Antropólogo Robert Foley sobre el género humano:
"Creo que los humanos son extremadamente oportunistas como especie. En el nivel más flagrante, no hay una parte o hábitat del planeta en el que no vivamos, incluso si es bastante efímero.
Hasta cierto punto, tenemos un nivel de plasticidad en nuestra biología para facilitar esto (por ejemplo, nuestra capacidad de termorregular para el frío y el calor), pero la forma principal de hacerlo es a través de nuestra conducta y cultura. Esa conducta puede ser tan simple como mantenerse a la sombra y descansar cuando hace mucho calor ("...solo los perros locos y los ingleses salen al sol del mediodía...", como dice la canción de Noel Coward), o tan complejo como el uso del fuego, o construyendo refugios y vistiendo ropa. Probablemente hay dos cosas detrás de eso: una es que las poblaciones humanas han aumentado, por lo que existen la presión poblacional y la necesidad de encontrar un territorio nuevo en el cual vivir, y tenemos una movilidad apoyada por cultura para hacerlo. El segundo es que somos una especie experimental, superando los límites por curiosidad, ya sea inventando un mejor sacacorchos o mirando hacia la próxima colina para ver qué hay allí.
Sin embargo, otra cuestión es si todas las especies de homínidos eran tan oportunistas. Hasta cierto punto, hay un elemento estático en gran parte del registro arqueológico a largo plazo que sugiere mucho menos oportunismo, un comportamiento mucho más fijo, y es probable que esta capacidad haya evolucionado relativamente tarde.
Además de cómo podemos adaptarnos a cualquier entorno, existe el hecho de que podemos adaptarnos a un clima. En ese pasado profundo, eso podría haberse limitado a crear un refugio y por lo tanto un microclima pero, primero probablemente a través del fuego y luego a través de la agricultura, los humanos han modificado cada vez más el entorno para adaptarlo a ellos mismos al menos a corto plazo, como estamos descubriendo. con el cambio climático antropogénico".
Me quedo dando vueltas a estos párrafos. Mientras me llegan noticias de la extensión de la pandemia del coronavirus por aquí y acullá. Mientras en nuestra cercanía se producen lo que llaman ¿como eufemismo? rebrotes. Mientras nos informan de las conductas humanas que ignoran la difusión de los contagios, desde altos mandatarios hasta cualquier individuo de abajo que no discierne, ni quiere hacerlo, entre el peligro y el respeto al otro. O, mejor dicho, que pasa del sentido de Sapiens como individuo también de colectividad. ¿O sobre todo de colectividad? Y si se ignora esta conciencia tradicional ¿qué va a ser del individuo que se canta a sí mismo creyéndose él ante todo y ante todos? Me quedo pensando en que acaso el exterminio tiene muchos rostros, infinitos procedimientos, múltiples derivas. ¿Autorregulación biológica del género? Y entonces en ese marco ineludible, ¿dónde quedaría el conocimiento, que ha hecho crecer la conciencia? ¿Y qué será de esta? ¿Saldrá indemne, contagiada o mutada de esta fase que nos ha descontrolado a todos?

Robert Foley












