miércoles, 31 de octubre de 2012

La marca del agua





Ay del que junto al río
no quiere llamarse sed

se queja en un poema Rosario Castellanos; y lo leo yo, que nací a orillas de un frágil e imperceptible arroyo; y viene la voz de la poeta para recordar a mi cuerpo que, siendo aún tierno y de cuidados, estuvo a punto de perecer en él, por primera vez; ¿será por eso que la llamada de aquel agua la escucho por las noches?;  ¿será que los manantiales de aquellos otros ríos ya lejanos aún me ofrecen de beber como si supieran que no me he saciado nunca?; he bebido en ríos donde contemplaba sombras que no eran mi sombra; sinuosas curvas donde el roquedo limpio levantaba la corriente como imprescindible ofrenda para mí; son tan generosos los afluentes de la vida; conocen al que se acerca a ellos, le escuchan y luego callan; éste quiere beber para seguir viviendo, dicen de uno; éste bebe por beber, dicen de otro; este bebe nuestras aguas porque quiere ser como nosotros, señalan al excepcional; ¿es el agua o es la sed lo que le hace al hombre proseguir su camino?; no lo sé; pero la poeta sabe que  
  

El río viene de secretas grutas,
desconocidas fuentes.



sábado, 27 de octubre de 2012

Tal vez no sea solo una metáfora



Tal vez se trata solo de una zona restringida de un parque y no de una metáfora. Pero, ¿y si se tratara de otra cosa? ¿Y si hiciera referencia al país de nuestros sufrimientos, en que los zánganos se permiten pontificar sobre los esfuerzos, sudores y angustias de las hormigas laboriosas, y decirles qué deben hacer o qué no? ¿Si se tratara de esta sociedad de despilfarradores, oportunistas y corruptos de alto nivel  -el poder, vamos-  que quieren seguir medrando, previo rescate de sus negocios, naturalmente, a costa de los insectos tontos? ¿Si se estuviera sugiriendo que adiós, Democracia, adiós, o peor todavía, adiós, Política, adiós, porque a las castas ya no les interesa? ¿Si de manera velada se estuviera aludiendo al triunfo de la tecnocracia más cruel? ¿Si se estuviera haciendo mención de las condiciones de destrucción del planeta? ¿Si fuera una alarma sobre la crisis del individuo y de sus hábitats de agrupación y  supervivencia llamados éstos como se llamen?

No sé. Tiene tantas lecturas este cartel que me asusto. ¿Alguien ha decidido por su cuenta y riesgo cortar por lo sano? Pero ¿quién? ¿Contando con todos o sin contar? ¿Algunos han iniciado un proceso que es seguido por otros y que pretende interesar a la mayoría para sanear el suelo que pisamos? Pero, ¿en qué dirección, tras qué objetivos, para lograr qué meta final? ¿O se trata de un mero proceso temporal que, causando desgracias y confusiones múltiples y sin fin, persigue el objetivo de dejar las cosas como están? ¿Se trata de una llamada de la desfachatez a través de la cual se pretende que carguemos todos con los malos negocios de algunos? ¿O acaso se busca un nuevo suelo, o mejor dicho, unos nuevos habitantes más integrados, menos exigentes a la hora de recibir y más obligados a la de dar, más sumisos y menos conscientes, que reúnan la condición de más mercancía y menos humanidad?    

Solo es un cartel de un bonito parque ciudadano. Donde otras especies se adaptan al otoño sin saber de nuestra inadaptación. Pero cuesta tanto, en estos tiempos, no leer tras los mensajes que se encuentra uno por la calle algo más de lo que aparentemente dicen.


   

viernes, 26 de octubre de 2012

Noticias qué noticias



«Hay una guerra de clases, pero es mi clase, la de los ricos, la que está haciendo la guerra, y la estamos ganando».

Warren Buffet, actual cuarta fortuna del mundo, tras Carlos Slim, Bill Gates y Amancio Ortega.


Si no hubiera noticias conmovedoras ¿qué sería de nosotros los pringaos? Noticia conmovedora: que Amancio Ortega entregue 20 millones a Cáritas. Noticia alentadora: que un español como Amancio Ortega sea la tercera fortuna del mundo, según la revista Forbes. Noticia aburrida: que haya más de un 25% de paro en España. Noticia desagradable: que ayer se suicide un paisano al que iban a desalojar y que hoy lo haya intentado otro movido por circunstancias análogas. Noticia altamente estimulante: que gane nuestro equipo de fútbol. Noticia demagógica: que una comunidad autónoma o los bancos o cajas pidan el rescate del Estado. Noticia ininteligible: que el Gobierno pida no pida, pida no pida, pida no pida que le rescaten los organismos de la UE y del FMI al uso. Noticia inventada: que sigan saliendo nuevos casos de corrupción del PP y tan pocas condenas. Noticia constructiva: que se esté reponiendo las pérdidas de los bancos con dinero público. Noticia misteriosa: que se llame rescate a lo que es hundimiento. Noticia satisfactoria: que los hombres de la porra (pagados por nosotros los contribuyentes) apaleen a los que protestan. Noticia triunfante: que gane un partido, ya se sabe cuál, unas elecciones en Galicia con mayoría absoluta habiendo tenido ¡apenas el 27,5 de votos! Noticia inquietante: que se fragüe la protesta. Noticia nonata: que se dé la unión de todos los jodidos de la Tierra, más específicamente de este país, por lo que nos toca de cerca. Noticia esperanzadora (para la hecatombe): que crezca la extrema derecha como efecto de la falta de pensamiento y de acción constructiva de la sociedad española. Noticia ignorada: que sigan naufragando pateras por el mar de Alborán. Noticia enigmática: que todos estemos tragando al por mayor una situación que no tiene fin.

¿Es así como se ven las noticias por parte de los españoles? A tenor de lo que significa para la mayoría de ellos una noticia, qué nos habla la noticia y cómo reaccionamos ante la noticia, podría ser. Ay, la noticia: uno de los más malévolos y falsarios conceptos inventados y alentados por el periodismo moderno. Sí, justo ese que ya no es periodismo sino industria empresarial. Ese que se autoalimenta de los centros de poder. Ese que pretende decir todo lo contrario de lo que dice. Ese que pasa de lo bello a lo feo, de lo horrible a lo dulce, de lo real a lo de plató, en un eh voilà, en micras de segundo en menos de lo que dura un latido (no hay más que ver un telediario) Ese concepto que ya no es noticia.


Léase esta entrevista a Susan George, presidenta del Transnational Institute de Amsterdam y miembro de ATTAC, en un periódico valenciano.

 http://www.levante-emv.com/comunitat-valenciana/2012/10/17/espanoles-son-ratas-laboratorio-ver-castigo-toleran-rebelarse/945362.html



lunes, 22 de octubre de 2012

autorretrato



Me perturba la mirada triste tanto como me cuestiona. La mirada triste me inquiere y duda de mí. De alguna manera es un espejo, aunque no lo sea. No quisiera que me despreciara. Hay tantos seres por el mundo. ¿Por qué yo? Porque le miro con fijeza. Porque me arrastra a su mente, no para que participe necesariamente de sus ideas o de sus ocurrencias, sino para que comprenda cuanto hay tras sus cuitas. Porque su boca se contiene, no por el riesgo de hablar en vano sino por la prudencia del descreimiento. Mira con la mirada del escéptico que no se rinde pero que jamás triunfa. ¿Por qué a mí? El reflejo es así: hondo, persistente, desazonante. El eco es lo que viene detrás. La vida es una provocación. No hay rincón limpio para los que tenemos la mirada triste. 



domingo, 21 de octubre de 2012

dos ejemplos en las antípodas





todos los días veo de cerca, alrededor mío, a las dos Españas; no necesito viajar para verlas, están cerca, vecina de puerta, en el barrio, en las fábricas, en las tertulias, en la ciudad, en los medios de incomunicación; a veces incluso anidan en mi alma y se enfrentan, se atraen y se repelen, porque nadie es puro al cien por cien, y me río de lo que digo, y nadie está libre de la ignorancia, de la mala voluntad, de la inmoralidad y de la apolítica; esas dos Españas latentes e hirientes, que no se califican como tales simplemente por mantener ideas diferentes, porque si fuera por ello tendríamos que ser todos más civilizados y tolerantes, más dialogantes y cooperadores; más voluntarios y menos forzosos; las dos Españas no lo son por el mero hecho de pensar diferente; creo más bien que se dividen porque una piensa y otra se deja arrastrar; una trata de construir sociedad civil y otra responde a la voz del amo; una trata de hacer partícipe a todos los individuos y otra convertir los bienes públicos en negocio para sus clanes seculares, religiosos o caciquiles; una trata de ser libre y otra no pasa de ser sierva; y sin quererlo, ayer me encuentro de pronto en el mismo ámbito físico, a propósito de un certamen cinematográfico, con representantes de ambas Españas; una que te abraza (con el rostro del escritor Manuel Rivas) en cuanto tú, no obstante siendo un desconocido para él, le sujetas del brazo y le animas a que siga escribiendo, siempre escribiendo, siempre describiendo, siempre descubriendo; y le deseas suerte en unas elecciones que hoy se celebran en su tierra; una de las tierras más avasalladas de la península, y mira que las hay; eterno desafío entre la España clientelista y caciquil, en todos los planos, y la moderna y resistente que siempre sale derrotada en el aspecto electoral pero que no en el humano; y otra España (célebre ministro de desaguisados hoy pero efímero mañana) que va a despachar en un acto, porque para ello le pagan; que su misión es desmantelar el sistema público educativo español, y conseguir su desmoronamiento, poniendo la enseñanza en obscenas manos privadas, que ya sabemos cuáles son; que su objetivo es volver la espalda al futuro, que solo pasa por inversiones y cuidados en la investigación y en su desarrollo; por reducir más la difusión de las expresiones culturales de la sociedad, como si cosa de ricos fuera; en fin, que este de las fotos solo es un ejemplo más de ambas Españas; que de una de ellas quedará su obra literaria y su afán crítico en sus artículos de prensa; del otro solo habrá olvido, aunque los efectos de lo que haga los pagaremos todos; un ejemplo más: dos rostros de dos Españas; era eso lo que quería decir




viernes, 19 de octubre de 2012

escuchad la belleza






dónde la frontera en las expresiones, cuando la palabra se desliza y se diluye en otra materia, cuando el balbuceo gutural se afina hasta lo insospechado, cuando ese bagaje se traduce en sonido incesante, cuando se alía con los otros sonidos que emergen desde los instrumentos que ha inventado el hombre, cuando todo ello cede a una nueva creación superior donde los dioses antiguos se mueren de envidia, cuando notas y palabras desnudan los gestos, donde todo se constituye en un gigantesco ensayo, y tenemos entonces la intuitiva sensación de la vida como ensayo permanente,  como prueba deslizante, en perpetua construcción, y disponemos de una sedimentada convicción de que hacemos vida a cada paso, incluso en nuestras quiebras y nuestras afectaciones, ¿no cabe entonces mayor convencimiento de estar llegando constantemente a alguna parte? ¿no entedemos ahí el valor del momento? ¿no desalojamos en ese instante cuanto nos abruma? ¿no nos descubrimos cada uno de nosotros como el átomo que los otros átomos precisan para seguir a un destino del que no necesitamos un nombre para sabernos? ¿no nos fugamos de nuestra somera condición y rostro para sentirnos música y, por lo tanto, alegría? escuchad, escuchad la belleza en el estado que la especie humana arrebata



(atención al llegar al minuto 15'18 de Diana Damrau)

lunes, 15 de octubre de 2012

Fragmentos múridos




Transcripción de los fragmentos múridos hallados tras el derribo del Gran Edificio del Orden, en pleno centro de la ciudad ideal. Su estado roído ha causado la pérdida de algunas partes del texto. No obstante, creemos que está provisto de cierto grado de coherencia. Teniendo en cuenta que están escritos por algún habitante del inframundo con una considerable disposición al entendimiento con nuestra especie, nos parece que se deberían valorar. Mantiene o bien la estructura de una carta al uso humano, no exenta de buena voluntad, cuyo destinatario desconocemos, o bien reviste la característica de un manifiesto dirigido a la sociedad humana. Los exégetas no se ponen de acuerdo al respecto.

(Nota. Los puntos suspensivos indican aquellas zonas de texto desaparecidas) 



"...porque ahora es ese momento que los humanos denomináis medianoche. Cuando los ruidos empiezan a reducirse y os recogéis y aparentáis no existir. Yo te escribo. Las ratas no sabemos de horarios. Nosotras nos movemos por necesidades perentorias. Consolidamos nuestra supervivencia a cada instante, y nuestro calendario es la reproducción. La capacidad para procrear en abundancia nos lleva a formar parte de todos los territorios, aunque penséis que los ocupamos para haceros competencia y perjudicaros y porque también...

...algunos de vosotros nos habéis observado por encima con prepotencia y alardeáis de conocer nuestros comportamientos; pero no os hagáis ilusiones, no sabéis casi nada...Llamáis inframundo a los espacios que habitamos. ¿Creéis que el vuestro es un mundo superior? ¿Pensáis que la luz, el aire y el paisaje os proporcionan paz y satisfacción por sí mismos? ¿O que las ciudades, las fábricas y cuanto habéis alzado sobre el suelo e incluso bajo la tierra os convierte en lo más poderoso del planeta? ¿O tal vez que...

...todos los días observamos vuestras disputas, los sudores que se desprenden de vuestro desgaste, la sangre que hacéis correr, las ambiciones que no aplacáis. Miradnos. Os sorprenderíais de nuestro trajín a lo largo y ancho de las galerías escarbadas bajo vuestros pies. Os alarmaríais de lo cerca que estamos. Oímos vuestros ronquidos por las noches, nos llegan vuestros olores domésticos, percibimos vuestras más agrias sudoraciones...Los llantos infantiles y los quejidos de vuestros enfermos nos asustan; los enfrentamientos que tenéis los padres con los hijos nos entristecen; las desavenencias entre quienes solo sabéis sentiros felices mientras os apareáis nos disgustan; la lucha despiadada entre vosotros por la posesión de las cosas nos confunde; quisiéramos evitar en esos momentos...

...como veis, hemos aprendido a distinguir cuándo estáis desasosegados y cuándo apacibles, cuándo os esforzáis en tener sabiduría y cuándo os abandonáis a la ignorancia, cuando os mostráis confiados y cuándo en alerta. Sentimos, en fin, hasta vuestros silencios. Y eso es lo que más nos desconcierta e incluso nos hace temer. A cambio, ¿qué sabéis de nosotras? Nada, sino...

...ya que nos movemos discreta y prudentemente bajo vuestros pies o en las alturas de vuestros edificios. Solo cuando alguna se despista o es expulsada de la comunidad se nos ve en superficie. Es el terrible instante en que nos atemorizamos y vemos de frente el rostro del hombre y de nuestro final. Y, sin embargo, sois vosotros los que reaccionáis como agredidos...Pero, ¿cuántas veces invadís nuestros territorios? Lo hacéis cuando un pedazo de tierra ha caído bajo la zarpa aniquiladora de vuestros negocios. ¿Cómo os atrevéis a llamarnos roedores a nosotras? Vuestra historia es depredadora, vuestro instinto es invasor, vuestro afán es la apropiación, vuestro comportamiento es el arañazo permanente sobre cada palmo de vida. Llamáis vivir a eso y nos descalificás con vuestro lenguaje sin tener en cuenta...

...hacernos la guerra ¿es acabar con nuestras tribus? Simplemente nos desplazáis, concitáis más temor en nosotras, pero también más odio. No os basta con los choques encarnizados en el seno de vuestra especie que tenéis que imponeros a quienes nos consideráis inferiores. Sois imprudentes y la arrogancia os hunde. Nosotras, antes o después, nos reagrupamos, recuperamos las posiciones perdidas, retornamos al subsuelo del que creísteis expulsarnos. ¿Para haceros la vida imposible, como os parece? No. Para vigilar por vosotros y así evitar...

...huís de las zonas más profundas e inaccesibles de vosotros mismos, despreciando incluso las que simbólicamente habéis levantado para proyectar vuestro pretencioso reinado sobre la Tierra. Pero nosotras estamos en ellas y no sabéis de que modo...

...y sin proponérnoslo nuestros destinos están vinculados, vecinos humanos, por una simbiosis invisible. Hemos recorrido las dos especies un largo camino paralelo. Vosotros construís para alojaros y poner en marcha negocios; nosotras ocupamos los resquicios y las fisuras de vuestros subterráneos para que no triunfe del todo el cemento, el poliuretano, los metalizados constantemente renovados, cada...

...así nuestra existencia preserva un sentido de vida natural de la que vosotros os habéis apartado...

...al borde de vuestro perecimiento, víctimas de vuestros propios inventos, nos tenéis aquí para la renovación. Sin permiso, pero con toda la caridad de la que vosotros os desproveéis. Naturalmente, no lo vais a reconocer. Os lo hemos venido brindando desde el principio de la era de las civilizaciones. Estamos aquí para que, cuando no existáis, podamos tomar el testigo y reivindicar vuestra memoria. Para que alguien, alguna especie nueva, la que sea, acaso nosotras mismas, permanezca y pueda enarbolar un sentido de la vida que no sucumba como la patología suicida de los humanos..."



(Ilustración de Fernando Vicente)



domingo, 14 de octubre de 2012

Esotérico




Qué alegría me ha dado. Avanza el otoño en uno de sus más característicos días desapacibles, grises y de ventolera, y el geranio florece en una de mis macetas. ¿Qué detecta ese ente vegetal que no percibimos los humanos? Mientras los de nuestra especie nos encogemos entre agobios y preocupaciones, en ese otro mundo se genera la respuesta de un microclima que no nos sonríe a nosotros. Ah, si yo fuera un esotérico, permanente lector y creyente de los signos más nimios que me fuera encontrando por el camino. Estaría sacando conclusiones maravillosas que ni los más experimentados horóscopos serían capaces de establecer. Interpretaría, por ejemplo, que cada capullo significa una faceta de la vida en trance de resolverse. Y que el colorido de los pétalos avanzados va a traer una nueva época para hacer de esta que habitamos una nueva tierra. Y hasta percibiría en las venillas que tratan de extender toda la rojez por la superficie de la flor un clamor con el que la humanidad se reconoce por fin en su condición prometeica triunfante. No sé si soy un esotérico o un soñador. Acaso un iluso. Pero la mirada no engaña. La belleza está en lo más recogido y humilde y me ha puesto contento.


sábado, 13 de octubre de 2012

apostillas al doce



(mira por dónde Enric me lo ha recordado y yo me andaba con circunloquios; al doce de octubre le llamaban Día de la Raza; ¿qué raza?; ¿la humana? ¿la del pueblo elegido? ¿la del español? ¿la del híbrido?; al americano no se le reconocía: este era el conquistado; o se le reconocía como raza convertida a la religión verdadera y a la cultura excelsa por encima de las excelsas; pero nunca me quedó claro; sólo recuerdo que sonaba muy bien y que en mi sumisa infancia me sentía sumamente orgulloso de aquella abstracción; como lo estaba de las otras abstracciones, lugares comunes, falacias, absolutos o vulgar palabrería: Dios, patria, rey (inexistente pero no en el imaginario de una parte de mi familia), unidad, grandeza, destino, lengua…caray como se fue haciendo añicos todo; primero en mí, a veces paralelamente a la quiebra de su pseudoconceptualidad; pero algo debe quedar en el subconsciente mediocre y acrítico de algunos españoles para mantener esa fecha como representativa nacional; ya se sabe que este país  -¿o en este caso debo decir Estado?-  es atípico y sus referentes simbólicos -bandera, himno, religión, fechas-  se basan en la exaltación de lo aparente, en las ideas de intolerancia y humillación, en el mito de esclavitud y no en un mito libertador, y en un reclamo en absoluto vinculante a la mayoría; así que se sigue tragando sin apenas fervor ni mérito ni ilusión con las viejas y necias historias; y pienso: con las hermosas y dinámicas que hay)



trece de octubre




ayer fue doce de octubre, ahora que caigo; no fui a trabajar; no te hacen ir a trabajar de momento, está pactado por el calendario laboral; en mi infancia era fiesta grande grande grande; grandilocuente, vamos; se conjuntaba la exaltación de una virgen patria con la de una hazaña ejemplar tal cual la conquista de un continente; la remuneración pagá y bien pagá a la religión del Estado se añadía a la evocación mítica de un pasado imperial cuestionable; y esos mitos hacían tan grande a la fecha...; siempre a la sombra de la otra, naturalmente, la más grande, la cruzada y la victoria ya sabéis sobre qué; sobre los propios: no os engañéis, ellos no vencieron a nada ni a nadie de fuera, ni por sí mismos ni con la ayuda divina; aplastaron solo a sus hijos; es la tradición de la historia española de los últimos siglos: el cainismo de los de siempre contra los de casa y los de siempre; sí, la fiesta era una y grande; libre, no (¿recordáis aquel pasaje de los presos políticos en la cárcel, en la novela de Rivas El lápiz del carpintero, cuando ante el triple grito del jerifalte de turno sobre el ¡España! ellos responden únicamente pero atronadores como un solo hombre a la tercera invocación: ¡¡¡libre!!!?); pero mi infancia, como todas las infancias del pasado, ha muerto; y la de ellos también; ahora que algunos personajillos quieren que volvamos a la infancia de la mente, del comportamiento y de la dignidad, ayer me quedé en la cama; no sé por qué me venía al magín cierta canción de Brassens; y yo a pierna suelta


(Grabado de Jacques Caillot)

jueves, 11 de octubre de 2012

once de octubre




me he acercado a verle lo antes que he podido, al regresar de mi viaje; has adelgazado, me ha dicho, y sabes que no soy dado a señalar marcas del cuerpo; uno espera de un amigo que le diga cómo le encuentra, por tener otra perspectiva, más que nada, le replico con ironía; él sonríe con levedad, no ha cambiado su escepticismo: nunca se sabe con precisión qué nos altera, si las preocupaciones, el simple paso del tiempo o el secreto con que el cuerpo juega al escondite con nosotros; anda entretenido bajando de las estanterías algunos libros antiguos; él los llama intemporales, esos a los que se puede recurrir cuando la confusión nos amenaza o, mejor dicho, cuando nos atenaza hasta el extremo de impedirnos discernir; su rostro se muestra nublado, no obstante la actitud sentida de recibimiento que tiene conmigo; debes contarme, me dice, quiero saber cómo nos ven por esos países donde has estado; ¿incluso al precio de que te malhumores más?, le contesto con sorna; y él me mira con tristeza, como si pensara no tengo nada que perder; lo intemporal no es una receta de acción inmediata para solucionar los padecimientos que están llegando, pero alivia, dice mi amigo; es esa sensación de sabiduría que invade a ciertos libros, una manera de percibir e incluso de interpretar los acontecimientos de tiempos pasados sin los recursos con que hoy día se hacen los análisis, que parecen más exhaustivos pero son siempre muy imprecisos y se saborean peor; eso dice mi amigo, y continua: hay algo enorme que trasciende en ciertas obras de autores del pasado, aunque acaso somos nosotros los que no hemos trascendido; luego se queda pensativo, pero se confiesa: mi problema es que me embarga cada vez más el desencuentro con este desgraciado país; no es que alguna vez me haya identificado plenamente con él, siempre he vivido conflictivamente, sin aceptarlo del todo en mayor o menor medida; alguna vez parecía que hubiera ciertas expectativas positivas y creíamos en que sería posible avanzar a pesar y en contra de nuestra propia historia; nos obsesionaba la idea de ser por fin algo diferentes a lo que habíamos sido; ahora no estoy ya seguro de lo que quieren los habitantes de este rincón del mundo; alimentarse de la perspicacia y visión de algunos hombres, propios o visitantes, que escribieron sobre nosotros está muy bien, le respondo y me atrevo a matizarle: sirve para no perder la identidad constructiva de la disidencia frente a la mediocre actitud del sinnúmero de paisanos que optan por la aceptación del estado de cosas, o por el seguidismo a los torpes que mandan e influyen ungidos por el voto o incluso por el arrebato nostálgico que late tras algunos por lo peor de nuestro pasado; eso le digo, no sin temor a que se sienta más hundido; pero es un individuo que no se deja abatir fácilmente: si apartáramos el ruido, si quemáramos los rastrojos que no permiten sembrar bien, si diéramos paso a quienes deben heredar el futuro, si nos desilusionáramos de lo accesorio e inútil, suspira; mira por la ventana, mientras el cielo hace guiños entre nubles y claros; como el país



(Sin permiso de El Roto, y aparece en El País.
Pero es que sus rotos no tienen pérdida y son un bien cultural único)



domingo, 7 de octubre de 2012

Los valerosos



El valor de las pequeñas acciones. Que allá donde vaya un representante de este gobierno salgan dos, cuatro o un grupo amplio cantándoles las cuarenta. Simples eslóganes, frases consistentes, gritos precisos para que atraviese siquiera por un instante el corazón de hielo de los hombres grises. Cargados de razones, no falla. ¿Quién podría poner pegas a la rabia y a la inquietud latente por el futuro? Dentro de la última semana ha habido varias acciones pacíficas pero contundentes. Y con repercusión. Además de aquellos pollos que sectores ciudadanos montan a autoridades cada vez que hay un acto, o el testimonio de la protesta sindical de hoy domingo, han destacado en pocos días la de unas estudiantes en Londres (en la foto) y otras en La Valetta. Mujeres en pie, vamos.

El valor de la protesta pacífica pero enérgica. Aquí la palabra valor rompe el molde habitual. No se trata del valor que designa precio o rédito, y que parece que es al que más se recurre cada día. Ya saben, que si cotizaciones bursátiles, que si primas de riesgo, que si deuda pública, que si la cesta de la compra, que si el precio del arte...Reivindiquemos el otro valor. El valor como esfuerzo, como firmeza, como importancia, como sentido de conducta y sí, como valentía. El valeroso de hoy está abocado a ser el valioso que puede modificar el rumbo de los tercos que nos ignoran.

Leo el testimonio de la chica que le gritó al presidente de los recortes y del hundimiento en Malta y me entusiasmo. Mi reconocimiento. Ése es un camino constructivo, a su pequeña escala, pero cargada de personalidad y valor. Adjunto el comentario que expone en su blog.

http://mejorcontarlo.blogspot.com.es/2012_10_01_archive.html


Nota. El acompañante Isla Misteriosa tiene razón, por lo tanto adjunto vídeos:

http://www.youtube.com/watch?v=L73AbvH3J60


http://www.youtube.com/watch?v=LjRKfwwdNRI



viernes, 5 de octubre de 2012

Son unos salvajes




Perded toda esperanza los que aquí entráis, se dice al comienzo del Inferno en la Divina Comedia. ¿Será aplicable a la realidad española? No es únicamente la situación económica y social en un deterioro cada vez más profundo lo que invita a desconfiar. Es el pensamiento abominable que cada día se manifiesta en los personajillos del partido gobernante. Apenas pasan unas horas de que uno de sus diputados o un cargo cualquiera dice una burrada, cuando otro de ellos salta con otra más gorda. Aún no nos habíamos recuperado de las acusaciones de pijo anarco con que el portavoz del PP insultó al juez Pedraz  -ahora el tal portavoz de cara cínica sale con que se refería al auto judicial, no al juez, lo cual es una actitud de cobardía además de tomarnos como tontos-  cuando nos enteramos ahora de que otro de su ralea, un cargo dependiente del Ministerio de Empleo, ha soltado recientemente esta perla innombrable: “No pasa nada. ¿Hay nueve votos? Poned diez…Las leyes son como las mujeres, están para violarlas”. Se mire por donde se mire en el pensamiento de la derecha española se encuentran todos los ingredientes de la reacción, de la corrupción y del despropósito. ¿Esa es la mentalidad que tienen algunos sobre los ciudadanos y sobre ese amplio sector social que son las mujeres? Ahora te explicas la escasa consideración y sensibilidad que manifiestan sobre temas como el aborto, la enseñanza mixta, la dependencia, los derechos...¿Y este tipo de gente son los que nos tienen que gobernar? ¿Este es el tipo de individuos que sale elegido por la ciudadanía en virtud de la Ley d'Hont? ¿Con esa gente y ese ejemplo inmoral va a tirar el país hacia adelante?

Francamente, esto no es solo una crisis de economía y sociedad. Es una crisis de civilidad, de pensamiento y de carácter. Es decir, de cultura. Que se sepa dónde están los salvajes. Dónde los que generan desasosiego y quiebra social. Dónde los que solo reconocen el país como su predio particular, tanto para negocios como para política. Y pensar que luego esos salvajes quieren criminalizar a los manifestantes de la calle...


http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/10/05/actualidad/1349454276_520810.html



(La ilustración es de William Blake)


domingo, 30 de septiembre de 2012

vocación







Apuremos los sueños
         los que aplazamos
cuando la ballena nos depositó
con su vómito
         en esta orilla atroz



(Fotografía de Bill Brandt)



sábado, 29 de septiembre de 2012

A nuestros hijos



Con gente como la que aparece en el vídeo, ¿como es posible que los depredadores de nuestros días puedan pasar y hacerse con lo público y destrozarlo? ¿Van a lograr los ladrones y mentirosos apropiarse de nuestras vidas? ¿Cómo se puede aceptar que nos castiguen y sacrifiquen en el altar del mercado? ¿Cómo no hacer lo posible por detener su violencia? Permitidme que me deje sobrecoger por la sencillez y la firmeza de esa gente que canta. Afortunadamente existe otro Madrid como existe otra España. Atentos todos. Uno, que ha sido un escéptico del histórico grito ¡no pasarán!, por el terrible y lamentable desenlace que tuvo el acontecimiento que lo suscitó, ante gestos como los de este grupo y emocionado por esa conjunción de música y letra, está a punto de gritar:


¡no, no, no pasarán!
(¡esta vez, no!)


miércoles, 26 de septiembre de 2012

¡vergüenza! ¡vergüenza! ¡vergüenza! ¡vergüenza! ¡vergüenza! ¡vergüenza!¡vergüenza! ¡vergüenza! ¡vergüenza! ¡vergüenza! ¡vergüenza! ¡vergüenza! ¡vergüenza! ¡vergüenza! ¡vergüenza!



¡vergüenza! 




Ver el vídeo que hay en este enlace, por favor.

http://politica.elpais.com/politica/2012/09/26/actualidad/1348687650_075542.html

Me he emocionado con esa escena de resistencia cívica que aparece en el vídeo, en la que un hombre que protege enérgicamente a otro hombre pronuncia sin fin una de las palabras clave de la humanidad. Mejor dicho, proclama su valor conceptual. La dignidad muestra así su rostro constructivo y pacífico frente a la barbarie. Gracias, hombre, porque hacía tanto tiempo que no veía hacer un uso tan apropiado de una palabra esencial. Hacía tanto tiempo que no escuchaba la voz de la autenticidad. Y de paso decir que es inmensa la efectividad que puede tener una palabra repetida y dicha con coraje. ¿Qué comentar del sólido gesto protector del hombre con el otro hombre? Que viva la Humanidad. Ésta ante todo. Con ella, con la que encarna el hombre que reivindica la ¡vergüenza! iríamos por mejor camino.  

Que cada cual saque conclusiones.

martes, 25 de septiembre de 2012

La marca España




Hay que ver cómo marca la marca España. ¿Es ésto lo que van a vender los titulares institucionales del equipo de  la falsa democracia española que andan hoy en Nueva York y en la ONU? Llevo toda mi vida viendo esta marca. Mi padre y mi abuelo me mostraron la misma. ¿No va a cambiar nunca esto? ¿No hay manera de que dejemos de ser un lamento?

Patético.



(Fotografía de El País)

lunes, 24 de septiembre de 2012

Good morning




Me prendo del comienzo de aquellas películas yanquis en las que hay una radio encendida. Un viajero conduce su coche al amanecer por una de esas zonas indefinidas del paisaje. Se escucha la voz eufórica y acogedoramente insolente del locutor: buenos días, América, estéis donde estéis. Cita donde bulle esa mentalidad ultranacionalista -¿no es acaso una extensión del fervor familiar y avasallador de los primeros inmigrantes americanos?- por identificar al individuo y la sociedad con un mito. Algo que le viene de perlas a ese otro ente duro llamado Estado (¿acaso no está detrás del mito?) No es esta especie de himno de salutación, pensado para apropiarse del individuo por parte de la ideología que le secuestra, lo que me atrae. En realidad se trata de una oración sintáctica que la mayoría lo considerará un eslogan ya asumido sobradamente en el subconsciente. Probablemente ignorado, no obstante el calor que pretende transmitir. Por lo que a mí concierne no es esa parte del reclamo americano lo que reconozco, obviamente. Es ese otro ambiguo y posibilista estéis donde estéis lo que me cautiva. Un matiz que vincula al individuo con la voz que atraviesa las ondas y penetra en sus dispersos espacios. Pero que también implica una posibilidad de escape, de incierto control, de desubicación. Porque tal vez algunos no quisieran estar en ningún lado. O que nadie se obstinara en instalarse en sus cerebros. Larga mano de los media que se subliman con el cuento de estar ungidos y reclamados por el ciudadano. Derecho de pernada, donde se invoca el servicio cuando no hay sino negocio e instrucciones del sistema, subliminales o no. En definitiva, supongo que lo que me pasa es que sufro ya para toda la vida el deslumbramiento del lenguaje cinematográfico del que, a poco que se haya tenido una infancia en la cual vimos muchas películas, uno no se libra jamás.

Trato de imaginarme las preguntas interiores de esos madrugadores viajeros americanos. Pueden ser también las mías. Simplemente partiendo de la idea mínima que fluye dentro: a ver qué me depara la jornada, que se acompaña de la interferencia, musical o vocera, desde las ondas o a través del trajín ruidoso del desplazamiento en metro. Esa estimación previa sobre los quehaceres obligados y las compensaciones fantasiosas que se proponen en la agenda diaria. Esos otros devaneos que de par de mañana, no todos los días, pueden acechar. Catarata de interrogaciones no planteadas necesariamente para ser negativos o renunciar, sino para relativizar los acontecimientos y, por lo tanto, nuestras respuestas, tales como: ¿Qué parte de nuestro destino elegimos cada día? ¿En qué volumen, porcentaje o medida podemos decir que es nuestro? ¿Qué margen nos queda para tomar una decisión constructiva? ¿Cuántas elecciones equivocadas efectuamos por cada una que se ratifica como acierto? ¿Qué tipo de opciones que parecen que inicialmente van por el buen camino no se cortan o descubren un abismo a nuestros pies? Y , a la inversa, ¿no hay inicios desastrosos que nos deparan enderezamientos? ¿Qué es mejor, seguir el rigor y la disciplina que nos inculcaron o aceptar la ruptura y la comprobación como método de viaje vital? ¿Cómo saber inicialmente qué línea de conducta nos va a deparar satisfacción? ¿Delegando en las normas de la sociedad establecida? ¿No pisando la raya de la divergencia? ¿Manteniendo las espaldas anchas para encajar adversidades y cuitas? Me imagino a mí mismo, con gesto retraído más que ufano, atravesando una llanura camino de una factoría donde enclaustrarme casi todo el día, escuchando a un locutor interior: buenos días, individuo, estés donde estás.



(Fotografía de Walker Evans)


miércoles, 19 de septiembre de 2012

Un vinilo de Georges Brassens






Ah, qué ramalazo cruel (algo místico) repasar esta noche algunos discos de vinilo de Brassens. Fulgurante impulso el de la memoria evocando una época muerta (extraordinariamente muerta) Con sus canciones reviven (recreaciones melancólicas) tantos acontecimientos cotidianos de aquel tiempo: ambientes, tactos, risas, quehaceres, optimismos, irresponsabilidades, compromisos agitados...La era en que uno se entregaba con fe a casi todo (no a todo, hubo muchos asuntos que no me interesaron jamás) Como si hubiéramos conquistado la fortaleza (ingenuidad) Como si la fortaleza fuera cosa conseguida por la grey (muchos más tarde descubrí que es característica del individuo, antes que nada) Como si no hubiera edad por delante (no la había) Como si las flowers y los love que aquí llegaron tarde (para algunos llegaron más tarde, y en otro contexto, pero llegaron) nos solicitaran en un abrazo imposible con los últimos coletazos de la épica antigua que íbamos abandonando (si los motivos han tenido cierta autenticidad, nunca se abandona del todo) Las traducciones del griego de la Odisea no eran emocionantes (traducir cuando eres aprendiz es tortura, salvo excepciones) Descubrir algo más adelante el poema de Kavafis supuso un punto de inflexión (¿acaso no era un himno que, si bien aún no captábamos todo su sentido, obraba sobre nosotros con una suerte de consuelo y sobre todo como esperanzadora brújula?) Todo llegaba siempre tan tarde a este obscuro país (país de sol y siempre tan obscuro) Todo tan pausadamente a mi ser (necesidad y ejercicio del propio ritmo) Todo tan pendiente de ser descubierto (pasamos de la casi nada al desbordamiento) No. La historia de Ulises no es una historia de juventud (aunque arranque en ese tiempo) Es el relato del tiempo no precisado, porque se va aquilatando día a día (solo se apaga cuando se tira la toalla) ¿Llega Ulises a sentarse apacible y feliz a la puerta de su casa de su puerto de su territorio alguna vez? (la memoria es un banco bajo la parra de su choza donde tratar de convencerse a uno mismo de que ha alcanzado la felicidad)

Canta Georges Brassens:

Feliz quien, como Ulises,
ha tenido un viaje hermoso.
Feliz quien, como Ulises,
ha visto cien paisajes
y ha reencontrado,
tras muchas travesías,
el país de los años jóvenes.

¿He reencontrado esta noche, entre esos vinilos, algo de aquel país perdido? (solo un ligero vaho en mi conjuntiva y un arañazo en alguna parte del pecho)


    

viernes, 14 de septiembre de 2012

Cuando canten las musas




“Pastores rústicos, oprobiosos seres, solo estómagos, sabemos decir muchas mentiras semejantes a verdades, pero sabemos, cuando lo deseamos, cantar verdades”, dice Hesiodo que le dijeron las Musas olímpicas, ya se sabe, las hijas de Zeus, portador de la égida. Pero qué cercana me suena sin embargo la cita. Cuesta creer que no haya variado el tono con que se designaba a la humanidad. O acaso poco ha cambiado ésta sustancialmente que aún se merece la retahíla contundente de unas calificaciones que no van descaminadas.

No son triviales ni desacertados los aparentes insultos. ¿Qué nos dicen todavía? ¿Que no hemos evolucionado lo suficiente? (¿O que no respondemos consecuentes al avance que nos han proporcionado los medios?) ¿Que nos inclinamos más por la abyección que por la bondad? (¿Que pudiendo ser más justos y comprensivos permanecemos cautivos de la ira y de la tiranía?) ¿Que sacrificamos la inteligencia y el pensamiento humanos en aras de la satisfacción de un hedonismo cotidiano y ramplón que nos lleva a un callejón sin salida? (¿Qué el disfrute y la orientación que el desarrollo de la imaginación y de las ideas nos proporciona no los usamos para edificar una conducta más hermanada, un comportamiento menos agresivo y una creatividad más renovadora?)

La oportuna belleza de tales denuestos es una modernidad. Los clásicos -Hesiodo y su Teogonía lo son- se nos siguen presentando como fuente y referencia de lo sensato, de lo reflexivo, del eterno repensar y, por lo tanto, rehacer. Pero acaso el mérito de este literato de los mitos -siete u ocho siglos antes de nuestra era le contemplan- no consista solamente en hallar los términos y calificativos precisos, sino en captar el alma insuficiente y precaria de los humanos, que se mantiene en las mismas coordenadas a lo largo de los siglos.

Si las Musas, las hijas bien habladas del gran Zeus, sabían decir muchas mentiras como si fueran verdades, ¿qué intuimos? ¿Que es lo que ya se nos deparaba desde las lejanas y primitivas culturas? ¿Que íbamos a estar sometidos a no tener voz y si la teníamos era para reproducir la de nuestros amos? Y cuando afirman que si queremos podemos cantar verdades, ¿se están limitando al relato de los dioses? ¿No están afirmando que podemos ver con claridad las posibilidades de desarrollo en manos de los hombres? Por consiguiente, que tal vez el relato  -pasado y presente-  sobre la Humanidad basado en la patraña, es decir, en sus derivaciones de supersticiones, religiones e ideologías de relevo de última generación, ha tocado a su fin. Solo basta con que los hombres seamos conscientes de ello y actuar. Pero ¿queremos? Si ahondásemos en textos tan sabrosos como Prometeo encadenado (sea o no de Esquilo esta obra) encontraríamos pistas sobre la misma búsqueda de liberación. Dice Prometeo nada menos que a Hermes: “Mi desgracia, que lo sepas claramente, yo no la cambiaría por tu condición de siervo. Es mejor ser esclavo de esta roca que ser fiel mensajero del padre Zeus”. ¿Cantarán las Musas de otra manera?




*Hesiodo. “Teogonía. Trabajos y días”. Alianza Editorial, 2011.

domingo, 9 de septiembre de 2012

Historia de España




Donde muchos paseantes o turistas verán algo meramente naïf o gracioso, yo veo Historia de España. No puedo evitarlo. ¿Nos imaginamos letreros de esa guisa por las calles de nuestro tiempo dirigidos a los adultos amantes de las corridas de toros, que no de los toros? 



viernes, 7 de septiembre de 2012

Letras de molde



Hay ciertas palabras que habría que poner por todas partes en letras de molde. Ya. Los totalitarismos del siglo XX abusaron tanto de ese ejercicio de hacer resaltar - de múltiples formas y con todos los recursos posibles de representación-   lo que ellos deseaban que no sé si hoy sería bien acogida la idea. A mí mismo me costaría. Tal vez todo no tenga la misma dimensión. Recuerdo, por ejemplo, haber visto en algunas fachadas de viviendas de Praga plaquitas recordando a vecinos que fueron sacados de sus casas para ser ejecutados por los nazis. Acaso los habitantes de la ciudad estén cansadas de ellas y ya no sean sensibles. Pero a mí me sorprendieron. Ayer me di de bruces en mi propia urbe con esta cita de Brecht y me caigo de culo. Cierto que en la foto falta una parte superior, correspondiente a cierto vecino famoso de teatro de nuestros días al que la municipalidad homenajea dedicándole esta placa. No la pongo toda para que se lea mejor el texto y porque es secundario el nombre y la dedicatoria, aunque desde la versión pública sea el objeto fundamental. Leo y releo la cita y siento que es como si hablara Sancho o, mejor dicho, Cervantes por boca de sus personajes. ¿Hasta qué punto, por cierto, los personajes del Quijote o de otras novelas, no son alteregos de Cervantes?, me pregunto a menudo. La vida, en efecto, amigo Bertolt, no es poco, y acaso nuestro problema  -viene a decir el alemán-  es que no sabemos ingerirla, nutrirnos bien con ella, digerirla en todos sus plazos y de los nutrientes más valiosos. Y  a muchos encima se les atraganta. Una cita para la meditación.


miércoles, 5 de septiembre de 2012

cinco de septiembre




Remember when you were young / you shone like the sun / shine on you crazy diamond / now there's a look in your eyes; inevitablemente la letra cae en cascada tras el embriagante comienzo de la canción de Pink Floyd; ¿sigue brillando el sol?, y no pasas de ahí






(Recuerda cuando eras joven / que brillaba como el sol / sigue brillando, diamante loco / ahora hay una mirada en tus ojos...)

no ha dejado jamás de haber una mirada

 


lunes, 3 de septiembre de 2012

una mirada muerta



no estaba; el otro día pasé por allí y ya no estaba; han convertido aquel espacio en un modesto jardín aséptico, entre unos bloques de viviendas; han dejado un solo árbol, creo que un ciprés; éste no; éste era el árbol que él miraba en sus últimos años; la muerte se ve principalmente en las obras de los vivos; los vivos lo pulen todo y matan la memoria; se creen que la resguardan pero la matan; la memoria es siempre molesta, genera mala conciencia a los vivos; entorpece los negocios y predispone a la meditación; a los vivos no les gusta realizar el esfuerzo de interpretar lo pasado; huyen de la reflexión; los vivos prefieren vivir muertos; al derribar este árbol han derribado también su mirada; probablemente la de muchos otros que estuvieron con él; alguna vez pensé que hubiera sido un buen lugar bajo el que ser enterrado; pensamientos paranoicos, supongo; nunca creí que un árbol cercano pudiera transmitir tanto bienestar a una persona anciana; creo que también alegría; si él llega a enterarse de que lo han echado abajo, qué hubiera dicho; triste suelo de propiedad sobre el que vivimos; qué lejana queda la tierra salvaje que acaso no nos merecimos nunca los hombres; no estaba ya; y mi disgusto lo tengo que aparcar porque están siendo demasiados los desatinos; parece que le estoy viendo mirar a través del cristal; por supuesto, no le voy a decir que ya no está; que siga mirando



sábado, 1 de septiembre de 2012

La dictadura del lenguaje





Ya no cabe duda alguna, si es que alguna vez la cupo. Vivimos sometidos también a la dictadura del lenguaje. Pero cómo éste no es por esencia ni ético, aunque algunos reivindiquen con él ideas morales actualizadas y consecuentes, ni social, aunque todo el mundo lo utilice como técnica y entendimiento básico, ni político, aunque exista el montaje  -cada vez con más rostro de farsa- de una democracia en minúsculas, ni gran facilitador de convivencia, aunque la gente hable algo sobre mínimos, pues dígame alguien si el lenguaje no se convierte en límite, control y opresión para los humanos de nuestras culturas, supuestamente exquisitas. Se dirá: no, lo que pasa es que el lenguaje está al servicio de la dictadura. ¿Veis? Hasta suena mal esto. ¿Cómo dictadura, oiga?, me diría un votante del partido gobernante; que hemos sido elegidos leal y legítimamente (por supuesto ellos prefieren ignorar que se han saltado hasta su propio programa electoral y que carecen de intenciones de beneficiar a la sociedad)

Teniendo en cuenta que los primeros que se están cargado el denominado sistema democrático, aprovechando su mayoría absoluta y con tibia resistencia por parte del principal partido de oposición, es la derecha consolidada en el poder (más de lo que ya estaba) cabe esperar todo tipo de medidas no solo regresivas sino que en absoluto propicien la participación de la mayoría social. A la mayoría social se la excluye con el argumento de que ya hay unas instituciones votadas y consensuadas.Y la mayoría social, de la que sería deseable esperar que aún mantenga a algún nivel, ciertos criterios y razonamientos basados en la defensa de sus intereses, no obstante parece estar recibiendo una descarga de artillería pesada en aquello que faltaba por reducir: el lenguaje.

El PP, que está consumiendo ese asalto al poder de los de siempre, como dice el español de a pie, con la innegabla ayuda e identificación de ciertas derechas nacionales periféricas que se encargan de la tarea sucia en sus cantones respectivos (viendo ayer vídeos de represión reciente en Manresa me venía a la mente el viejísimo chiste de el Perich: pégueme en catalá, si vos plau) está alterando el lenguaje en base a dos objetivos: uno, llamar a los acontecimientos, medidas o políticas en general de una manera sibilina y oscura, con otro nombre, y dos, lograr que nadie preste atención al problema porque con nuevos términos tal pareciera que las cosas quedaran desnaturalizadas, es decir, que ya no fueran problema.

Pues bien, ¿entraremos la ciudadanía (si queremos seguir siendo ciudadanía y no solo súbditos) al trapo? Se creen que porque el gobierno no mencione el término banco malo, vamos los demás a hablar de sociedad de gestión de activos y el hecho de toda la barbarie financiera y la gestión al servicio de los bancos va a ser diferente? Y como ese ejemplo, diariamente se inventan nuevos nombres, que pretenden en realidad que sean nuevos conceptos, que penetren como nuevas cadenas en las mentes de los españolitos. Mañana es probable que cambien también el nombres de banco. Alguien ha sugerido que se le llame sociedad de reparto de riqueza (obviamente, ya se sabe para quién)

Hoy viene un artículo en la prensa con argumentos, que sugiero leer. Explican todo esto mejor que yo.

http://elpais.com/elpais/2012/06/06/opinion/1338982268_785200.html






miércoles, 29 de agosto de 2012

El fabulista Ambrose Bierce




EL PRINCIPIO MORAL Y EL INTERÉS MATERIAL


"Un Principio Moral encontró a un Interés Material sobre un puente por el que solo podía pasar uno de los dos.

Agáchate, inmundicia -gritó el Principio Moral- y deja que pase sobre ti.

El Interés Material simplemente le miró fijamente a los ojos sin decir palabra.

¡Ah! -dijo dudoso el Principio Moral-. Echémoslo a suertes y así sabremos quién de nosotros dos debe retirarse para que el otro pueda cruzar.

El Interés Material mantuvo su silencio impertérrito y la mirada fija.

Con el fin de evitar un conflicto -prosiguió el Principio Moral, un tanto inquieto- me agacharé yo mismo y dejaré que pases sobre mí.

Entonces, por fin, el Interés Material encontró una lengua que por extraña coincidencia era la suya propia. No me pareces muy buen soporte -dijo-. Mi manera de andar es un tanto especial. Mejor será que te eches al agua.

Y eso fue lo que sucedió."



¿Cuento demoledor acerca de que Realidad se impone a Utopía? La historia viene de lejos. Los mismos intereses en pugna de hoy ya los conoció el escritor Ambrose Bierce en el siglo XIX (autor de la fábula aquí reproducida) y ya venían de más atrás. De ahí que la fábula esté tan clavada de cuanto acontece. En ella se reproduce la esencia viva de la historia de este modo de producción que se retuerce una y otra vez y engulle y vomita a sus hijos. Sistema que parece que está siempre al borde del descalabro, pero que se recupera antes o después con abundantes muertos y heridos (entiéndase esta expresión tanto en sentido literal como metafórico) Y con paisajes diferentes y ampliados (¿no es otra cosa la globalización?) Dinero y moral andan siempre a la greña, se podría decir en términos reduccionistas y simples. El Interés Material viaja en el haiga del beneficio, mientras que el Principio Moral sigue desplazándose en el coche de san fernando de la utopía. Uno expulsa siempre al otro. Son términos opuestos que nunca pueden ser complementarios (aquí el principio del Tao pincha) O bien el Principio Moral se doblega y se pone al servicio del Interés Material para justificarlo.

Pues bien, el escritor y periodista norteamericano Ambrose Bierce (1842-¿1914?) escribió las llamadas Fábulas de fantasía, que la Editorial Bosch publicó junto un grupo menor de fábulas a las que tituló Esopo enmendado y otro grupito que se muestra como Viejas historias remozadas. Todas ellas tienen el mismo tono sarcástico, irónico y hasta humorístico (en ocasiones rezuma tal grado de humor que parece más un autor inglés) Tanto adjetivo esdrújulo tiene que ver con el espíritu que le animó a escribir también su Diccionario del diablo. Estos pequeños relatos con consecuencia de crítica moral unas veces, con resultado satírico otras, con conclusión escéptica en otras más revela el conocimiento que poseía Bierce de la sociedad de su tiempo, de las instituciones, personajes y ambiciones que guiaban a los hombres.

No me cabe duda de que entre las lecturas de Bierce no faltarían los clásicos griegos o los fabulistas franceses, pues la orientación de su pensamiento recuerda a ambos. El estilo es breve, preciso y redondeado. Un goce para estos tiempos en que no sabes si amargarte con las tomaduras de pelo cotidianas o echártelas a la coleta, por eso de sobrevivir. Textos como los de Ambrose Bierce ayudan a sobrellevar las preocupaciones o a minimizarlas para que no nos produzcan acidez estomacal. Tras sus fabulaciones hallamos las contradicciones de las relaciones humanas, de sus instrumentos de negocio, judiciales o políticos, de las pasiones y enviciamientos de nuestra naturaleza. Es decir, todo aquello que debe ser objeto de chanza e hilaridad para demostrar lo patéticos que podemos llegar a ser. Bierce sabía poner en la picota la estupidez que frecuentemente se oculta tras cada conducta hipócrita.




("Fábulas de Fantasía. Esopo enmendado. Viejas historias remozadas". Ambrose Bierce. Colección Erasmo / Textos bilingües de la Editorial Bosch, 1980)




lunes, 27 de agosto de 2012

Preguntas quedas



Pequeñas moléculas nutrientes:
¿qué hacer para revivir los años
en que el futuro no existía?
¿Calma vuestro dulzor
tanto arañazo recibido?
¿Hemos escrito lo suficiente
dentro de nosotros
con la tinta saboreada?



domingo, 26 de agosto de 2012

Recordando a Paco Fernández Buey




Ya ves, toda la vida oponiéndote a la barbarie, reuniendo a gente, escribiendo artículos, recogiendo firmas, discutiendo mil y un temas…para que luego te pase esto, me decía Paco hace unos meses. Se refería, por una parte, a la muerte de su compañera Neus no hace todavía un año, y a su propia enfermedad, por otra. Estaba bastante abatido, no obstante su temple y entereza. Hablando por encima de la situación por la que estábamos pasando en España, aún le salía el ramalazo de a ver si me pongo y escribo algo. ¡Él, que había escrito infinidad de artículos, de conferencias, de tesis, de libros, aún sentía necesidad de aportar algo al momento político delicado!

Ayer, Paco ha muerto en Barcelona, la ciudad donde más tiempo ha vivido, luego estudiado, amado y luchado, aunque él naciera en Palencia y habitara en Valladolid durante los primeros años de la década de los 80, donde le conocí. Recurrí a él para que participara como colaborador en una revista de barrios que hacíamos entonces unos cuantos que nunca entendimos de negocios pero si de causas ilusionantes, aunque muchas fueran causas perdidas. Gente que creíamos sinceramente en la Democracia, la de verdad, la de la participación de las bases, independientemente de las posiciones ideológicas que cada cual sostuviera. La campaña contra el ingreso de España en la OTAN -objetivo que se propuso y sacó adelante la socialdemocracia de Felipe González, resultando así uno de los primeros bofetones a sus votantes y en general a la izquierda- nos vinculó a mucha gente con alegría, optimismo y un aunamiento de fuerzas y esfuerzos espectacular. Paco estaba allí. Escribiéndonos textos, acudiendo a mesas redondas y debates cada día, incluso formando parte de pequeños núcleos, que luego resultaron muy numerosos, en los barrios, donde acudía puntualmente.

No soy persona de obituarios, aunque sí de reconocimientos sinceros. Cuento esto por lo que me toca; sobre su biografía ya hay mucha más gente que le ha tratado en amplias esferas académicas e ideológicas que pueden decir mucho y bien. Escribo porque me siento obligado emocionalmente a reconocerle y reconocerme de alguna manera en él y agradecer su trabajo. Cuanto más avanza uno en edad, más comprende el significado del término reconocimiento. Reconocer es agradecer lo recibido, el valor y el sentido de las cosas, la clarificación de los conceptos y la aportación de pensamiento, la importancia del diálogo y el talante bondadoso.

Paco fue uno de esos escasos individuos gracias a cuya existencia uno no ha perdido jamás la fe en la especie humana. Con ideas éticas claras en su posición frente al sistema, con tesón para buscar siempre nuevos rumbos políticos, sin rendición ante todo tipo de adversidades (las zancadillas que recibió por parte del mundo académico dirigente por su pasado de luchador antifranquista y de denunciante permanente de los sistemas de educación obsoletos y caciquiles demoraron el reconocimiento de su mérito para acceder a cátedras, por ejemplo), con coraje para desentrañar en la medida de lo posible la complejidad del mundo de las relaciones humanas. Si algo aprendí pronto de sus ideas y sobre todo del método y actitud ante la vida es que Ética y Política o van siempre de la mano o se desacreditan mutuamente. Por esa razón, él llevaba siempre mal tanto cambalache de la política española, tanta idea turbia, tanta traición de los politiquillos que camparon en un sector que se decía de la izquierda española y acaparaba poder. ¡Poder al servicio del Poder de los de siempre!

Paco Fernández Buey fue sobre todo un hombre de la ética y de la política de la resistencia. Temple y talante dialogante y generoso sin límites. Con un acervo de conocimientos sorprendente, fruto de su trabajo sobre el pensamiento filosófico, moral y político en la historia de la humanidad, estaba capacitado para desarrollar una capacidad crítica como pocas. Y esa manera de ser le llega a uno, le influye, le abre perspectivas de pensamiento y de conducta. Un abrazo emocionado en la memoria. Te sigo leyendo, y lo que escribías hace muchos años sigue manteniendo frescura y vigor. ¿Por qué será, Paco?



(¿Tú verdad? No, la Verdad,
y ven conmigo a buscarla.
La tuya, guárdatela.

Antonio Machado, Proverbios y cantares)


jueves, 23 de agosto de 2012

Hoy podría ser un gran día...





...para Jorge Manrique porque habría descubierto que la vida no es el río que va a dar a la mar solamente sino también a la majadería

...para Juan del Encina, al que le faltó aquel verso pues comamos y bebamos que mañana pintaremos como queramos

...para Miguel de Cervantes porque habría sacado sustancia del hecho para un entremés o bien una novela ejemplar

...para Félix Lope de Vega y Carpio, porque habría levantado un auto sacramental

...para José Cadalso, pues qué misiva inmejorable habría circulado a tres bandas entre Gazel, Ben-Beley y Nuño

...para José Blanco White, uy qué carta de España genial habría podido remitirnos para la posteridad

...para Francisco de Goya y Lucientes, porque no acabó de rematar, por lo que se ve, su serie de pinturas negras

...para Mariano José de Larra, que habría retrasado su suicidio para redactar un brillante último artículo de costumbres sobre el asunto

...para Sigmund Freud: se ve que en sus teorías de los sueños y de los deseos faltaban de precisar ciertos matices importantes

...para Ramón María del Valle-Inclán porque no me cabe duda de que le quedaba por escribir algún esperpento

...para Ramón Gómez de la Serna, pues nos perdimos una genial greguería, seguro

...para Luis Buñuel, que esta historia la habría reconvertido en una película cumbre del surrealismo

...para Rafael Azcona, que nos hubiera preparado un guión de perlas

...para Luis García Berlanga, pues nos hubiera deparado una exhibición patria hilarante

...para etcétera etcétera etcétera

Conclusión. El aldeanismo español, como forma inferior y nefasta del surrealismo, no tiene precio. Que hoy salga esta noticia menor, pero no menos ilustrativa, en portada del periódico londinense The Guardian me hace pensar en los efluvios que aún expide España hacia Europa. Y el párroco de la iglesia de Borja sin querer enterarse, demonios. ¿Por qué será que siempre anda la Iglesia metida hasta en los charcos más pringados del surrealismo aldeanista? ¿O ha sido una venganza personal de la artista, por aquello de que el Eccehomo era mío solo mío? Una brillante imagen más de lo que los historiadores del futuro denominarán el Estadio Rajoy de la Era Juan Carlos Primero. Mientras, el plantado que no cultivado ministro Wert anda preocupado porque el clasismo y la separación de sexos en los colegios del Opus se mantenga en contra de los criterios del Tribunal Supremo: y esto de surrealismo, nada. Que pagamos todos también a la Obra, vía impuestos, subvenciones y concertaciones varias. Lo cual reduce la civilidad y la laicidad del Estado Español. Sic transit gloria Hispaniae et Hispaniarum.


http://www.guardian.co.uk/artanddesign/video/2012/aug/23/art-restorer-ecco-homo-mural-video


martes, 21 de agosto de 2012

Engarce




Añoranza de los frutos prohibidos:
con cada perla que tomo entre mis dedos
evoco una ofrenda
que se engarza
en tu paladar asilvestrado.

     

lunes, 20 de agosto de 2012

domingo, 19 de agosto de 2012

La estrategia del caracol, según Martine Franck




Érase una vez un caracol subacuático, es decir subterráneo, que decidió emerger. Cuando las aguas descendieron hasta convertirse en simples, pero no menos valiosos, testimonios residuales el caracol decidió manifestarse. Mejor dicho, pudo hacerlo. Su forma no era casual. Había estado intentando durante tanto tiempo sin medida salir a la superficie sin lograrlo que la naturaleza, o dicho de otra manera, el esfuerzo y el resultado de la adaptación configuraron su forma. Geometría que a mi se me antoja burla desafiante al resto del contorno. Un ejercicio de acción-reacción ilimitado que le hizo crecer en profundidad y en proximidad, como si preservara su pasado y fortaleciera su presente, acoplados ambos tiempos sobre la misma morfología. No sé si habrá ser más antiguo. Los hay más  transformados, más modificados en su contextura, más evolucionados respecto a su origen. Todo es cuestión de funciones. El universo es una dispersión  -vida y muerte alternándose entre las especies y en relación con el medio-  cuya expresión más incontenible es no cesar, multiplicarse, generar nuevas opciones o hacer que se eleven vidas anteriores. El caracol que un día emergió también supo renacer. Lo sigue haciendo. Acumula una genética que se pierde en lo no medible, pero fomenta nuevas expresiones en base a la propia. La fotografía de Martine Franck supo captar un instante y una disposición simbiótica. El caracol se reproduce sobre sí mismo pero se ajusta y se combina con seres que se adaptan a él. Mas esos seres, pasajeros y a su vez recurrentes, ¿no han heredado de alguna manera la estrategia del caracol? La estrategia del caracol no es un mero asomarse y encogerse: es resistir y empeñarse en un crecimiento irreversible. Seguir perdurando. Miro esos advenedizos y me miro a mí mismo, y de pronto intuyo que tal vez yo soy aquel que, allá al fondo, mordisquea un trozo de caparazón colectivo. Y ese instante de memoria lo es también de conciencia: yo soy mi caparazón, dijo el filósofo por excelencia de los caracoles. Creo que ahora que los caracoles saben que Martine Franck ha abandonado para siempre el suyo harán lo posible por hacer de cada muerte como ésta una regeneración multiplicada por innumerables miradas ahítas de belleza. No solo Cartier-Bresson supo elegir.




(Homenaje a Martine Franck, fallecida el jueves pasado. La foto es suya. De sus trabajos me he nutrido en bastantes ocasiones para ilustrar textos de este blog)


sábado, 18 de agosto de 2012

Pussy Riot




“Madre de Dios, virgen, ¡líbranos de Putin!, ¡líbranos de Putin! ¡líbranos de Putin!
¡Negra sotana, hombreras doradas!
Todos los niños del cura se arrastran para hacer una reverencia.
El fantasma de la libertad en el cielo.
Los homosexuales se envían encadenados a Siberia.
El líder del KGB es vuestra más alta santidad.
Encierra en prisión a los manifestantes.
Para no disgustar a los santos las mujeres deben parir y amar.
¡Basura de Dios, basura, basura! ¡Basura de Dios, basura, basura!
Madre de Dios, virgen, ¡hazte feminista, hazte feminista, hazte feminista!
Alabanza eclesiástica al líder podrido, cruzada de limusinas negras. A la escuela viene el cura, ve a clase, llévale dinero.
El patriarca cree en Putin. Mejor debería, perro, creer en Dios.
El cinturón de la sagrada virgen no impide las manifestaciones.
La virgen María está con nosotros en las protestas.
Madre de Dios, virgen, ¡líbranos de Putin! ¡líbranos de Putin! ¡líbranos de Putin!”.



Panorama de la libertad de expresión en Rusia: dos años de cárcel para las chicas del grupo punk Pussy Riot por cantar esta canción. Desde nuestra modesta parcela, invocamos su libertad y aunque suene a ingenuo,  la exigimos.





(Nota bene. Francamente emociona que a estas alturas el ¡NO PASARÁN! se recuerde como parte del argot de los resistentes en el mundo. Que Nadia Tolokno, una de las tres cantoras encarceladas, lo exhiba es un gesto que la honra. No obstante, yo pienso que no es un lema que dé suerte. De hecho, miremos atrás y comprobemos cómo pasaron allá donde se inventó. Y es que deseos y realidades no suelen ir de la mano. No obstante, gracias, Nadia)