miércoles, 31 de julio de 2013

Safo y su eco (I)




Bebí del espejismo de los colores
                                               y su acidez
me embargó
                  como si fuera cada una de tus lágrimas




Safo y su eco (II)
























Salpica la noche
                       hasta caer sobre mis manos
sin fondo

al extenderlas
no bastan
              para recoger todo el zumo
que me ofreces


                                       

Safo y su eco (III)

























No habrá paladar suficiente para su fruta
                                                                       tu boca
madurará sin prisa
                           apenas aventada
por los rugosos labios del viento
                 



Safo y su eco (IV)
























Dispón un collar en torno a mi cuello
                                                     me pides
cuando hallamos libado
                                 los últimos sabores
los últimos sollozos
                           de la insaciable compañía
que nos enajena



Safo y su eco (y V)

























No vayas no te quedes
                                 si partes
recoge por el camino la muestra más humilde 
                                                           que hable de mi presencia

si permaneces a mi lado deslízate a través de cada uno de mis sentidos
              como si no te pertenecieran

apuremos la copa generosa
                          derramándonos por nuestros cuerpos



martes, 30 de julio de 2013

Ramallets





















Mi portero favorito. ¿Por qué? Ni idea. Jamás le vi en directo, principalmente porque nunca me interesó el fútbol. A veces me llevaban amigos de mi padre aquí o primos en la ciudad del Norte, pero no recuerdo que viera jugar al F.C. Barcelona. Y mira que ver entonces un partido de fútbol era más real, más auténtico. En definitiva, más sensorial. El sonido de la patada en el balón, el choque entre dos jugadores, los insultos del público, el chapoteo en la hierba calada, barrosa, la visceralidad bajo control de la Policía Armada. Aquellos guardias sí que tenían suerte, se veían los partidos de gorra, y nunca mejor dicho, no como los de ahora que están siempre mirando al público. El público, en los tiempos del cementerio español, estaba bajo control, salvo excepciones caldeadas. Tampoco había televisión, como mucho el Carrusel Deportivo, que nunca lo seguí, aunque mi tío Favori estuviera colgado del programa las tardes de los domingos y le jodiéramos con nuestra visita familiar su seguimiento. Algún No-Do, y eso si Ramallets jugaba con la Selección patria. Entonces, ¿de qué mi admiración por el portero barcelonista? Por los cromos, sin duda. Y porque  -misterios de la competitividad infantil-  uno se aprendía alguna que otra alineación, para estar a la altura de la normalidad escolar. Mi recuerdo grato, pues, al cromo Ramallets, que nunca me falló para completar el álbum. Ah, hay algo más por lo que secretamente me caía bien: por ese apellido, porque siempre me pareció espectacular pronunciarlo desde mi rincón de la Castilla profunda. Porque se sumaba a esas pequeñas cosas, aparentemente formales, que se elevan por el lenguaje en sí mismo. Porque siempre lo deletreé pronunciando todas y cada una de las letras. La vida é feita de pequenas nadas, que cantaba Sérgio Godinho. 



  


(Todo esto viene a cuento de que me acabo de enterar de que Ramallets se ha muerto; aunque yo pensaba que, como muchos de los personajes de mi infancia, ya estaría hace tiempo más allá de la Laguna Estigia)



domingo, 28 de julio de 2013

Castillos en el aire
























Érase una vez un país cuyos paisanos alzaban castillos en el aire. Diríase que se trataban de hermosas arquitecturas, cuales nubes. Nubes con formas audaces, nubes que cabalgaban como lanzas, nubes con rostros bondadosos, nubes forjadas como sombras que no se disolvían jamás. Tales fortalezas habían levantado generación tras generación los habitantes de aquel lugar legendario que llegaron a creer que habitaban en ellas. Tal cantidad y forma de nubes deambulaban sobre sus cabezas que no llegaban a saber nunca si les protegían o les acechaban. En aquella incertidumbre compulsiva por no distinguir si tales objetos se habían consolidado o eran pasajeros, no acaban de entender que eran producto de su invención. Vivían, pues, ensimismados en aquel paisaje como si se tratara del mejor de los mundos posibles, ignorantes de que, si bien se puede vivir en la fantasía, no se puede sobrevivir por mucho tiempo dentro de un mundo aéreo, ni verdadero ni falso, ni claro ni oscuro, ni lleno ni vacío. Esa circunstancia, nada superflua, empezó a perder su razón de ser cuando, creyendo que la ciudadela les proveería a todos eternamente, descubrieron que los recursos escaseaban, que las murallas no eran seguras y que la imagen distaba mucho de ser nítida. Los menos incautos del lugar comenzaron a advertírselo a los demás. Pero el paisanaje, obnubilado por el artificio, emborrachado por la irrealidad e hipnotizado por la mirada onírica de la costumbre, que es tanto como decir de lo imaginario, no les hacía caso. Hasta que...

(no continuará)       


Recomiendo este artículo aparecido ayer en El País. No tiene pérdida:

http://elpais.com/elpais/2013/07/04/opinion/1372958681_501902.html


(Ilustración de Luis Scafati, http://www.luisscafati.com.ar/ )


sábado, 27 de julio de 2013

Apuntes nefastos






Hay muerte, hay dolor, hay solidaridad, hay impotencia. Pero hay, mientras, otras cosas más deplorables...Por ejemplo, en orden más o menos cronológico:

* Va el jefe innombrable del ejecutivo impresentable y copia y pega en twitter un mensaje de condolencia sin borrar un párrafo referente a otro correo puesto cuando un terremoto de China. ¿Ni siquiera hay sensibilidad para redactar con sentimiento natural unas palabras que sean más auténticas y no un vulgar corta y pega de adolescentes? Cuando se pierde la naturalidad de los sentimientos y las identificaciones con las desgracias ajenas, mal se va. Ese señor va muy mal.

* Va TVE y no acaba de ir. La lentitud en el tratamiento de la noticia del accidente ferroviario da mala espina: ¿estaban esperando órdenes del ministerio de turno o es incapacidad manifiesta porque dicha emisora ha caído a niveles antidiluvianos? Ese medio del gobierno va mal, muy mal (pero con dinero público)

* Va el innombrable y veterano diario de tradición monárquica y franquista (tres letras tres) y en portada culpabiliza y demoniza al maquinista del tren. Horror de infamia, pero ¿de qué me sorprendo? Es su línea histórica, esa que dice que mi verdad me hará libre (si cobro por ella, más)

* Va la innombrable número dos del ejecutivo el viernes, a su izquierda y derecha dos ministros de los que siempre echan risas, y los tres de riguroso luto. ¿Creen que el fundamentalismo de las formas expresa sinceridad? Siempre mirando a las gradas para que los suyos les aplaudan. Mientras iban de luto hablaban de poner en marcha no sé qué programas de recortes municipales que podrían acabar con 72.000 empleos. Más luto.

* Va la realeza a dar el pésame en persona, pero mejor de esto no hablo, porque todo lo que me viene de esa jerarquía bajo sospecha me es ajeno a estas alturas de mi vida. Más formalismo, convención, espectáculo forzado y forzoso por las circunstancias. Ahí la tonta es la gente que sale a babosear el paso de los transeúntes egregios.

* Van las direcciones de RENFE y ADIF, y antes incluso de una investigación y sumario judiciales, se permiten acusar a lo bestia al maquinista. ¿Por qué? Ah, ay que salvar el negocio. Por una parte les debe espantar que se investigue más allá y que haya un debate público   -esa transparencia, señores del PP, tienen una oportunidad de oro para demostrar que son unos tíos cojonudos en transparencia-  no vaya a ser que la circulación ferroviaria no sea tan correcta. Por otra parte, están en marcha proyectos de venta de producto en Brasil para alta velocidad...he oído que el gobierno brasileño exige a las empresas que construyan las líneas demostrar que no han tenido accidentes en al menos diez años. Perplejidad. Money is money, señores directores generales de ADIF y RENFE, ¿verdad?

Y supongo que los apuntes nefastos  -que no los escribo yo, oigan, sino los acontecimientos y los aprendices de brujo-  seguirán sucediéndose en los próximos días... 

Conclusión: que esto promete lo de siempre, que el muerto al hoyo y los vivos vivísimos a sus business. 

La solidaridad...una virtud espontánea de las gentes, que no necesitan instrucciones para llevarla a cabo. Pero en las carteras ministeriales no cabe el término y en los consejos de administración de las empresas es desconocido.



(La imagen de Malevich, naturalmente)

  

jueves, 25 de julio de 2013

Nunca más (de nuevo)


















Qué frágiles somos los humanos, ¿verdad?

Pero quiero creer que tenemos una fortaleza imbatible: nuestra capacidad de reacción. Si la ejercitamos de modo inteligente, a fondo y con todas las consecuencias, corregiremos. Solo entonces será posible hablar de superación.

Hoy dolor. Ojala mañana inteligencia, sensatez y exigencia. ¿Es mucho pedir? 

Nunca más, nuevamente.



lunes, 22 de julio de 2013

Desbarajuste



















No me he ido a ningún sitio. Tampoco me he quedado en el mismo lugar. No sé estar sin ir. No sé ir sin quedarme. Nada me detiene. Todo me ocupa. No concibo la vida circunscrita a unas reglas. Cada día es una invención. Cada descubrimiento entra en mi carne. El sueño de la noche es un viaje. El viaje resulta una parada latente en cada jornada. No acepto el principio falso del aburrimiento. Tengo mucho de ocioso activo, pero disimulo. No hago exhibición de la indolencia, que considero propiedad de gentes rendidas. Cada día es una presunción: todo es posible, pero no todo está disponible. Hay que echar a suertes. Incluso elegir, con conciencia y cierto rigor, es tirar la moneda al aire. Somos briznas y el aire puede arrancarnos de nuestro débil suelo. El aire es la representación del caos en acción. Las mismas reglas, normativas, leyes y principios de toda irrisoria fundación no son sino las vestimentas de la mascarada. Desde este rincón del que no me he ido pero en el que no me he quedado contemplo el tránsito que los homínidos llaman ordenado. Falaz creencia; su perdición.


* Perdidos mis apuntes entre el desbarajuste de mi mesa mi mesilla mi cartera mis revistas en el retrete mis libretas mis cajones mis páginas de libros mis bolsillos mis escondites etcétera, francamente ya no sé si este texto lo ha escrito Francesca, el íntimo de Francesca o el niño superviviente de la matanza.


(Imagen de Marcel Duchamp)

  

jueves, 18 de julio de 2013

Agenda roja





























...aunque son vacaciones voy a hacer ejercicios y entretenerme; el maestro me ha dicho que practique todos los días algo, para que no se me olvide lo que hemos visto durante el curso; que es muy importante ejercitar las letras y las cuentas o hacer una redacción, eso dice; la verdad es que no apetece, y menos con este calor que nos ha tocado; para convencerme me ha dado esta agenda que, a su vez, se la ha regalado el veterinario aunque ya estamos a mediados de año; ya sé que para eso están las agendas; yo no tengo mucho que apuntar como ellos, que si las clases o las visitas o los animales que han parido o la aritmética de los gastos o si una inspección; pero puedo anotar cosas que se me ocurran, tal que si me han llevado a la capital o si hemos ido al pueblo cercano a ver cómo van con la siega o cualquier clase de descubrimiento; si hoy la empiezo es porque me han dicho que los mayores andan muy agitados; que hay rumores de todo tipo y todos están inquietos; incluso dicen que no hay gobierno, y yo no sé qué quiere decir, porque otros dicen que el gobierno ha hablado por la radio; se me ha ocurrido poner el oído y apuntar cualquier acontecimiento que se salga de lo normal; a lo mejor no pasa nada, pero da igual, me lo invento; porque de lo que se trata es de practicar, que es lo que dice además del maestro pues mi padre; por cierto, ahora que digo el maestro, todos los días suelo verle de par de mañana hacer su caminata ordinaria, por aquello que también nos recomienda de mens sana in corpore sano; creo que lo he puesto bien, porque nos lo escribió en la pizarra un día y tuvimos que copiarlos cincuenta veces, algunos más; hoy ha faltado a su paseo o le pasa algo, porque, que yo sepa, no tenía que ir a la delegación del ministerio de instrucción; mira, esto puede ser ya una manera de comenzar la agenda de los días; él, el maestro, nos ha dicho muchas veces que vivir, lo que se dice vivir, todo el mundo vive, mejor o peor, pero que solo se vive a fondo cuando se escribe; yo no lo entendía, pero un día me lo aclaró: si escribes piensas las cosas de otra manera y por lo tanto es como si las vivieras de nuevo; yo solo quiero vivir otra vez lo que me ha gustado, así que nadie espere de mí que escriba cualquier mandato; escribiré lo que me apetezca, lo que me parezca interesante o misterioso o sirva para no olvidar a personas que han hecho el bien; no sé si acertaré, ya que hoy sucede algo que no es habitual, hay gente que corre como huyendo, que habla en voz baja; han pasado dos o tres furgonetas y hoy no es día de mercado y tal parecía que se oían gritos a su paso; no sé qué pensar; de momento voy a poner la fecha, aunque pena me da manchar la hoja... 


miércoles, 17 de julio de 2013

La diosa y la cala




















Soy una cala y tú me hablas. Desde la arista de mi observatorio pronuncio la letra que formas con tu cuerpo acuclillado. El sol persigue adormecerte. La tarde siente celos. No me sorprende la quietud aparente de tu cuerpo. Logras la inmovilidad en medio del continuo marasmo que generan tus posiciones. Cualquier postura que adoptas improvisa un nuevo nacimiento de ti. En la hora del diálogo secreto con la cala sobran los testigos. Te dejas mirar y abres los pensamientos. Como si en ese gesto quisieras materializarte, lejos de tus devaneos de sombras y reflejos.  Presientes el cortejo de la cala y te sumerges en una pasividad adolescente. Tu mano traza una invisible línea horizontal hacia mi pétalo desplegado. Puede ser la historia de la diosa que fue seducida por la floresta. Que luego se dijo que nació de ella. Si optara por volver a nacer, dejaría que me engendraras. Tal vez ya lo has hecho. Imperceptible e impalpable con arreglo a los mitos. Bajo mi disfraz de cala estática soy todo estremecimiento. Ambos somos la simulación. No hay carencia entre nosotros.


martes, 16 de julio de 2013

Habla Francesca



















Habla Francesca: Cuento, uno, dos, tres...Llégate a veinte, a cincuenta, a cien, a infinito. ¿Puedo pedirme infinito? No para que te escondas tú sino para que me evada yo. Escóndete también si quieres, pero no esperes que yo te encuentre. Yo que me fugo, que me trasunto en la pared, que penetro a través de ella, que me diluyo. Veinte, cincuenta, cien…Me pido infinito. Sin tiempo, sin luz, sin caída, donde mi cuerpo no encuentre reposo porque no se halle cansado. Porque no se encuentre. ¿No te habías dado cuenta todavía que cuando estoy no estoy? Odio la propiedad onerosa de las cosas, los mandatos recibidos, la gravedad de los días que no aportan nada. No me escondo, solo me trasfiguro. Combinar cuantos recursos de la ficción se me brindan para verme de otra manera. ¿Solo para verme? Para ser. Tú crees haberme percibido idéntica cada mañana, aunque vistiera desgarbada o me disfrazara o me desnudase; son solo las formas las que te cambian, me has dicho siempre. Y yo te digo que no. Que mi cuerpo en retorcimiento o mi salto como sombra o mi derribo transustanciado en humus hacen Francescas diferentes. El mayor error que podrías cometer conmigo es reconocerme en la forma, como si con ello trataras de sujetarme a ti. ¿Quieres sentirte Francesca por una sola vez? La idea te espanta. Porque me tomas como exigencia, como concesión. Y aunque gesticularas como yo lo hago o te dejaras caer con los brincos que doy o te tumbaras apacible y ausente como en ocasiones reposo no sentirías la misma corriente interna. No puede narrarse la materia que no deja de moverse en mis entrañas y que se extiende desbocada sorteando los límites de mi cuerpo. Cuenta, no pares de contar; antes de lo que imaginas seré muro y no distinguirás mi espalda del cemento que reducirá tu mirada al escarnio. No estaré al otro lado ni a este sino en la evasión. Allá desde donde ya no se desea ver nada.



lunes, 15 de julio de 2013

Sobre ti misma, Francesca




















Te gustaban los juegos concéntricos, como los llamabas. Juegos que se reproducían sobre sí mismos, multiplicando el efecto de su imagen. Mirarte en el espejo, contemplarte en un charco, surgir desde una ventana o una pared, confundir la sombra difusa y la nitidez…Toda imagen se mira a sí misma, eso ¿cómo llamarlo?, era tu comentario. Justificabas tus representaciones más absurdas: No soy yo la que inventa, solo advierto aquello que está en la oscuridad de una imagen. Tenías que sacar la imagen de la imagen. La que hay detrás y ponerla en primer plano y a su vez traer otro plano de donde fuera para desplazar la última. Ni siquiera cuando acabábamos de estar juntos te comportabas como una mujer. No cedías al tiempo de lasitud que se desea interminable, y yo pensaba: mientras hemos estado, ¿habrás estado? Siempre me quedó la duda de si te evadías de ti para ser más que tú misma. Esa duda me hacía comprenderte. Sabía de tus idas y venidas, de tus plantes, de tus cambios. Para otros eran insolencias o anomalías, incluso locuras. Pero ya sabes que la gente no se para demasiado a comprobar cómo es el otro; y menos a aceptarlo por las buenas. La gente quiere ver al prójimo como un elemento ordenado que no le suscite inquietud. Tú inquietabas, incluso a mí me sorprendías. Y ahí la red: tu atracción poderosa, llevarme a tu juego, ser parte de tu inapelable fuerza concéntrica. Nadie me va a creer que nunca me sentí abandonado por ti, aun cuando repentinamente te fueras o permanecieras un tiempo en silencio. Insistías: en lo concéntrico no hay peligro de disolución, porque uno no deja de ser nunca. Francesca en busca de Francesca, a cualquier precio, te decía yo ironizando.En tu mirada deslizante que me llegaba como sacacorchos nunca vi apartamiento de ti. Era tu manera de engancharme. Un día, ¿por qué dijiste aquello?: Cuando no esté estarás tú. Y yo lo interpreté: deberás prolongar el movimiento aun cuando no haya materia. Pronto me di cuenta de que si la materia precisa se nos va de las manos, la dinámica se extraviará por mundos que no serán ya los nuestros.


sábado, 13 de julio de 2013

Para machos, Ellos




No son y sí son fotos-espectáculo. Sí en cuanto responden a al afán de nuestras sociedades en lo que se refiere a hacer espectáculo de todo: de lo público, de lo privado, de lo íntimo y, por lo tanto, trivializar los comportamientos. No en cuanto que hay elementos de reflexión sobre la condición humana que se pueden llevar más allá de la anécdota. Por ejemplo la consideración del macho varón y el macho toro. Los machos varones de la especie humana se crecen en su nunca suficientemente cantada gesta de testosterona cuando están con otros hombres y tienen que demostrar a otros hombres lo que valen. Personalmente difiero del concepto valor aplicado como el no va más a la mera muestra de ejercicio de desafío y fuerza bruta que, no obstante lo que nos asombra en ocasiones, nos defrauda a la larga. Harto está uno de ver ejercicios de fuerza-macho sobre otros individuos del mismo género o del femenino sobre todo cuando se actúa en grupo. El grupo, ya se sabe, confiere un crecimiento del complejo de fuerza; incluso a los que no la tienen individualmente o es muy restringida el clan les potencia, les hace creer que son lo que no son. Pero, ay amigo, el valor, la valentía, la potencia, queda en entredicho cuando el macho humano afronta el desafío  -que probablemente no lo es, sino defensa de su espacio y de su capacidad-  del toro. Basta ver las fotos de los encierros de los días pasados para comprobar el pánico del macho humano que luego, si sale bien parado o aunque no salga indemne, tenderá a cantar el riesgo a que se ha sometido. Antiguo el desafío de intentar echar un pulso a la fiera de verdad. El toro, una vez más, se ocupa de poner en orden a los machos humanos. Pero, por favor, no se les culpe si hacen correr sangre. No es el toro quien tienta al hombre. Es la estupidez ¿necesaria? del macho humano la que camina siempre hacia su destino sangriento. Aunque, como en este caso, sea un mero espectáculo que deja dinero. Para machos machos, Ellos, los bóvidos.




viernes, 12 de julio de 2013

Francesca en su silla





















En esa mitad de la silla está mi presencia invisible. Cabemos los dos, me invitas. Aun próximos, ya juntos, no nos rozamos. Mañana yo ocuparé tu lugar y tú el mío. ¿Cambiaremos el espacio o alteraremos nuestra piel?, era tu diversión. Lo tuyo siempre fue el juego de espejos. Cada paisaje era un espejo; cada cuerpo, cada habitación, cada mueble, cada suelo. No nos vemos en un mero cristal, en él solo se muestra la apariencia, únicamente rige el sobrevuelo. Empezamos a percibirnos cuando se desata en nosotros el deseo de ser otro cuerpo, otro objeto, otro territorio. El reflejo en el cristal es la tentación de lo obvio. El otro, lo otro es la cercanía de la comprobación. Esa silla ocupa mi yo incorpóreo, pero se advierte algo de mi yo palpable. Cabemos los dos. Dos nombres que se pueden intercambiar, dos roles, dos experiencias vividas e infinitas soñadas. Vas y dices: no te muevas mientras se dispara la foto. En mi ubicación borrosa no me he movido. Los demás verán una silla a medio ocupar, y ríes. Solo tú y yo; solo yo y el hombre invisible, y ríes otra vez. Se me ocurre preguntarte: ¿Qué pensarás si el espectador mira más el lado vacío que el que tú sientas, Francesca? Pensaré en el deseo de ese hombre, has replicado resuelta. Llamas deseo a las ganas de ocupar otro espacio, yo te entiendo. Tú me deseas a mí porque, siquiera provisional y temporalmente, te apropias de mi cuerpo; eres mi cuerpo. Yo te deseo a ti porque disputas mi pertenencia de mí mismo. Intercambio. Ambos desnudos; tú visible en apariencia, yo desnudo en la opacidad que proporciona la mitad de la silla. ¿Verse o no verse definen la desnudez? La desnudez está en tu mirada, y me miras; a mí, el lejano y eternamente invisible.



jueves, 11 de julio de 2013

Vertical
















...no en vano he sido una nube henchida esta tarde, una nube creciéndose en vertical sobre la cabeza de todo lo viviente, una extensión de sangre inverosímil que ha vibrado dentro de mí, y en la carga sorda que he transportado he creído ver el origen que nunca fue, y todos los rostros de las nubes han sido eclipsados cuando me he manifestado, y en el tiempo que ha durado mi arrebato la vida de lo efímero ha permanecido paralizada, y en mí, nube cargada de deseo, han confluido ecos lejanos que el hombre no sabe interpretar, voces cuyos tonos no merman, humedades que no se secan, huellas que no se han borrado, imágenes perdurables, extrañas y secretas simbiosis que solo la lluvia procura a los vivientes que no renuncian, a los que reconocen el valor inagotable de la loca perseverancia, y desde mí, nube abierta de par en par, ha sonado la llamada que no claudica, se ha derramado la única verdad que puede paliar la voracidad de los insaciables, se ha revelado el oferente signo por el que claman los hambrientos




martes, 9 de julio de 2013

Francesca (Puedes pasar)





















Puedes pasar; pero espera a que descanse. Tus palabras se iban acercando. No porque tú vinieras ni porque yo avanzara. Tu presencia nunca era la proximidad de tu cuerpo, sino la confirmación de tu voz. No importaba si yo acababa de entrar al zaguán y tú permanecías arriba, impasible, amodorrada. Quien se adelantaba siempre era alguno de los tonos que, desde tu invisibilidad, aceptaban o rehusaban al visitante. Puedes pasar significaba: me ves, me ves de una manera que no me viste ayer, me ves en una parte del cuerpo, nunca en todo el cuerpo. Aquel verbo implícito era un tránsito. No como palabra, ni como ruego. Tenía que verte como materia que se hace a cada instante; que se deshace también, por lo tanto. Nadie que no haya entendido esto, que no te haya visitado con esa claridad tan precisa y rigurosamente fugaz, difícilmente entenderá tus autorretratos. No lo afirmo yo, ahora; me lo dabas a entender. Pero tú no pensabas en las imágenes que iban a quedar: tu trabajo, tu diversión, tu justificación. Puedes pasar quería decir también: eres parte, naturalmente oculta, de la película, de los contactos, de las pruebas que no deben salir a la luz. O si salen no deben clasificarse. Odiabas las clasificaciones. ¿Con arreglo a qué puede precisarse la calidad? ¿Por la nitidez, por el plano, por la explicitación del tema, por el encuadre? El valor de las imágenes, en tu apreciación, no tenía límites. Una parte del cuerpo, un todo difuso, unas sombras, un movimiento que corre la figura, la insinuación, el retorcimiento…Había un puedes pasar cuya dimensión no sale en ninguna toma. ¿Te gusta el eslabón de mis manos?, podías decirme hoy, como mañana me irías a pedir opinión acerca de si me gustaba tu pose de muerta. Cuando yo llegaba hasta tu pieza y te preguntaba: ¿has descansado ya?, desprendías las manos, te girabas, hundías la cara en la almohada y decías con eco de ultratumba: ¿y eso qué es? (Me llegaba de manera entrecortada, entre risas; tus dedos asomaban. Aleteaban)



domingo, 7 de julio de 2013

Los elementos




Le llaman Fuente de la aceña. Una aceña era un molino ubicado dentro de un río. Tomaba las aguas de éste para mover la maquinaria. Probablemente los elementos  -agua, piedra, vegetal-  existan todo el año. Pero ahora transmiten conciencia del estío. El cuarto elemento, la luz, condiciona los anteriores y define un sentido de exuberancia y generosidad. Pero todo esto no son sino palabras vanas. Porque la verdad, se la ponga o no palabras, es ese chorro que fluye, el remanso que se forma en el estanque, las plantas que crecen en los intersticios de los sillares, la piedra que se deja cubrir o se mira en el agua apacible. La tarde era cálida pero la huella de los hombres es antigua. No importa lo que haya acontecido por siglos al borde de la pequeña alberca. La verdad de una tarde de verano es ésta, simplemente. Quietud. Hipnosis.


sábado, 6 de julio de 2013

Francesca, gata




















¿Te acuerdas cuando la hiciste? Amante como eras de las posturas más increíbles te sentías contenta de ella. Para otros soy extravagante, decías, pero yo me busco. La extravagancia era uno de nuestros temas preferidos. Coincidíamos ambos cuando opinabas: si la gente se viese desde fuera en cada uno de los mil ejercicios que hace al cabo del día, una de dos, o se reía a carcajada sangrienta o admitía la extravagancia como la conducta normal. Luego derivábamos en si la verdadera anomalía no sería sino la afectación que muestran las personas, la respuesta formal que adoptan como imagen del orden, haya o no fotografía de por medio. Aprendí contigo a valorar la fotografía en estado puro, y la pureza reside en lo fugaz, según tu versión. Desde entonces huyo, bien cuando fotografío o cuando me lo hacen a mí, de la preparación. ¿De dónde esa idea de que posar quietecitos -simplemente posar, aparentar lo que no somos-  ilustra cómo son los individuos? No quiero personajes, quiero personas, me enseñaste. Así que cuando gateaste, diste vueltas en torno al espejo, mientras yo reía entre bromas desde un rincón, y al final pusiste en positivo el experimento no pudiste sino explotar en alegrías: ¡esta soy yo, soy yo! Más o menos recuerdo tus expresiones: soy la gata que nace y se prolonga, la que camina como si se moviera aún en el útero de la gata madre, la gata a la que han soltado para buscarse la vida, el animal que explora, que se mira para saber que no es solo una sombra. Pero la memoria de cómo te viste ayer, aunque perdure, no es la misma de pasado mañana. ¿Te acuerdas de lo que comentábamos entre chanzas? Si un hombre no se mirara más que una vez y luego durante meses o años, no lo hiciera de nuevo -o no volviera a hacerlo jamás- seguiría pensando que su imagen es la misma. Menudo susto si de pronto al cabo de mucho tiempo alguien le sacara una impronta nueva y se la mostrase. ¿Se lo creería? Combate con la imagen, lo llamabas. Si no fuera por las tripas… solías terminar el tema, iluminándolo con ingenio, como de costumbre. Maullaste tanto esa tarde que recordarlo me conmueve.


jueves, 4 de julio de 2013

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GAY, LESBIANA
PUTA, CHAPERO, GIGOLÓ, TAXIBOY
DEPRAVADO SEXUAL, 
SODOMITA, PERVERTIDO, 
PEDÓFILO (CLERICAL O PAISANO)

NO LO PIENSES MÁS

ESTE HOMBRE Y SU EQUIPO DE EXPERTOS
TIENEN LA SOLUCIÓN PARA TUS DESVÍOS Y DESVARÍOS

NO TE SIENTAS MÁS CULPABLE QUE LO JUSTO

SI ERES AÚN JOVEN ESTÁS A TIEMPO
PUEDES SANAR CON ÉXITO DE TU ENFERMEDAD


NO TE RESIGNES A SER MARICÓN O BOLLERA PARA TODA TU VIDA

SE TE OFRECE:

* SERVICIOS DE DETECCIÓN PRECOZ
* GUÍA PERSONALIZADA PARA UBICAR TU MAL
* DISPOSICIÓN DE TODO TIPO DE TESTS Y ANÁLISIS PSICOLÓGICOS
* TRATADO PARA ENDEREZAR USOS Y COSTUMBRES
* FLAGELOS, CILICIOS Y CORONAS DE ESPINAS DE ÚLTIMA GENERACIÓN

SE PIDE: 

* CURRÍCULUM DE SUFRIMIENTO DEL INTERESADO
* SE VALORARÁ LA TRAYECTORIA DE CASTIDAD ANTERIOR AL DESVÍO
* VOLUNTAD DE LUCHA CONTRA EL MAL DE LA CARNE
* PROPÓSITO DE LA ENMIENDA



 PARA MAYOR INFORMACIÓN DIRIGIRSE AL OBISPADO DE ALCALÁ DE HENARES
(VER PÁGINAS AMARILLAS)





miércoles, 3 de julio de 2013

Los bandoleros

















Los bandoleros se apostan en las cumbres de las serranías europeas. Se llaman gobiernos de estados y otras  instituciones. Deciden si asaltan a éste o al otro que ellos gusten, no bastándoles con sacarles las entretelas a los propios súbditos. Cada vez tienen más gestos totalitarios que dejan por el suelo las constituciones, los principios democráticos y cualquier código de derechos humanos, con el riesgo añadido del mal entendimiento. Fomentan la quiebra social. Deciden sobre el tránsito de individuos y representantes electos como si fueran sus fincas particulares o sus territorios feudales. En las últimas horas así se han portado autoridades de diversos países  -Austria, Francia, Italia, Portugal y España, al menos-  reteniendo alguno el vuelo e impidiendo otros el sobrevuelo del avión del presidente de Bolivia. Siento vergüenza por el trato humillante a que han sometido a éste. ¿Se imaginan haciéndoselo al presidente de los USA? ¿Improbable, verdad? Buscaban al espía réprobo y traidor, dicen. Europa es el bochorno. Europa y su personalidad perdida. Europa y su dejación de responsabilidades. Europa y su dependencia respecto a los Estado Unidos. Cuando éstos tocan el pito, la política europea consiste en hincar la rodilla. Europa, ¿cueva de ladrones y serranía de bandoleros? Entre la banca que protagoniza el primer símil y los mandatarios cada vez menos representativos que encarnan la segunda metáfora no se auspician buenos vientos para una ciudadanía a la que no la dejan ser. Yo, al menos, no quiero que esos bandoleros actúen en mi nombre.



(Grabado de Gustavo Doré)


lunes, 1 de julio de 2013

Mantra





















Como un mantra sonaba tu nombre 
de mis labios adentro 

y tú, mientras, eras dispersión sobre la tierra 
                       y yo, mientras, era el errante 
al que solo el viento escucha 
                       compadeciéndome



sábado, 29 de junio de 2013

Laberintos y seudolaberintos












No me cabe duda de que el mito del Laberinto es complejo incluso para los mismos habitantes que vivieron en Creta durante la civilización minoica. Es probable que estos nunca vieran la representación del Laberinto. Y que las monedas halladas en Cnossos con el laberinto en el reverso sean muy posteriores a esa cultura. Es de suponer que incluir tal símbolo en el reverso de las monedas sea un signo de identidad. Lo paradójico es que vaya vinculado al vehículo de transacción del cambio. Es como si el mensaje fuera premonitorio y dijera: esto que tienes en las manos y que te sirve para el trueque de las mercancías es lo verdaderamente laberíntico. Como estamos viendo que acontece en nuestros tiempos, a través de toda la proyección del valor y de los verdaderos recorridos laberínticos de una economía que no sabe si tiene salida o si tendrá que recurrir a romper su propio juego para encontrar otro paisaje. 

Sorprendente es también que la imagen de los laberintos que se nos transmite desde la antigüedad griega resulte poco laberíntica. Si se mira con atención no se trata de un ir y venir de calles cortadas, derivadas, compuestas unas y otras para confundir y disuadir, sino de un único recorrido que comienza lateral y que acaba conduciendo sin pérdida a la llegada al centro. ¿El centro es la salida? Es una idea muy vieja y algunos dirán que también muy zen. Tal vez solo se trate de una representación esquematizada. Tal vez no pretenda ser tan laberíntica como posteriormente se ha interpretado y hemos adaptado a nuestro pensamiento actual. 

Laberintos o seudolaberintos, el mito de Cnossos nos envuelve todavía en un excitante magma de símbolos e interpretaciones variadas. Su eco aún nos sume en la confusión a los primitivos actuales que poblamos la Tierra. Puestos a ser malpensados a uno le da en reflexionar si la calle única, con el sentido de recorrido obligatorio -¿pensamiento único?- no será sino la ancestral estratagema con que los pastores conducen a su ganado al redil. Si fuera así me vuelvo más escéptico de que se encuentre alguna vez una salida.


jueves, 27 de junio de 2013

Dedicado a la penúltima chica turca















Cuando las palabras se vacían quedan los gestos. 
Pero ¿y si también los gestos se extravían por el camino de su repetición?
¿Y si se difumina el sentido que los impulsó? 
Voces en off dirán que siempre permanecerán los símbolos. 
Palabras símbolo. Gestos símbolo. Actitudes simbólicas.
Rituales para preservar palabras que no se paren nuevas 
y lenguajes no verbales cuyo destino final es el estereotipo.
Y un culto de esperanza trivial y ordenado
que volverá a oscurecer el horizonte.
Os advierto contra los clérigos: los viejos y los nuevos,
los obsoletos y los que hacen carrera en los cambios de la historia.
¿Queremos solamente esto?
¿Hemos cultivado con tanto esfuerzo la palabra, los gestos y las resistencias
para dejar que se petrifiquen?
¿Podemos permitir que se desenganchen del pensamiento?
Cuidado con los símbolos que nos pueden tapar la boca y derribar los brazos.
¿Creéis que alguna vez David venció a Goliat? 
¿No sería David el fuerte, más fuerte que el gigante? Si no de qué iba a ganar. 
En el mundo de los símbolos todo parece puro. Pero es cruento.
En el espejo de los símbolos todo aparenta memoria. Pero es duelo.
No hay otro camino que el de siempre: recuperar la confianza en el lenguaje.
Rehacerlo.
En todas las formas de expresarnos.
Reinventándolas.
El hombre es un ser de lenguajes articulados que los hace crecer
y se crece en ellos.
Aviso uno: no hay lenguaje válido si no hay sentido válido que merezca la pena
ser ganado.
Aviso dos: hablar los lenguajes es desproveerse de sus trucos, de sus falsos tonos,
de sus equívocos y de su mixtificación.
La aldea global se mueve: ¿alguna vez dejó de hacerlo?
Hemos tenido muchos errores de percepción
y nos hemos contemplado en demasía el ombligo.
Lo que hoy acontece en Turquía o en Brasil,
y cito lo inmediatamente sonoro,
¿son gestos puramente locales? 
Quien trate de ignorar las convulsiones puntuales
no entenderá jamás las que permanecen larvadas, las que prenden el sotobosque
bajo nuestros pies.
No: las palabras no dejarán de llenarse
ni los gestos de reforzarse
si se ahonda en su significado.
El cuerpo de los hombres debe ascender como una serpiente de sabiduría
nunca arrastrarse como el ofidio de la maldad.
¿Lo lograremos?




http://internacional.elpais.com/internacional/2013/06/27/actualidad/1372351420_312479.html


(Imagen fotográfica: Ozan Kose/ AFP)


lunes, 24 de junio de 2013

Aforismo solsticial




Admiro los solsticios y los equinoccios por lo que han tenido  -¿tienen aún?-  de punto de inflexión recurrente de los seres humanos sobre sus vidas. Cuando en la antigüedad se vivía tan poco eran verdaderos cumpleaños colectivos. Vinculados a la regeneración del suelo, a la confirmación de las vidas animales y de la supervivencia tribal, al arraigo lento y frágil de las esperanzas. Hoy, a los pobres los tenemos muy olvidados. Las fiestas que se inauguraron hace siglos para celebrarlos han acabado imponiéndose. La forma ha desplazado al fondo. Las modas, usos y costumbres tienen poco de rituales y todo de business. En tiempos rápidos como los nuestros en que los garbanzos salen del tarro, la leche del tetrabrik y la palabra de un móvil, ¿quién se acuerda de que el solsticio es otra cosa más importante malgré los hombres? 



(Foto: excavación en la ciudad vaccea de Pintia, provincia de Valladolid)



domingo, 23 de junio de 2013

Recordando a las brujas de Zugarramurdi




No sé por qué pero en esta fecha de reciente solsticio me acuerdo de las brujas (sorginas) de Zugarramurdi.  Por supuesto, no me refiero a las de chimenea y escoba de los cuentos. Sino a las de carne y hueso que sufrieron los rigores de su tiempo, de los hombres de su tiempo. Las recuerdo con respeto, admiración y piedad. Algo que no recibieron aquellas mujeres detenidas por la Santa Inquisición y procesadas en 1610. Varias de las cuales, por cierto, acabaron en la hoguera, víctimas de un poder totalitario y doctrinal. Víctimas de la superstición, de las envidias y de que probablemente eran mujeres demasiado liberales para ser admitidas por la ideología al uso. País de brujas, rebeldes, libertarios, heterodoxos y guerrilleros varios este nuestro en cuya andadura los diferentes encontraron tanto sufrimiento. Pero acaso también el germen de libertad. 

Tenga o no tenga que ver el episodio de las brujas de Zugarramurdi con la canción infantil, ahí va lo que los niños vascos cantan en el cole. Es que es divertida, y pegadiza.






sábado, 22 de junio de 2013

Un contrapunto: la esperanza




Esta fotografía supone un contrapunto a la miseria del control social exacerbado que se expone en el post anterior. Es un contrapunto también a la barbarie en materia educativa (entre otras materias y bienes públicos) que está a punto de ejecutar el gobierno del Partido Popular y su inefable ministro innombrable. He ahí al tipo con máxima nota en la selectividad, un 9,95, algo que acaso me proponga lograr en la próxima vida porque en esta me quedé muy lejos (y gracias) He aquí al empollón al que uno no puede tener manía (la manía siempre ocultó envidia, deficiencia y poco fair play para quien la manifestaba) He ahí al hombre de verde que señala el espacio que habría que potenciar  -garantizando un acceso de las clases con menos capacidad adquisitiva-  para garantizar un futuro de ciudadanos libres, responsables y con conocimientos. He ahí la satisfacción del esforzado que es también la del clarividente y la del solidario. La esperanza, ya digo: eso que está perdido si no se intenta. Eso que los comerciantes del templo y del ágora se cargan cada día desde sus prominentes consejos de administración. Esta y otras fotografías de esa guisa que aparecen hoy en la prensa me llenan de alegría. Salud y fuerza, hermano. El que vale, vale. Y el que no, para ministro (del negocio de Dios o de los negocios de los hombres, que para eso hay sus joint ventures)


1984 ya es 2013





Cualquier parecido de la realidad con la novela es pura desvergüenza. Si Orwell viviera hoy sería puesto a disposición de la obscena arbitrariedad de las autoridades. Como el soldado Manning, como Assange (al que acabarán pillando), como Snowden. El ejemplo del control social  -y las redes sociales no iban a quedar al margen de esa sed dictatorial de los poderes fácticos-  ya no tiene límites: hasta los gobernantes brasileños están pinchando ordenadores y teléfonos cuando la protesta no se controla ni cede. Luego, ya se sabe, a río revuelto... La Cuarta Enmienda  -y sus análogos recursos democráticos en otros países-  ha muerto. La acechanza no perece jamás. El Orden y el Neo Ciudadano (no sé si en esta modalidad entrarán diferentes miembros de la monarquía, ex presidentes de la Patronal, banqueros, parlamentarios y partidarios políticos pringados hasta la médula) triunfan. Una Nueva Sociedad, una Nueva Clase, un Nuevo Destino. ¿1984? ¡2013 revisado y aumentado! 







viernes, 21 de junio de 2013

Estancias únicas




















Colocación y reubicación en las estancias del almacén doméstico: hastío de lo inútil y cansancio de desear lo que no se tiene: decidir tirar y aceptar no adquirir: desechar la idea de que los objetos nos sustituyen: desalojar los cadáveres que nos acompañan de modo absurdo: en medio del maremágnum de objetos sobrantes y de realizaciones faltantes: resistir a las invasiones extrañas que nos ocupan en balde: subvertir el orden del dominio de las cosas que nos vacían: edificar la plenitud, a la escala que sea, con nuestro propio barro interior: distinguir lo que de verdad tiene importancia: el propio cuerpo (que no es solo la corporalidad ni la corporeidad): el único cachivache que merece la pena mantener: lo único que no hay que dejar sobre ningún anaquel ni tirado de mala manera por el suelo ni relegado a un trastero: el mundo que no hay que entregar a nadie, ni siquiera ante el señuelo de un cambio ventajoso: autosustitución, como mucho: si acaso, hágalo acompañar con el silencio de la palabra: para que no se sienta solo: el propio cuerpo, ya digo.     



(Obra del artista coreano Wang Zi Won)


miércoles, 19 de junio de 2013

Dos preposiciones para la resistencia pacífica (no solo en Turquía)






No sé quién inventó aquella frase Más vale morir de pie que vivir de rodillas, que en mis años de revuelta antifranquista se usaba mucho. Sonaba fuerte, demasiado épica. Se pretendía movilizar pero sobre todo resistir. Porque aquello fue una larga resistencia. También sonaba a justificación. Muchos se ungieron con esa frase, independientemente de que bastantes arribistas recogieran las nueces caídas. Porque caídos hubo a mansalva por el mero hecho de alzarse y permanecer en pie. No ha dejado de haberlos; no ha dejado de faltar motivos; no ha dejado de mostrarse que muchos prefieran vivir de pie. Vivir de pie significa vivir con dignidad. Y después se desglosa esto y significa también buscar materializar muchos otras aspiraciones que parecen abstractas, ya se sabe, la justicia, la libertad, la verdad. Válido para España y para cualquier país del mundo. No nos hagamos ilusiones. Nada se nos da por añadidura.La vida es un trueque. Aprender en la escuela o en la universidad es un trueque. Trabajar es un trueque. Consumir es un trueque. Envejecer es un trueque (pregunten en los geriátricos privados) Hasta morir es un trueque (si alguien tiene dudas que pregunte a las funerarias) ¿Todo eso es lo que llamamos vivir? ¿Y eso es vivir de pie?

En las protestas  de Turquía de estos días, la resistencia pacífica (si alguien sigue teniendo dudas que pregunte a la policía y al gobierno turcos dónde se origina la violencia) da muestras de un valor extraordinario. La figura del hombre en pie es también el símbolo del hombre de pie. He aquí cómo dos preposiciones pueden expresar tanto y formar un nexo. Una posición erguida en una concentración expresa el deseo de querer vivir que cierta gente está transmitiendo a los poderes. Estamos en pie para vivir de pie. No sabía yo de que un coreógrafo llamado Erden Gunduz impulsara esa arriesgada perfomance. Cuando el escenario es la calle pura y dura la obra puede resultar un drama seguro. Parece ser que Gunduz fue cacheado por la policía y en el mismo lugar decidió permanecer quieto, en pie y de pie, durante ocho horas, frente a una imagen de Mustafá Kemal Atatürk, fundador de la república turca. Hasta que fue arrestado, naturalmente. Tanta pasividad formal resulta demasiada actividad subversiva para un gobierno cada vez más autoritario. Pero el gesto ya está cundiendo. Muchos otros manifestantes adoptaron postura análoga. Nunca dos preposiciones, ya digo, pueden dar tanto juego si se se saben combinar en la sintaxis de la vida y de la resistencia.






sábado, 15 de junio de 2013

Rompiendo la censura turca: Infos de Gezi


















Visto cómo se pone el panorama, con las autoridades chinas controlando siempre las redes propias, las rusas poniendo palos en las ruedas democráticas y la Casa Blanca metiendo mano en todo el sistema informático del vecino, en pro de su propia seguridad y a los demás que nos den, no es de extrañar que poderes menores quieran seguir sus paso. Con todo lo que acontece estos días en Turquía, principalmente en Estambul y Ankara, los mandatarios no pueden evitar la tentación de limitar las informaciones. Para romper barreras y que cuanto tiene lugar allí se sepa por el mundo, y a su vez para que los turcos tengan acceso a informaciones de prensa extranjera, un grupo de traductores de Estambul ha puesto en circulación el blog:   http://infosdegezi.blogspot.com.es/?view=magazine





Ver más información en:

http://www.ultimocero.com/articulo/especial-para-%C3%BAltimocero-desde-turqu%C3%ADa-hemos-visto-que-no-son-intocables-que-tienen-miedo


miércoles, 12 de junio de 2013

Recordando a Francesca





















Querida Francesca. Cada vez que veo esta fotografía pienso si no sería un ensayo letal. Tú ensayabas cada día. Lo hacías sobre los objetos que te rodeaban, sobre los espacios que te comprimían, sobre las personas que te apesadumbraban. Ensayar era una suerte de experimentación. Tu cuerpo era experimento. Algo así como si te dijeras voy a probar qué diferencia hay entre mi desnudez y mi caricatura. Deambulabas por la vida como por una pose. Pero eras tú. Sombras, cuerpos demediados, retorcimientos, exageraciones. Movimientos sin fin, porque nada permanece un instante estable ni con el mismo rostro. Los amantes de la imagen dirán: lo representaba todo. ¿Todo? ¿Qué saben ellos? Se figuran que en el barroquismo buscado de tus representaciones estaba tu intimidad. ¿Qué entienden ellos, en su estúpido voyeurismo, de tu intimidad? Miran tu cuerpo, las posturas recónditas de tu cuerpo, y se desilusionan. No es lo que quisieran ver, se dicen. Pero tú no quisiste nunca posar, ni siquiera para ti misma. Al menos no de la manera ordinaria, pensando en el espectador testigo. En todo caso te ofrecías a tu propia y pasajera mirada. Siempre circunstancial, cambiante. Verte en la inquietud perpetua de tu cuerpo, de tu nervio, de tu desazón. Caminabas sobra las aristas, los planos, la contemplación aérea, las concavidades, lo borroso del ejercicio rápido con que te obligabas a pasar por instinto de un instante a otro. Dos veces no transcurre la sangre de la misma manera por mis venas, me dijiste una vez. Aún no te entendía. No se comprende a primera vista a una persona cuando uno se aproxima a ella. Menos a una mujer de la que tratas de obtener una atención. Aún me dijiste más. Siento mi sangre como cosquilleo, como impulso, y sueño a veces con que se desborda y cubre mi cuerpo; eso me dijiste. ¿Era aquella idea otra de tus imágenes letales? Como a continuación te reías, el escalofrío que sentía al escucharte se diluía y ambos apurábamos en risas y en palabras aquellas cuitas, hasta disolverlas. Perdona que te recuerde ahora, pero esa foto me trae a la mujer ingrávida que, no obstante su ternura rebelde, no se dejaba poseer ni atar ni sustituir. Así te recuerdo.



martes, 11 de junio de 2013

Prueba de selectividad: comentario de texto




"...La voz de la telepantalla seguía desgranando la retahíla de prisioneros, botines y matanzas, pero el griterío de la calle había disminuido un poco. Los camareros volvían a su trabajo. Uno de ellos se acercó con la botella de ginebra. Winston, que estaba como en éxtasis, no prestó atención mientras le llenaban el vaso. Ya no corría ni lanzaba vivas. Había vuelto al Ministerio del Amor con todo perdonado y el alma blanca como la nieve. Estaba en el banquillo de los acusados, confesándolo todo e implicando a todos. Caminaba por el pasillo de azulejos blancos con la sensación de pasear bajo la luz del sol y llevaba un guardia armado a su espalda. La bala tanto tiempo esperaba penetraba en su cerebro. 

Levantó la vista hacia el enorme rostro. Le había costado cuarenta años aprender qué clase de sonrisa se ocultaba tras el bigote negro. ¡Qué error tan cruel e innecesario! ¡Qué terco y obstinado exilio de aquel corazón amante! Dos lágrimas perfumadas de ginebra rodaron a ambos lados de su nariz. Pero ya estaba listo, todo estaba en orden, la lucha había terminado. Había ganado la batalla contra sí mismo. Amaba al Gran Hermano."


COMENTARIO DE TEXTO



Se pide que por parte del alumno se valore la sintaxis. Que se especifique también qué parte de elementos reales y qué de metafóricos abundan en el texto. Si se trata de un relato lírico, épico o semipensionista. Qué deduce el alumno que acaba de acontecer. Si los componentes destructivos se encuentran a un lado o a otro de la citada "telepantalla". Qué pretende decir el autor con la expresión "Ministerio del Amor". Si se percibe también en el protagonista Wilson una actitud moral decidida libremente o impuesta. Qué clase de sociedad, tribu, espacio monstruoso o simplemente ficticio recrea el autor. Cómo se interpreta ese personaje, cosa o irrealidad llamado Gran Hermano. Especificar de qué autor y de qué libro suyo es este texto. Igualmente, se valorará cualquier interpretación a mayores por parte del alumno.

(Como pista añadida que puede guiar al alumno en su comprensión, citamos la siguiente información que ha saltado a los medios: "Edward Snowden, exempleado de la CIA, de 29 años, decide filtrar información sobre una masiva operación de vigilancia secreta por parte del gobierno de Estados Unidos de América. EEUU accede a información de usuarios de los gigantes de Internet: Microsoft, Yahoo, Google. Facebook. PaltTalk, AOL, Skype, You Tube, Apple.") 



(Pintura de Ramiro Tapia)