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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








lunes, 25 de agosto de 2014

Un barreño de escombros













¿Por qué creeré tan poco en las causas nobles y otras exhibiciones generosas que se airean en televisión? Las fundaciones de artistas del cine y del cante, por ejemplo, siempre tan propensas a una entrega desinteresada al prójimo lejano abandonado a través de recogida de fondos. Los deportistas que se solidarizan una vez que la marca patrocinadora da el visto bueno. Los bancos que abren cuentas para encauzar cuentas de ayuda a víctimas equis. Me parece ver en esas actitudes una continuación de la antigua caridad ejercida por aquel fiel al que le sobraba. Una diferencia formal: las causas de nuestros días suelen desgravar en la hacienda pública y la vieja dadivosidad cristiana beneficiaba para rebajar la condena eterna o evitar las llamas del infierno. Cualquiera de esas actitudes no son bondad por naturaleza sino bondadosas para la ocasión. Y ocasión y beneficio suelen ir de la mano. La caridad es un subterfugio para evitar la ejecución de la justicia y la equidad, dos conceptos abstractos con exigencia de que se concreten. Cuando se airea en televisión, con el recurso justificativo de que se difunde, ¿no se convierte una invitación de supuesta buena voluntad en un acto de moda, ostentación, espectáculo y publicidad, cuando no de pijería? El mundo de los falsos es extenso. Por eso me ha gustado la contracultura de un palestino. Allá, donde escasea el agua, que encima es dinamitada por los israelíes, la opción es echarse un cubo de escombros encima. Abundan los escombros, tienen pantanos repletos de escombros, beben y comen escombros. Él, al menos, es sincero, auténtico. También quiere sacar provecho del gesto y ahí hace bien. Su ironía es noble. Porque no se trata de un provecho aprovechado, sino de una llamada a las conciencias de quien quiera ver la realidad acerca del sufrimiento de Gaza.




4 comentarios:

  1. Breve y contundente manera de poner en evidencia el miserable concepto que de la solidaridad tienen algunos y algunas. Su ironía, como bien dices, es noble, pero además, incluso situándolo en el ámbito del arte, dudo mucho que haya artista que pueda superarlo. Nunca un modesto cubo de escombros dijo tanto sobre tanta y tan obscena estupidez.

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    1. o malo es que después de los bombardeos vendrán reconstrucciones tras las cuales estarán también empresas de construcción made in agresores. Pero sí, todo un gesto el de los escombros.

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  2. Estoy hasta la moña de que la gente se tire cubos de agua ¿ helada?.
    Al igual si fueran defecaciones de hipopótamos se lo pensarían más.

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    1. Genial. Me pasa lo mismo, me hartan las modas hipócritas. Por alguna parte he leído que algunos de los célebres, que sí que mucho cubito de agua para salir en la foto y luego no han soltado ni una puta pela. Lo de siempre. Pero me da igual ya.

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