contaban que los humildes enviados de la fe a la negra África eran metidos en una olla puesta sobre las brasas y los salvajes caníbales los cocían y luego se los comían, y ellos, los cocidos, ofrecían su martirio a un supuesto señor de las alturas. ¿Habrá ocurrido? Y más recientemente, y en nuestra niñez insistían mucho en ello, un demonio llamado comunismo perseguía y enviaba a oscuras y heladas estepas a los que no renegaban del nombre más inventado de todos los nombres". Le respondo con calma, para tranquilizarle: "No padezcas, era nuestra alma de criaturas inocentes, que se dejaba influir y a la vez degustábamos el acre sabor del morbo, sin que por ello mermaran nuestras puras y castas ideas de los difusores de la caridad". No parece satisfecho mi antiguo colega e insiste: "Nada es puro ahora. Ni la castidad, ni la entrega, ni el esfuerzo a causas que deberían ser reconocidas, ni, ni, ni..." Presiento que el hombre anda perdido y le digo: "Vamos a tomarnos unos chiquitos. Todavía queda la tasca de nuestras primeras iniciaciones en el culto a Baco, venga, te invito". Mientras nos colamos por las callejuelas que aún no han derribado los especuladores él sigue erre que erre: "Quién lo iba a decir. Y ahora llega un bicho de ná, un ser invisible, que dicen que han soltado para limpiar de superpoblación al continente entero de allá al sur, y los valedores de la fe se rinden como si tal cosa. Lo que te digo, compa, ya no hay espíritu de sacrificio. ¿Cómo va a creer la gente?". "Como no te calme el cigales, no voy a poder contigo", le digo por cortar su rollo.



(Imagen de Theodor de Bry)


sábado, 9 de agosto de 2014

El Rey Yo
























Dice hoy el blog de El ventano que el personaje de traje a rayas, carpeta en ristre y dedos de una mano que acarician maniática y levemente los dedos de la otra mano es Él. El ínclito. Por si quedaba alguna duda, dicho personaje lleva escrito un YO!! mayúsculo junto a la cabecera del dossier, justo donde pone Presidencia del Gobierno. Cabe pensar que sea una instantánea, ya se sabe cómo son los paparazzi. Cabe desde luego que, puesto que las élites se las saben casi todas, la pose esté preparada para que se comente, bien o mal, pero que haya carnaza, pues los mandamases se regustan en el cortejo. Cabe pensar, cómo no, que el YO de un señor siempre es muy traicionero, que escapa del subconsciente halagador y se instala a los ojos de todo el prójimo sin hacer remilgos y pasando de cualquier gesto de modestia y humildad. Cabe también que el susodicho esté obsesionado por la tradicional firma de los reyes de las diferentes monarquías hispanas, por aquello tan concluyente como sentencioso de Yo, el Rey, que iba colocado al final de los edictos o las leyes o los ordenamientos. Sea por lo que fuere, que disfrute de sus breves días de gloria. YO!! fui ése, podrá decir cuando ya no se aloje en su palacio provisional. Pero a mí todas estas petulancias sólo me recuerdan una canción del pobre Víctor, que, aun cantando tan bien, era un díscolo. ¿Usted es un YO? Miren lo que decía el cantor de los YO...






viernes, 8 de agosto de 2014

¿Quién dijo ficción?
























" -Entonces, doctor, ¿es el cólera?
  -¿De dónde ha sacado usted eso?
  -Del periódico, y la radio también lo ha dicho.
  -Pues no, no es el cólera.
  -En todo caso, ¿eh?, ¡caen muchos!
  -No crea usted nada  -dijo el doctor."

El diálogo camusiano no es banal. Puede que haya saltado ya de las páginas de La peste de Albert Camus para instalarse en las calles de las ciudades occidentales. El ébola puede ser el rostro vengativo de la otra peste, la de la marginación a la que el occidente cristiano y rico, con sus variantes cualitativas, ha sometido a África. ¿Marginación? Históricamente, para extraer (aquí el término adecuado es robar)  materias primas y abusar de mano de obra (¿ya nos hemos olvidado de la esclavitud?) y emplear carne de cañón (también fueron utilizados los negros en las guerras europeas y americanas) no hubo olvido. A quien se olvidó fue al Hombre in situ. Al ser humano, fuera cual fuera el género, la edad, incluso la condición, pues Occidente contribuyó a destruir de forma despiadada las culturas de un continente inmenso. La historia es la historia de las luchas de clases, nos contaron unos. ¿Solo? La historia es además la de la ocupación, destrucción, manipulación y agotamiento de continentes incluso. La historia es como es, no se puede hacer nada, se justifican hipócritamente las beneficiadas naciones a costa de la pobreza de otros. El ébola es un virus, naturalmente, pues las formas de la vida sobre la tierra son ilimitadas prácticamente. El tema es por qué un virus puede causar tanto daño. ¿Era el bacilo de Koch la causa de la enfermedad y la muerte en el siglo XIX y parte del XX? Sí, pero lo era porque hacía de mensajero de otra enfermedad arraigada: las condiciones de trabajo, de hábitat, de higiene pública, de situaciones famélicas del proletariado de las ciudades europeas. Hoy, la Organización Mundial de la Salud se pone seria. No se sabe si para advertirnos con absoluta sinceridad, para curarse en salud, para activar el negocio de las farmacéuticas y demás negocios sanitarios. El África abandonada se venga. ¿Empezaremos a ser conscientes de lo que ha ocurrido durante siglos (sobre todo los de la explotación imperial y colonial europea) cuando la peste haga sus guiños con los ciudadanos que presumen de derechos humanos en nuestros pagos? Demasiado tarde. Para que luego digan que ciertos escritores, clarividentes y audaces en sus denuncias, inventan lo imposible. Lo imposible ya está en el África Occidental y hoy las fronteras tienen agujeros por todas partes. La peste la teníamos dentro, bajo otras formas, y África nos ha importado un bledo. Su Némesis llama a la puerta.



lunes, 4 de agosto de 2014

¡Te pillé!
















Sí es lo que parece me pones contento, niña. Me sacas de la abulia en esta noche de vacaciones a la española en que la gente mira dos veces para otra parte. Me aligeras también la mala conciencia. Pero sobre todo, me tientas. ¿Sabes lo que me apetecería en este mismo instante, mientras veo que hurgas entre las ruinas de Gaza en busca de un tesoro? Echarte una mano. Imagino, desde mi posición sin riesgo, una escena. Que me acerco y te digo: espera, no te cargues con mucho peso, vamos a recoger entre los dos todos los que podamos. Seguro que otras personas que nos vean vendrán a ayudarnos. Yo levanto los escombros y tú sacas aquel libro de matemáticas, ese otro de lengua, el de geografía polvoriento y no precisamente por el desierto, aquel de física, los relatos de las Mil y una noches, el de las aventuras de Harún al-Raschid, que se indignaría por lo que os está pasando, ese montón de partituras en mezcolanza...Mira, aquí hay uno precioso sobre caligrafía; probablemente fuera del maestro. Apresurémonos antes de que la próxima explosión destruya más libros y de paso nos deshaga a nosotros. Niña, seguro que no eres la primera de la clase pero sí la que más claro lo tiene. No me importa demasiado si los rescatas de una de esas escuelas que los bravos soldados del rey David bombardean, y que tú pretendes recuperar para tus compañeros. Ni tampoco si te los llevas para revenderlos en el mercadillo porque tu familia y tú tenéis que sobrevivir. O simplemente porque no puedes soportar que algo que se llama conocimiento y va impreso en esos desvencijados papeles queden a merced de la próxima razzia de los bárbaros que odian que el conocimiento deba ser para todos. Niña, algo así no se ve todos los días. Mientras en mi país los negociantes privados de la enseñanza y los editores se matan por renovar los mismos libros cada año por un tilde o una coma de más o de menos, ver tu heroicidad me conmueve. Ya digo, niña: si es lo que parece me sumerjo en la noche mucho más agradecido a la naturaleza humana, porque hay seres más sensibles y receptivos al bien que a la maldad, no obstante lo que sufran. Por esta noche, también a mí me salva ese sentimiento.





  

domingo, 3 de agosto de 2014

Nicht lösbares Feuer




















Me ha impresionado el sencillo comienzo que protagoniza Harun Farocki en su película Nicht lösbares Feuer, El fuego inextinguible. Lo que lee, sí: un testimonio entre miles. Las manos convertidas en puños que se apoyan pesadamente en la mesa (¿Rabia contenida?) Y luego la incorporación de Farocki a rostro abierto hacia la cámara. Es decir, hacia nosotros, los espectadores. Habla el cineasta con firmeza deletreada:

¿Cómo podemos mostrarles el napalm en acción? 

(Pienso si en nuestros días alguien con conocimiento de causa de las barbaries presentes  -hambre, guerras, enfermedades, explotaciónes de recursos que son robos...-  habla de este modo. Pienso entonces: ¿dónde moran los que se reclaman de las artes, de la inteligencia, de la estética, del conocimiento?)

Si les mostramos imágenes de quemados con napalm cerrarán los ojos.

(Depende de cómo se muestre, una imagen puede acercar o alejar el padecimiento de unos hombres a la mirada siempre lejana de otros) 

Primero cerrarán los ojos ante las imágenes.

(¿Por repulsión, por no creer en lo que reflejan, porque la sensibilidad epidérmica de los bienpensantes y acomodados, incluidos obreros y parados de nuestro entorno, no desea aceptarlas?)

Luego cerrarán los ojos ante la memoria.

(Ahora mismo, probablemente los que leáis esta entrada penséis que a qué viene resucitar un episodio de la historia. Por supuesto, no estoy tan enfermo como para recordar un episodio de destrucción y muerte que causó elevadísimas víctimas con nostalgia. El horror no puede nunca desatar nostalgia ni melancolía. Ni en los que padecieron directamente ni en los que vivimos un tiempo en que las noticias del horror  nos llegaban cada día)   

Luego cerrarán los ojos ante los hechos.

(Muchos piensan: Los hechos de atrás son pasado. Son materia para historiadores y reporteros que de vez en cuando resucitan guerras y conflictos que vendan en las cadenas de televisión. Aquello, como todo, ya pasó y no hay nada que revolver; eso piensan muchos. Como si buscar explicaciones, anhelar justicia y sobre todo tomar como referente lo ocurrido con el fin de no repetirlo fuera enmarañar la vida de los primitivos actuales que somos) 

Luego cerrarán los ojos ante el contexto.

(Ah, qué dice, ¿es que hubo un contexto? ¿No fue un holocausto donde los buenos ganan una vez más a los malos? Solo que los buenos no ganaron y los malos no eran peores que los buenos. Y aquel contexto, ¿solo es algo que se circunscribe al tiempo, al espacio y a la geoestrategia mundial del momento? ¿Que no fue algo casual? ¿Que no se entiende cómo el Imperio del Bien pudo no ser apoyado por Dios (in God we trust)? ¿Que nadie quiso aquello porque dos no riñen si uno no quiere? Como si los que riñen partieran de una posición análoga de fuerza. Por si alguien tiene dudas recomiendo El americano impasible, de Graham Greene)

Si les mostramos una persona con quemaduras de napalm heriremos sus sentimientos. Si herimos sus sentimientos se sentirán como si estuviéramos probando el napalm sobre ustedes, a sus expensas.

(El napalm, como la bomba atómica, como los gases, como cualquier arma bacteriológica que las bestias suelen soltar sobre otros hombres,  no son mostrables con imágenes. Lo que se nos ofrece acaso no es parecido. Solo ficción, que nos quiere transmitir unos efectos. Pero los efectos no se transmiten, salvo que te destruyan in situ, salvo que te coman la carne, salvo que te borren del mapa. A eso que se ve a veces en un film o un reportaje habría que aplicarle lo de Magritte: esto no es una pipa. Es celuloide, transmisiones vía satélite, videonoséqué...En el trayecto de su emisión hay tiempo para desactivar el horror, reducirlo, minimizarlo. El horror que creemos ver en televisión es más simulación, y sin embargo, a veces ¡nos impresionamos con tal simulación! Farocki sabía de qué hablaba. El temor a sentir heridos nuestros sentimientos se llama MIEDO, PÁNICO, RIESGO, INSEGURIDAD, DESESPERANZA...¿Para qué tener, pues, sentimientos?, desearía bramar nuestro subconsciente más sincero)


 

sábado, 2 de agosto de 2014

Crear uno, dos, tres...muchos Harun Farocki




Esta semana ha muerto en Berlín el cineasta Harun Farocki. Su breve film El fuego inextinguible denunciaba la barbarie militarista de los USA en Vietnam y en concreto el uso del terrible napalm por parte de los agresores. Con aquel trabajo impactaba sobre las mentes bienpensantes o ajenas al sufrimiento ajeno. Cuando estamos viviendo un arrasamiento de la población de Gaza por parte del nazismo israelí no podemos sino echar en falta trabajos de cine críticos, que cuestionen no solo la violencia de los bárbaros sino la pasividad de los Estados supuestamente cultos y modernos y de aquella población que mira hacia otra parte. Farocki hacía su propia guerrilla de la cultura, sintiéndose un hondero frente al todopoderoso imperio de las armas químicas y de amplia destrucción en general.





miércoles, 30 de julio de 2014

La confesión que todo lo salva...¿y si no?




El bonachón Guerra hace su particular interpretación del pecador Jordi Pujol. Sabido es que los católicos nunca tienen problema: hay pecado, hay confesión; hay acto de contrición (aunque sea falso), hay perdón; hay propósito de la enmienda (aunque sea mentira), hay absolución. Ya le decía la Estatua a Don Juan Tenorio en la obra de Zorrilla: "Un punto de contrición da al alma la salvación." ¿Aquí también? No me cabe duda. El alma y el cuerpo del pecador Pujol (en la lista de pecadores están acaso su mujer y sus hijos) quedarán a salvo, previo paso por el confesionario. ¿Estarán también indemnes si les reclama la Justicia? La parte administrativa se arregla fácil, por lo que veo. Se pagan los atrasos y hala, a disfrutar de la mansión en la Cerdaña...francesa. Después de todo, los ricos pactan entre ellos y más si hay connivencias. Pero ¿y el otro desafuero? El delito o pecado o inmoralidad o como se deba llamar de haber gobernado Cataluña durante tantos años siendo ya un presunto delincuente o un pecador o un inmoral o como se le quiera denominar. Me parece más grave su traición política, principalmente para los que confiaron en él y en su partido, que las pesetas. Y luego se extrañarán algunos si la gente pierde la esperanza y la ilusión. Con este tipo de gente, y me da igual que sean tirios o troyanos, no vamos a ninguna parte. Demasiado bondadosos somos que no pedimos, allá y acá, la cabeza de tanto chorizo. Tiene que haber otras alternativas, para no perecer todos en el infierno.


http://www.ultimocero.com/vi%C3%B1eta/guerra-derrame


martes, 29 de julio de 2014

Carta de un judío argentino desde Israel
















Tomado de la publicación digital  http://www.plazademayo.com/author/uriel-kon/


"Vergüenza bronca e impotencia. Eso es lo que siento al vivir dentro o a un costado de la sociedad israelí: en su gran gran mayoría se trata de un cúmulo de individuos que han sufrido un lavado de cerebro sistemático, desde chiquitos. Cerebros lavados y lavadores de cerebros profesionales; victimarios que de alguna manera lograron desarrollar un mecanismo de autoconvencimiento, una completa insensibilidad frente al sufrimiento del otro – todo esto combinado con un sentimiento de superioridad indeleble, paradójicamente mezclado con ignorancia, vulgaridad y un racismo virulento. El racismo y la discriminación, aplicados tanto en el plano personal como institucional. 

Una sociedad como la israelí, que nunca quiso ni buscóo la paz, esta destinada a a desaparecer. Tal es el destino final de las democracias étnicas. 

Hablar se torna peligroso. 

Los diarios y los sitios en la web de noticias en hebreo, narran la guerra de manera tal que cualquier duda sea eliminada. Las noticias se enuncian como pequeñas piezas de discurso adoctrinador, que es repetido como mantra en el bar, en el café, en las universidades, de padres a hijos, de oficiales a soldados. Es así que no hay huecos en el imaginario local, casi no existe la izquierda ni la critica: abolidos. La autocrítica es traición. La mirada de odio y de placer del sabra israelí ante los ataques por tierra y los bombardeos, es evidente. 

Hace unos minutos me encontré con un amigo argentino. Coincidimos en que es imposible hablarle a la mayor parte de los sabras. Sus miradas cambian, los ojos giran, cambian de órbita hacia adentro; parecen zombis. Su amargura y rudeza son innatas, pero se potencian con el odio. Para ellos la guerra, todas las guerras israelíes son morales, no se las pudo evitar. Son guerras impuestas por el enemigo. Ellos son el oasis de oriente medio, son el milagro, son los elegidos. O a lo ney matogrosso: son la rosa de Hiroshima. 

Disparan y lloran. Lloriquean mientras matan y construyen nuevos asentamientos en los territorios ocupados. Ellos no quieren matar pero matan. Quieren la paz en la guerra. ¡Y se lo creen! 

A no confundirse los que visiten Tel-Aviv, mundo de mini shorts, pop americano y multisexualidad. Debajo del pastito cuidado, de la gente paseando perros o andando en patín, detrás de la literatura local de medio pelo a la que le gusta leerse en tramas infantiles o dramitas cotidianos, detrás de boutiques divinas y el mundillo tanto corporativo como artístico, se esconde una perversidad guerrera, una santificación de la muerte propia y ajena, y se rinde culto al eterno consenso sobre la conquista y la opresión. 

Pero este palabrerío tan adjetivado quería ser solicitada: solicito a mis amigos coles, a los que de alguna manera se criaron – como yo – dentro de las comunidades judías en Latinoamérica, con ese dejo de izquierda idish, con determinada alegría de vivir rodeados de seres humanos diferentes, seducidos por la diversidad – que llegó el momento de desdecirnos de manera rotunda de Israel: separar por fin el judaísmo de la doctrina nacional de este país acabado. A contrapelo de lo que aprendimos en la escuela – sionismo es racismo. Sionismo es también una forma de antisemitismo. El prototipo de ario israelí fracaso, y en su fracaso, como durante las ultimas semanas del nazismo en la guerra, quiere borrarnos a todos – quiere volar todos los puentes. Quieren morir en el odio automático y la pasión erótica por la guerra. 

No apoyar mas a Israel. No aportar dinero que el dinero estuvo y estará destinado a plantar bosques sobre pueblos palestinos destruidos. Que el dinero va para seguir construyendo la infraestructura de los asentamientos en los territorios ocupados y así anular cualquier plan de división territorial. Que el apoyo es utilizado para matar gente, asesinar chicos, probar nuevas armas, criar nuevos soldaditos zombis, carentes de ideas independientes. 

Mirar a la cara a esta gente, y más en época de guerra, da miedo. Son rostros de gente que tiene náuseas cuando se utiliza la combinación de palabras “derechos-humanos”. Para ellos los derechos humanos son antisemitas. Justo ellos, que son los primeros antisemitas del planeta, los que se burlan del que no vive en Israel y lo consideran infrahumano. Ellos son los que utilizan la historia del pueblo judío como excusa para asesinar. Y todo para crear un país tan insulso, tan falto de creatividad, de humanismo, de literatura, de imaginación. Ellos son los que crearon un país en el que los militares son héroes culturales. un país en el que las mujeres, para recibir igualdad de derechos, se convierten e imitan a los hombres. La mujer liberada es la mujer-hombre, la que abandona sus atributos para entrar en las guildas masculinas. Su mundo interior es el que se negó a imaginar un territorio pacifico, en el que la vida, la creación y la alegría, reemplacen al erotismo de la violencia. 

¿Cómo vivo en este país? ¿Cómo conciliar con la idea de que mis impuestos aporten de alguna manera a la manutención de un sistema opresor y antidemocrático? Esas son cosas que me vengo preguntando hace bastantes años. En una época tenia la idea narcisista e inocente, de que algo podría cambiar, y que yo podría contribuir a ese cambio. Pero la única solución viable es la re-emigracion, acto de por si complicado, aunque no imposible. Creo que se acerca la materializacion de ese acto. 

Este país esta acabado y es una vergüenza. Somos una vergüenza. No quiero vivir con la vergüenza a la que me llevaron mis decisiones de adolescente."


Uriel Kon.


lunes, 28 de julio de 2014

Emotivo Jalil Sadaka sobre Palestina y el genocidio de Gaza


















A veces conviene recordar, si lo hubiéramos olvidado. A veces hay que saber, si antes nadie nos lo ha contado. A veces hay que buscar versiones, si antes no nos habíamos molestado. Transcribo un breve artículo, emotivo y rabioso, del palestino Jalil Sadaka, que pertenece al consejo editorial de la revista Palestina Digital.  


"Palestina no es solamente un trozo de territorio. Palestina, no es únicamente un trozo de tierra, ni una ciudad santa como Jerusalén, ni una mezquita como Al-Aqssa, o la iglesia de la Resurrección. Palestina, además de todo esto, es el sueño de todos los palestinos, obligados a sobrevivir en una diáspora que se prolonga durante generaciones, privados de sus más elementales derechos. Decir Palestina es recordar el colmo de la injusticia, la represión y la confabulación. Ser palestino es experimentar el sentimiento del rechazo por propios y extraños, sobre todo de los hermanos árabes donde se refleja su incompetencia, incapacidad y cobardía. Esto explica el por qué la contemplan como pesada carga sobre la conciencia de todos los regímenes árabes. 

Palestina es el sentimiento de frustración por el clamoroso fracaso de la Autoridad Nacional, que no tiene reparo en fomentar la sumisión de su pueblo para garantizar la supervivencia de una clase de políticos que en vez de vivir al servicio de la Causa se sirven de ella. Los palestinos han sido despojados de su esencia como seres humanos con derechos y dignidad, consecuencia de la atroz ocupación, la inexorable amenaza de usurpación de sus tierras, la desmembración social, el aislamiento en cantones de los que resulta imposible moverse ni siquiera para visitar a sus allegados, sin previo permiso, del ejército de ocupación. En su vivir el día a día sin  esperanza en el futuro. 

Pero además y quizás consecuencia de todo ello, Palestina, y en concreto Gaza, se ha convertido en el símbolo de la resistencia, la tenacidad ante el bloqueo inhumano que no tiene parangón en la historia. Un bloqueo en el que participan amigos, hermanos y enemigos por igual. Que les niegan el pan, la medicina, el combustible, y todo lo necesario para la vida. 

La lucha incesante de los palestinos sometidos desde hace mas de 65 años a un régimen de apartheid, siguen rechazando ser lo que no son ni serán: esclavos, sometidos a una constante amenaza de ser expulsados, por defender sus propia identidad, desamparados y olvidados por todos. 

Palestinos son también los oriundos de Jerusalén que se han conjurado para resistir con honor, defender sus Santos Lugares, musulmanes y cristianos. Convirtiéndose en la primera línea de defensa contra las ansias de expansión sionista. Afrontando día tras día la dureza de la vida, los impuestos abusivos, la falta de escuelas y centros de salud, incluso la imposibilidad de adecuar o reformar sus propias viviendas, bajo una despiadada amenaza constante de ser desalojados de sus hogares en cualquier momento, con la clara intención de judaizar su ciudad, borrar todos los vestigio de su cultura árabe, musulmana o cristiana. 

Palestina, en suma es, el sufrimiento de cada palestino en cualquier lugar de este globo terrestre, que no solo se niega a desaparecer sino que está decidido a resistir hasta el último aliento de vida.

Palestina, es la imagen de todos los luchadores por la libertad, la justicia, contra la mentira, la xenofobia y el apartheid. Comprenderán todos que la lucha de los palestinos es la lucha de toda la humanidad por un mundo sin opresión ni sionismo. Comprenderán, amigos míos, el valor de un puñado de resistentes en Gaza que se enfrenta a la fabulosa maquinaria de destrucción y muerte sionista." 


 Jalil Sadaka





sábado, 26 de julio de 2014

Los mosquitos marcados














...entre la legión de mosquitos que se multiplican sin cesar, engreídos por su propia estupidez, avariciosos por seguir hinchándose a costa de sus víctimas, existe una minoría que se ven a sí mismos como elefantes, y muchas veces pienso que acaso esa desproporción de sus desmedidas es lo que va a poder con ellos, y que, lejos de creer que cuanto más engordan más fuertes y eternos son, no en vano puede esperarles sino su propio exterminio, un exterminio causado por ellos mismos, difícil de evitar, solo que no me cabe duda alguna que en su eliminación arrastrarán también a las especies de las que se nutren y a costa de las cuales se mantienen y que, marcados por su presuntuosa infalibilidad, no advertirán que el juego se irá reduciendo en su propia tendencia a medrar sin fin...

(plaga que nunca estuvo tan cerca de tener sus días contados, pero que no lo perciben, atónitos y soberbios por sus éxitos aparentes, pero algo les dice que deben preparar la transmisión de su testigo, incluso estén decididos a cedérselo a algún sector de aquellos de los que han fagocitado de modo secular, porque el objetivo de sus pretensiones es salvar su maldita obra, a costa de las heridas y rasgaduras y pústulas y septicemias que siguen produciendo con sus picaduras en tanto cuerpo)



viernes, 25 de julio de 2014

Los mosquitos del hábitat














...a la espera de nuevos mosquitos y sus transmisiones...competirán con otros que abundan en el entorno, pero los caseros no por ser más nuestros son menos perjudiciales...visto está cómo nos chupan la sangre, cómo nos inoculan extraños virus de larga distancia, cómo sobreviven alimentándose de nuestra sustancia...todos conocéis sus nombres, pocos quieren aceptar el tratamiento preventivo, y menos aún, el combate de erradicación, que inventado está, pero hay que adecuarlo a las circunstancias, o quién sabe si no nos llevaremos sorpresas, aunque sospecho que siempre estarán dispuestos al regreso...salvo que cambie el medio ambiente que propicia su instalación 

 (plaga que no cesa desde el principio de los tiempos de las civilizaciones; adaptados y readaptados al medio han llegado hasta nuestros días revestidos de sus disfraces)



miércoles, 23 de julio de 2014

Esto no es un aforismo















...ignoro si lo que pretenden es nuestra rendición por hastío...mientras la rueda del mercado sigue como si se tratase de la eternidad misma...pero yo no sé dónde se halla nuestro lugar en el engranaje...aunque lo más interesante de todo esto que pasa es que cada vez me afianzo más en saber qué es lo que no quiero ni querré nunca

(por lo demás, que la insolencia y el desprecio están llegando a un punto que dejó de ser aceptable hace tiempo pero que ahora es asfixiante no es una aseveración mía...claro que a mucha gente no le importa inhalar los gases más tóxicos, devorar los restos putrefactos y darse baños en el cieno que no admitirían ni los cerdos)



(Fotografía de Michael Ackerman)


domingo, 20 de julio de 2014

El escandaloso encanto de los energúmenos














He puesto el título pensando en aquel otro de la película buñuelesca El discreto encanto de la burguesía. Por nada, simplemente porque construir un titular siempre me pareció una arquitectura importante de lo que se puede escribir detrás, aunque gran parte de las veces un titular baste y constituya por sí solo la forma y el fondo de un artículo. Con ganas me quedo de dejarlo en cabecera y terminar la entrada aquí mismo. Pero el cuerpo me pide desahogarme. La chica de la foto habla por sí misma y, sin embargo dice más en un sentido y poco en otro. Juventud, pose, estética cuidada, atracción, mirada larga, tierna y aparentemente clara, parece recién salida de la típica imagen de un ejemplo de mujer de la american way of life. Pero se trata de una adaptación visual al espectro israelí que nos da el pego. La joven mujer podría ser una modelo de pasarela, una empresaria de éxito de las páginas salmón de un diario occidental, una antigua alumna de un colegio de pudientes o una madre de familia que posa para el libro de ídem. También cabe que sugiera placidez para un hombre de avanzada edad que reprime sus oscuros deseos o la imagen de un futuro de bienestar, paz y concordia a la que desde su dulce mirada parece invitar a todos. A tirios y a troyanos, a humildes y a soberbios, a obreros y a emprendedores triunfantes, a israelíes y a palestinos. Pero, oh la lá, leo que se llama Ayelet Shaked y que es diputada de Hogar Judío, un partido religioso de extrema derecha. Leo en la página de la agencia Europa Press: "La diputada del radical partido israelí Hogar Judío Ayelet Shaked ha pedido la muerte de todas las madres palestinas por dar a luz a 'pequeñas serpientes', según hizo saber hace dos semanas en su web de Facebook. 'Tienen que morir y sus casas tienen que ser demolidas. Son nuestros enemigos y nuestras manos deberían estar manchadas de su sangre. Esto se aplica igual a las madres de los terroristas fallecidos', ha escrito la diputada. 'Detrás de cada terrorista se encuentran decenas de hombres y mujeres sin los cuales no podría perpetrar atentados. Ahora todos son combatientes enemigos, y su sangre caerá sobre sus cabezas. Incluyo a las madres de los mártires, que les envían al infierno con flores y besos. Nada sería más justo que siguieran sus pasos', según el post que publicó el pasado 7 de julio." En fin, creo que son habladurías, que la chica es solo algo montaraz de lengua y que los tabernarios que se juntan con ella la corean para gozar de su belleza y no perderla. Y es que la envidia nos mata, hermanos. Os dejo un par de enlaces, sin poder reprimir del todo mi estremecimiento por el odio del que es capaz el género humano de generar. 


http://www.diariodelaire.com/2014/07/todas-las-madres-del-mundo-poema.html

http://www.europapress.es/internacional/noticia-diputada-radical-israeli-pide-sean-asesinadas-todas-madres-palestinas-20140718145953.html

http://radiomacondo.fm/2014/07/17/el-fascismo-de-las-jovenes-israelies-en-twitter/




viernes, 18 de julio de 2014

La fecha que nunca existió
















Aquella fecha, fatídica para todos los habitantes de la granja de entonces, nunca existió. Los que crecimos a la sombra de la bota de lo que aconteció en una fecha inexistente hemos estado equivocados. Quien más o quien menos percibió en su carne la onerosa presión de la canícula, extensa, ardiente, destructora. Muchos de modo directo, en pocos días, en tres largos años, en cuarenta más de secuelas sin fin. Pero todo aquello debió ser imaginado. Una mala, si bien larga, noche. Una pesadilla más que un sueño. Una deconstrucción total, más que una épica. ¿La sangre y el fuego? Anécdota. Pero eso sí, un antes y un después que no estoy seguro que se haya cerrado. Siempre se vive en un estado de transición. Es el estado natural de la naturaleza. ¿Cómo no iba a serlo de las sociedades? Cantidad ingente de testimonios escuché en mi infancia, más en mi juventud, muchos más en las últimas décadas. ¿Serían relatos imaginados? Pero a los que nos gusta pasearnos por la invención, es decir no inventar las cosas sino hacer como si no hubieran existido (ésa sí que es una verdadera invención) aún nos hieren las imágenes de lo que algunos se empeñan en decir que aconteció. Que no, que no pasó nada. Tranquilas, almas cándidas de la granja. Tranquilas, nuevas generaciones, que todo es susceptible de volver a inventarse. Nada de hacer caso a los viejos, que quedan pocos. Menos de los libros, que son un aburrimiento. Total, las mismas instituciones de aquella fecha inexistente y nuevas formas de ignorancia y entretenimiento se han adaptado a las circunstancias del presente. Objetivo: salvar, como siempre el negocio y la bicoca.  ¿Hubo alguna vez una historia anterior de la granja?  ¿Qué me cuentan, si apenas la hemos conocido?  El después hizo tal tabla rasa que la puerta a los errores sigue abierta. ¿O será solo la de lo imaginario?  (Resuena todavía el unamuniano venceréis pero no convenceréis...¿será porque sigue en vigor?)


NB. Pongamos una nota de humor con el trozo de una película de Chaplin:




martes, 15 de julio de 2014

Cámara fija















¿En cuántos días dices, Satán, que el Señor creó el cielo y la tierra? ¿Que no sabes? ¿Que nunca tuviste noticia de tal creación? ¿Que no conoces al Creador? ¿Que desde que el mundo es mundo solo conoces caos y destrucción? O mientes y eres un falaz, Ángel Caído, o la obra de crear sigue las coordenadas caprichosas de los hombres. Y en esas parece que andamos, sin corregir pero sí aumentar. 

Al descubrir a través de Le Monde unas imágenes suministradas por Watania Media Agency, que tiene oficinas en Jerusalén, Gaza y Ramala, no he podido por menos que concederme cuatro minutos y cincuenta y cinco segundos de mi tiempo vital a mirar cómo se destruyen otros tiempos vitales en cuatro minutos y cincuenta y cinco segundos. El tenso griterío que se va apocando lo ponen los habitantes de Gaza y la música atronadora de fondo la coloca el terrorismo de Estado israelí. La película habla por sí sola. Ah, y no esperéis demasiado argumento, es aburrida y supongo que recurrente durante las últimas jornadas. Mientras, Occidente cede y concede a la gran obra creadora. Es de suponer que el negocio de la arquitectura tras la destrucción no es precisamente baladí. No hay imágenes nuevas. El mundo es una cámara fija.







lunes, 14 de julio de 2014

Otro hombre (puzzle de una onomástica)





Queda muy lejos su nacimiento en 1896. Le tuvieron miedo, y los que tenían que temer de él le tenían mucho más miedo de lo que nos pensamos. Hoy, los que tendrían que temer, pero no temen porque son temerosos pero solo de Dios como mucho, porque los humanos, de momento, les traemos al pairo, se ponen simplemente nerviosillos por una nueva formación que gana mediáticamente un millón y pico de votos en las últimas elecciones. Nervios y miedo son estados diferentes no solo del sistema neurovegetativo sino también del social que, se quiera o no, nos involucra a todos. Los nervios pueden controlarse, el miedo no tanto y produce muchas cornadas. Y puede que a los que tienen que temer el miedo se les aproxime si  a los nuevos se les suma la experiencia y práctica de los viejos de toda la vida. El hombre de la mirada penetrante, desde algún sitio de su claridad eterna tal vez esté meditando sobre los males que nos siguen acechando a los españoles. De momento es memoria. Pero aún su nombre legendario causa estremecimiento a aquellos que siempre tienen que temer por el dolor que causan, y que ellos bien saben. 



sábado, 12 de julio de 2014

El hombre




















Fíjate que es difícil que la sonrisa de un niño se congele. Sólo el dolor la desvía y la vence. En la fotografía de la entrada anterior hay varias sonrisas ausentes. En un niño se ha perdido por el miedo, qué digo el miedo, el terror, en otro por el dolor, en otro por...Sí, ese niño algo mayor que lleva al herido en brazos...Me deja perplejo. Es como si de pronto -¿o acaso ya tenía aprendizaje en ello?- fuera un adulto total. Pero algo me maravilla. Es una dureza de hombre que reacciona. Si siente odio, lo contiene. Si repugnancia, la deja de lado. Si maldice el lugar donde ha nacido, calla. Pocas veces he visto en un rostro una altivez serena. Un altivo no soberbio. En su fuero interno seguro que sí siente orgullo. Orgulloso de echar una mano, de procurar un apoyo, de salvar del instante a alguien más desvalido. Su actitud borra todas las lenguas orales. Desplaza los griteríos, las voces de la desesperación, la manifestación de repulsa al causante del daño. Dentro de un tiempo, ¿será una muestra de lo que se ha sembrado en Gaza? No quiero ni pensar que su futuro sea de odio, aunque razones tenga para ello. Pero esa actitud de trasladar a un pequeño, de mantener el tipo en medio del desbordamiento causado por los efectos de un bombardeo, de una impasibilidad aparente pero sumamente activa se merece ser un hombre entero para una reconstrucción futura entera de los suyos y su territorio. 

Invocación y deseo: Que el hombre interior que aprende en el sufrimiento cotidiano le proteja. ¿Alá? Alá duerme, como los otros dioses de los infames.



miércoles, 9 de julio de 2014

Amuleto del tiempo

















El reloj se paró en mil novecientos cincuenta y tantos. Se escurrió del ojal del chaleco a donde estaba prendido en un atardecer de otoño. Las manos arrugadas que habitualmente lo consultaban se enfriaron. No solo apagó un tiempo, sino también una mirada. Y una afabilidad y una sonrisa de larga comisura. La cabal seducción del anciano dejó de marcar horas. Para el niño, aquello fue una suerte de primera perplejidad que iba a embargarle de manera consciente en su vida. Una palabra siempre escuchada pero que no había visto ponerse en escena le sacudió. Muerte. Nada que ver con las películas, ni con la abstracción con que los mayores gastaban el sustantivo. Morirse. La presencia del hombre muerto, no solo un verbo reflejo. El cadáver. Una apariencia, digna y casi entera, que el abuelo exhibía majestuosamente desde su falta de respiración. El significado de la ausencia de vida que, de momento, al niño no le conmovía. Tal era el poder de la perplejidad. Pero desde entonces empezó a saber que las palabras no son aéreas ni han llegado a construirse para pasatiempo o distracción. Que bajo las más estremecedoras fluye la utilidad y la exigencia de nombrar cada espacio de tiempo y de carne. Cada pérdida. ¿Siente el hombre de hoy el calor de otra mano del cual el metal del reloj no ha podido desprenderse todavía?




domingo, 6 de julio de 2014

Ayer





Parece que fue ayer. Todo era más apacible. Se veían las cosas de otra manera. La expectación iba de la mano de las ilusiones. Yo vivía en una pompa. Esta era muy grande y yo muy pequeño. Cuanto más grande era la burbuja de mi infancia más ilimitado me sentía. Luego, andando el tiempo, vendría el pinchazo inevitable y la marca inexorable de las limitaciones, nunca aceptadas del todo. Pero durante aquella semana del recién estrenado verano nos poníamos el símbolo de la fiesta y hervíamos en la emoción. Cuando la masa aún no molestaba y todavía no estaba mercantilizada la alegría. Todo era enorme para mi visión del mundo circundante y yo tan pequeño. Acaso viene de entonces que cuanto hacen los hombres me parezca insuficiente y que hasta los territorios más extensos se me representen diminutos. No obstante mi pequeñez.

Hoy no estamos todos. Falta el hombre mayor.



jueves, 3 de julio de 2014

El hamletiano Jan van Calcar
























El ser o no ser es muy anterior a que la palabra de Shakespeare hiciera célebre la cita. La cuestión del ser o no ser no es la duda, pues no hay elección, sino la temporalidad y su transcurso, que va a ir arrebatando los dones de los cuerpos. El dibujo del hombre anatómico de Jan Stephan van Calcar (que, por otra parte, es Adán) tiene ese punto reflexivo (toda reflexión posee un cierto contenido irónico por la cuenta que nos tiene a los humanos), donde el cuerpo exuberante pierde la expresión de soberbia a través de una caída leve de la cabeza. Caída que enseña una mirada. Y acaso no hace tanto una pregunta, sino una propuesta: avanza despacio, por ejemplo. Vivimos con la calavera a cuestas, por mucho que la disfracemos. Y, sin embargo, hay que distraerla en tanto en cuanto la fronda del cuerpo no nos abandone por el desierto.


  

miércoles, 2 de julio de 2014

La Internacional Nueva





Quiero soñar, aunque el título de la entrada parezca exagerado. Sueño con un esfuerzo que llegue a buen puerto. Con un objetivo que merezca la pena, no solo en su pragmatismo sino en su contenido ético. Con una acción que fomente no únicamente un encuentro pasajero sino que sea un armazón que levante una casa. Una casa que no repita errores del pasado. Que no sustituya a sus moradores ni los relegue a meros ocupantes del espacio, del que los mercaderes de la vida se beneficiarán. Hablo de actitudes, pero también de intercambio de experiencias. De imaginación, de ideas renovadas, de compromisos. De debate. De la capacidad humana de reaccionar frente al oprobio, el chantaje y la explotación, en definitiva. De la necesidad de auto organizarse, primero para mantener la dignidad, después para hacerse valer, después para ser escuchados, después para obligar a cambiar. ¿Demasiado elemental? Pero nada hay absolutamente nuevo. Las nuevas prácticas deben ser acompañadas del pensamiento y éste debe generar ideas, en permanente cuestión.

Leo que un grupo de jóvenes españoles de Berlín, ligados al movimiento 15M, han montado en la capital europea una asesoría para los inmigrantes españoles que van cayendo por allí y están siendo víctimas  -en el corazón de la Unión Europea nada menos-  de explotación laboral.  ¿Solo una oficina?  “Queremos que la gente se organice en sus trabajos. Indagar para ver quién es susceptible de hacer acción sindical en grupos que hasta ahora no había ningún tipo de comité de empresa”, explica uno de sus miembros. Iniciativa que es herramienta. Herramienta que tiene todo el conocimiento de causa para cuestionar lo que está sucediendo y qué tipo de prácticas de abuso se están instalando en Europa.

Mi reconocimiento a esta gente joven. Deposito mis esperanzas en iniciativas de esta clase. Donde muchos verán algo puntual yo quiero soñar. Soñar con que de fuera vendrá la regeneración de dentro. Siempre las ideas y los debates llegados del exterior  -y no menosprecio a lo que fructifica dentro del país-  ayudaron a cambiar el ruedo ibérico. Soñar con que una nueva Internacional no es ni la burocracia, ni el control de las ideas, ni la manipulación de un ente para Estado alguno. Estos jóvenes están sembrando. Como este pequeño grupo, ¿cuántos más lo intentan, dentro y fuera de los límites de España? Creo en los gérmenes de la vida.


http://sociedad.elpais.com/sociedad/2014/06/29/actualidad/1404060780_813802.html

http://15mberlin.com/