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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








viernes, 5 de octubre de 2012

Son unos salvajes




Perded toda esperanza los que aquí entráis, se dice al comienzo del Inferno en la Divina Comedia. ¿Será aplicable a la realidad española? No es únicamente la situación económica y social en un deterioro cada vez más profundo lo que invita a desconfiar. Es el pensamiento abominable que cada día se manifiesta en los personajillos del partido gobernante. Apenas pasan unas horas de que uno de sus diputados o un cargo cualquiera dice una burrada, cuando otro de ellos salta con otra más gorda. Aún no nos habíamos recuperado de las acusaciones de pijo anarco con que el portavoz del PP insultó al juez Pedraz  -ahora el tal portavoz de cara cínica sale con que se refería al auto judicial, no al juez, lo cual es una actitud de cobardía además de tomarnos como tontos-  cuando nos enteramos ahora de que otro de su ralea, un cargo dependiente del Ministerio de Empleo, ha soltado recientemente esta perla innombrable: “No pasa nada. ¿Hay nueve votos? Poned diez…Las leyes son como las mujeres, están para violarlas”. Se mire por donde se mire en el pensamiento de la derecha española se encuentran todos los ingredientes de la reacción, de la corrupción y del despropósito. ¿Esa es la mentalidad que tienen algunos sobre los ciudadanos y sobre ese amplio sector social que son las mujeres? Ahora te explicas la escasa consideración y sensibilidad que manifiestan sobre temas como el aborto, la enseñanza mixta, la dependencia, los derechos...¿Y este tipo de gente son los que nos tienen que gobernar? ¿Este es el tipo de individuos que sale elegido por la ciudadanía en virtud de la Ley d'Hont? ¿Con esa gente y ese ejemplo inmoral va a tirar el país hacia adelante?

Francamente, esto no es solo una crisis de economía y sociedad. Es una crisis de civilidad, de pensamiento y de carácter. Es decir, de cultura. Que se sepa dónde están los salvajes. Dónde los que generan desasosiego y quiebra social. Dónde los que solo reconocen el país como su predio particular, tanto para negocios como para política. Y pensar que luego esos salvajes quieren criminalizar a los manifestantes de la calle...


http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/10/05/actualidad/1349454276_520810.html



(La ilustración es de William Blake)


22 comentarios:

  1. Sólo añadiría una matización aun fragmento de tu escrito con el cual estoy plenamente de acuerdo.
    Estos salvajes han salido a través de unas elecciones democráticas que se hayan regidas por la ley d'Hont. Todos protestamos de ella ahora y de acuerdo que un poco, sólo un poco desde hace más tiempo. ¿no habría sido hora ya de que el ciudadano español, sobre todo el progresista, comprendiera que para cambiarla primero había que votar y no abstenerse?, ¿no es hora ya de que el ciudadano español se hubiera comprometido con SU democracia para reformar algo que le disgustaba y no "pasar" del asunto, no acudir a las urnas y provocar con ello que estos miserables llegasen al poder?..no es hora ya de que la inteligencia democrática anide en las mentes de los ciudadanos españoles?...porque en treinta años han tenido tiempo de asimilar lo que significa vivir en democracia, digo yo, vamos.
    Buenos días, Fackel

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  2. Por muchos motivos que no vienen al caso, el señor Cárdenas no es santo de mi devoción periodística, pero por la claridad de sus limitado vocabulario conviene oír esta intervención.

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  3. Algún día el pueblo español, o como queramos o quieran llamarlo, me da igual, tendrá que adquirir conciencia de que su responsabilidad no se limita a protestar o echarle más arrestos que nadie después de que nos hayan machacado, sino que ADEMáS la responsabilidad, y la responsabilidad democrática, consiste en prevenir que nos machaquen, utilizar la razón en vez de la apoteosis emocional del "estoy hasta los mismísimos y entonces ya protesto"... y por el "nos" entiendo, un país, un territorio, un conjunto de hombres con un pasado histórico común, nos guste más o menos. Responsabilidad significa aceptar un deber. la democracia no es tan sólo un derecho, y menos aún un derecho otorgado, no es un regalo. La democracia hay que ganarla con conciencia y dedicación, con esfuerzo racional. Para vivir en paz y en libertad hay que trabajar ANTES mucho, y después. ESFORZARSE. la democracia es como el amor, hay que regarla todos los días, y al español se le ha olvidado eso durante el último decenio. De ese "tumbado a la bartola", estos lodos.

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  4. Asnos que dirigen un país. Y esto es poner en evidencia a los pobres animalitos...

    Le devuelvo la pregunta, ¿podría aplicarse a la España actual, agónica mental, ideológica y socioculturalmente, aquellos 'Caprichos' - 'Asnerías' de Goya?

    No suelo estar muy de acuerdo con Ortega, pero creo que algunas de sus palabras nos vienen (o devienen) en momentos así que ni al pelo: "España agoniza, ha llegado a dar el menor número de latidos por minuto."

    Salud, que al menos nos quede eso.
    PeterP.

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  5. "Pero el Estado miente en todas las lenguas del bien y del mal; y diga lo que diga, miente - y posea lo que posea, lo ha robado.
    Falso es todo en él; con dientes robados muerde, ese mordedor. Falsas son incluso sus entrañas.
    Confusión de lenguas del bien y del mal: esta señal os doy como señal del Estado. ¡En verdad voluntad de muerte es lo que esa señal indica! ¡En verdad, hace señas a los predicadores de la muerte!
    Nacen demasiados: ¡para los superfluos fue inventado el Estado!
    ¡Mirado cómo atrae a los demasiados! ¡Cómo los devora y los masca y los rumia!"
    DEL NUEVO ÍDOLO
    Friedrich Nietzsche

    Abrazo menguante
    Tula de Fractales

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  6. Sofía, también me hago las preguntas que te haces, y no tengo respuestas. Lo único que se me ocurre es que los españoles siguen sin asimilar la importancia de disponer en libertad de una cultura política personal, pero en un país donde se condena a no disponer de una asignatura de Educación para la Ciudadanía, ¿qué podemos esperar? La política sigue siendo una extraña para un sector de la sociedad, que solo valora y, deficientemente, ir a las urnas cada equis tiempo, y delegar en las formaciones al uso. La política como actividad cívica de fiscalización y promoción de los temas públicos solo es concebida por una minoría. Además, cansa mucho, el fútbol y los programas venenosos de tv no (según parece)

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  7. Islamisteriosa. Es curioso, pero confuso. Personalmente no participo de ese enfoque maximalista, y eso no quiere decir que participe de la inacción de muchos políticos (no todos) No sé por qué sospecho que las ondas con tal de vender se pueblan de personajes que excitan más que interpretan. No me resulta creíble ese tal Cárdenas. Quienes han criticado lo del 11S con virulencia han sido fundamentalmente los del partido del gobierno. Ese locutor generaliza, no me parece honesto. Con ese tono solo se fomenta agresividad y un peligrosos populismo que no forma precisamente a la ciudadanía. No me gusta ese tufillo de quienes hablan en abstracto, suelen resultar a la postre muy espurios.

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  8. Perdón, quise decir 25S y me traicionó otra fecha (tanto anagrama acaba despistándonos a todos)

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  9. Sofía, respecto a tu segundo comentario nada que corregir. Lo comparto, comparto esa inquietud y desasosiego que a muchos españoles nos suscita el comportamiento de nuestros paisanos y el abandono al que nos hemos dedicado. Habría que remitirnos probablemente al pasado para intentar acercarnos a algunas claves. Yo al menos no las tengo. Pero pienso en el erial en que dejó convertido a España el franquismo. Vinculado a la pobreza: no olvidemos que se tardó años en levantar mínimamente la economía y de insuficiente manera. El subdesarrollo y la incultura no son los mejores elementos para propiciar un conocimiento de la política y de la Democracia, obviamente. Y donde estamos, donde hemos llegado, revela que ni el desarrollo es del plano de los países europeos (esa cifra de parados nos mata, la falta de un tejido productivo sólido nos mata, la deuda que se está engendrando nos acabará del todo...) ni la cultura avanzada está arraigada y cultivada, si se me permite la reiteración.

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  10. Sí, PPan, ¡pobres los animalitos auténticos! ¿Por qué siempre tienen que cargar con nuestras derivaciones del lenguaje al referirnos a los que comenten fechorías, inculturas, agressiones, etc. etc.?

    ¿Goya? Me tocas un tema sensible para mí. Goya interpretó de manera clarividente, perfecta e incisiva lo que pasaba y era este país y sus paisanos. Aquel salvajismo de los disparates, caprichos y desastres pervive de alguna manera, no me cabe duda. Eso sí, cuidando las apariencias. La obra de Goya no es una recopilación etnográfica, costumbrista (a lo bestia) y descriptiva a lo etológico, es algo más. Un aviso, un acta notarial de una sociedad muy tocada, un clamor y una desesperanza. ¿Hemos remontado aquello que es base y terreno de las preocupaciones goyescas?

    ¿España como agonía? Sin ser orteguiano, ¿por qué no? Agonía significa lucha tensa y desgarrada, no necesariamente final. Quiero salvar ese ¡salud! y no solo para dejarnos llevar por la inercia (si vienen peor dadas, van a recibir igual los que se dejan manipular y no quieren meterse en nada)

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  11. Bien, Tula, rescatas un texto de alguien que tenía todo tan claro...El nuevo ídolo es muy antiguo, como se ve. Pero es muy actual, como se manifiesta por parte del comportamiento que el pider y el Estado mantiene como en sus orígenes. Con sus envoltorios modernos, principalmente el de una Democracia controlada y adulterada. A més a més, que diría el otro.

    Un abrazo,, en este caso creciente, jaj.

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  12. Fackel, fíjate, fijémonos, tú me entiendes, ..el otro día me comentaba mi hijo (19 años)..estamos como en el 98..y yo le dije, ¡¡¿en el 98?!!, recordando que él tenía seis años por entonces y algo extrañada, y me contestó ¡no!, ¡cómo en el 98 del SXIX!... y entoces no tuve por más que asentirle...la desolación es similar. Hoy pensaba que ahora comprendo, mejor, por qué Antonio Machado murió con esa cara tan tristísima, y recordaba tu otro blog...
    Un beso, Fackel

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  13. A estas alturas de lo mediocre yo no me asombro de nada. Existe una decadencia que lo abarca todo, un deporable contenido sin forma que modela los espiritus como si fuesen plastilina, sordidos y mentalmente equiparados con armas inservibles, con restos de culturas que cada vez se disuelven más en la vulgaridad.
    Todo entra en este ciclo de decadencia, todo se mezcla y disuelve en razones sin razon, la materia es nuestro sino y por ella pereceremos. Somos lo que hay y no tenemos más solucion que la de comernos mutuamente...a menos que hartos de nosotros mismos iniciemos la reconquista del ser.

    Un abrazo

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  14. Llevo un tiempo ya largo preguntándome lo mismo que Sofía Serra Giráldez, acaso por sacudirme el pelo de la dehesa anarcoide que aún me queda de cuando aquella militancia juvenil mía en la CNT y otras tonterías (años 70 del siglo pasado), pero... ¿a quién votar? ¿Al PSOE? Imposible, me resultan repulsivos, de tan mentirosos y trapaceros: ¿hay que recordar la bajada de pantalones de Felipe González y de Rodríguez Zapatero, ante los obispos, por ejemplo? ¿A IU? Menos aún, no soporto a esa panda de curánganos que encima te llaman "compañero", ¿qué coño se habrán creído?. ¿A UPyD? Ni borracho iría a dar un voto a semejante inanidad, pandilla de presuntuosos, con su lideresa que se cree mierda y no llega a pedo (es un dicho puertorriqueño que me gusta mucho).
    Si estuviese en Cataluña, lo tendría claro: ERC, a pesar de todo. Y si estuviese en el País Vasco, lo mismo: H Bildu, a pesar de todo... Siquiera sea por quitarme de encima, de una vez por todas, lo de ser español (eppañiol/egpañiol).
    En mi caso, pues, lo de no ir a votar no es tanto integrismo acratoide como no ver programas, por ejemplo, que den a las conquistas sociales rango constitucional, para que no pase lo que ha pasado con la llegada de toda esta pandilla de ladrones que ahora nos gobierna y apaliza en las calles.
    JL

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  15. José Luis, queda la opción república, o una tendencia nueva que nos asombre por su honestidad, algun partido que sepa sacudir el poder de los bancos y administre el dinero en partes noblemente equiparables. Pero eso es pedir peras al olmo.
    Francamente yo estoy muy decepcionada, pero no solo con la mierda de políticos, si no con la ciudadanía, creo quie hay muy pocas personas que se cercioren realmente del momento actual en que vivimos, culturalmente estamos muy por debajo de lo que se necesita para que la verdadera democracia este en manos del pueblo y no de los que la dosifican a su conveniencia.

    un saludo

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  16. Genetticca. Tal vez siendo críticos como somos estemos reiniciando la conquista del ser, ¿no crees? Tal vez si empezáramos a recuperar la personalidad perdida, la que que extraviamos al hacer dejación de nuestro propio valor como cives, pues acaso consiguiéramos superarnos. Superando la tradición picaresca, oportunista y tramposa que hemos tenido acaso podríamos encarar un futuro- Pero claro, no a cualquier precio. Ni para satisfacción del postor bancario, opusdeísta ni del Deutsche Bank.

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  17. Te entiendo, José Luis, y me interesa sibre todo lo que dices al final. Que no ves programas, por ejemplo, que den a las conquistas sociales rango constitucional. Yo creo que alguno de los partidos sí que pugna por ello, otra cosa es que no hay ni fuerza ni consenso ni unidad de izquieda (¿misión imposible¿) para procurar que se llegue a ello. Desde luego, la reacción nunca va a estar interesada en consagrar una Constitución más social, más concretamente social.

    Por otra parte, pienso que no toda la fuerza o "la esperanza" política debe residir en los partidos al uso y en vigor. Los movimientos sociales, vecinales y obreros (cuando no estaban tan burocratizados sobre todo) han promovido más política real y participativa que los mismos partidos. Creo que incluso superior en acción y en propuestas en muchas ocasiones, además de en testimonio práctico y cotidiano. Yo he vivido diferentes etapas ilusionantes, pero ya se encargaron los socialdemócratas, cuando llegaron a los gobiernos locales, regionales o central, de vaciar de gente y contenidos la presencia influyentem, en su momento, de esos movimientos.

    Eso nos llevaría a evaluar si el 15M y demás, junto al tejido asociativo que aún late por ahí podría abrir nuevas perspectivas y una cierta alternativa. Pero el tema es largo, y saldrá continuamente.

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  18. Gene, que las decpeciones, que no son sino respuestas personales, muchas veces más emocionales que otra cosa, no nos lleven al abandono del interés ni a la cesión de nuestra primogenitura. Ya que lo dices, también me siento más ofendido por ese sector de la ciudadanía apático, indolente, inculto políticamente o simplemente cómodo, que delega y permanece al margen. Esa mayoría silenciosa que es aprovechada como modelo de perfección -no sin su razón- por el presidente de los recortes. Les viene bien una mayoría silenciosa que no se mueva. Todo, todo lo bárbaro y salvaje, quiero decir, obtiene sus resultados si el rebaño sigue al pastor.

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  19. Por supuesto, de acuerdo con la opción republicana.
    Y de acuerdo también en que nos olvidamos del paisanaje... Para mí tengo que muchos españolazos han votado al PP pues les jodía que los inmigrantes tuvieran asistencia médica universal, o casi.
    Claro que... hablo desde Madrid, voy al médico (Insalud) en Madrid, entro a los bares en Madrid, viajo en metro y en autobuses y en taxis en Madrid... Fíjense a qyé siglas van a parar la mayor parte, la sumarísima parte de los votos madrileñazos...
    JL

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  20. José Luis, como eres perro viejo en estas lides de ver la realidad (o surrealidad) política española, no te extrañes nada de que cualquier motivo -racista o señoritingo o simplemente de ignorancia- haya hecho al más humilde de los curritos españoles dar su voto al PP. De la misma manera que me asombro por lo que leo hoy en la prensa de Cebrián de que el partido de cierta vasca que siempre viste de rosita tenga un 10% de intención de voto. ¡Si nadie conoce su programa! Llego a la conclusión de que muchos españoles son enormemente primitivos y simples en su manera de decidir el voto.

    Y lo de Madrid, que dices...es que una vez, no obstante el ¡no pasarán!, realmente pasaron y no dejan de hacerlo, aunque con paréntesis y depende de una parte de madrileñazos que dejen de pasar. Pero esto ocurre en la vecina Castilla profunda de nuestros sinsabores. Feliz lunes.

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  21. Lo que dice Sofía es básico y la respuesta de José Luis es la lógica. Mirad, yo soy catalán, y eso, para bien y para mal, me define culturalmente. Soy español porque es una realidad que me define como ciudadano, quiera o no quiera. Las dos cosas me convierten en hispánico porque creo que es el mejor término para definir los vínculos sociales y culturales que me permiten ver a un no catalán como alguien próximo, con quien comparto algo más que una lengua, a pesar de no poderme identificar con él (ni siquiera con los valencianos y los mallorquines, con quienes comparto lengua materna), excepto como ciudadano.

    Digo todo esto porque a pesar de ello yo no soy independentista porque el concepto de ciudadano está por encima de cualquier idea que no conlleve justicia social.

    Pero, señores, yo no puedo (y que con los que habitualmente comentáis en este bloc tenéis la misma sensibilidad), yo no puedo, decía, compartir mi vida con individuos de esta calaña.

    Yo quiero irme, pero irme con todos los ciudadanos mínimamente decentes. Creo que es hora de romper la baraja. Yo no quiero jugar más a este juego.

    Creo en una república federal o confederal. Pero como no puedo dejar de lado a san Buenaventura Durruti, sólo podremos construirla des de abajo. Los municipios se han de autogestionar; asociarse a otros municipios cuando se tengan que rentabilizar servicios o para equilibrar los déficits de producción o abastecimiento. Y de ahí iremos subiendo hacia arriba, sin perder de vista nunca que sólo se puede gestionar objetivamente lo que es próximo. Las agrupaciones, los pueblos, los países saldrán de forma natural, y a su conjunto le podremos llamar como más nos guste: España, República Española o República Hispánica. Es igual; lo que prefieran los que tengan la piel más fina. Cada uno se sentirá de donde quiera sentirse y juntos no seremos otra cosa que lo único que deberíamos ser: ciudadanos. Con una etiqueta, vale; porque parece ser que algunos no pueden vivir si no lo clasifican todo.

    ¡Ah! Y cuando alguien dice que las mujeres están para violarlas ese individuo deja de ser un ciudadano. Seguirá siendo una persona, eso sí, con los derechos que ello implique, porque no ha nacido nadie con derecho a negar la dignidad individual como lo han hecho todos los dictadores que en este mundo han sido. Pero no puede ser un ciudadano.

    Perdonad el rollo, pero des de que oigo estupideces, des de que amenazan con enviar tanques y me llaman a capítulo para españolizarme me dan ganas de preparar el atillo.

    ¿Pedimos todos la independencia?

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  22. Enric, pones los dedos en las llagas. Rescato sobre todo tu idea -compartida por mí- de ciudadano. Porque puede haber nuevas naciones, nuevos Estados, nuevas realezas o pretendidas nuevas repúblcas, pero si no se considera al cives se prolonga la forma de súbdito, aunque la demagogia lo oculte. Rescatar la idea de ciudadano...y recurriendo a San Buenaventura y muchos más que fracasaron, y la del matiz vital de trabajador, de los de abajo. La sociedad de consumo no es propiedad, es solo uso. La población se ha obnubilado, mientras las verdaderas fuerzas propietarias (apropiadoras más bien) nos manejan a su gusto e interés.

    Sí, pidamos todos la independencia: liberarnos de las cadenas, que suena rancio, pero sigue viva la idea. Porque los sibilinos las han pintado con rostros de placer (falsos)

    El más clarividente de los españoles saca hoy esta viñeta en El País:

    http://elpais.com/elpais/2012/10/11/vinetas/1349965892_329683.html

    Un abrazo, hermano.

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