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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.







jueves, 11 de julio de 2013

Vertical
















...no en vano he sido una nube henchida esta tarde, una nube creciéndose en vertical sobre la cabeza de todo lo viviente, una extensión de sangre inverosímil que ha vibrado dentro de mí, y en la carga sorda que he transportado he creído ver el origen que nunca fue, y todos los rostros de las nubes han sido eclipsados cuando me he manifestado, y en el tiempo que ha durado mi arrebato la vida de lo efímero ha permanecido paralizada, y en mí, nube cargada de deseo, han confluido ecos lejanos que el hombre no sabe interpretar, voces cuyos tonos no merman, humedades que no se secan, huellas que no se han borrado, imágenes perdurables, extrañas y secretas simbiosis que solo la lluvia procura a los vivientes que no renuncian, a los que reconocen el valor inagotable de la loca perseverancia, y desde mí, nube abierta de par en par, ha sonado la llamada que no claudica, se ha derramado la única verdad que puede paliar la voracidad de los insaciables, se ha revelado el oferente signo por el que claman los hambrientos




6 comentarios:

  1. Aunque la insistencia suele ser un defecto (tozudez) si no da frutos y una virtud (constancia) cuando se consigue algo, yo creo siempre en esa "loca perseverancia" que citas, que cuando uno esta convencido de algo no cabe el desistimiento.
    Y entiendo que te sientas como una nube que levita, porque probablemente aún no has perdido la fe en las causas perdidas. Resistir pues, ya que en ocasiones la vida nos sorprende, y contra todo pronóstico el débil le mete un gol al poderoso .
    Un abrazo Fackel.

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    1. Acaso el problema sea que uno ha perdido las causas...Lo de las cosas que se van perdiendo en la vida es tema aparte, hiere bastante y nos va despojando de ilusiones. De momento quiero ser nube. (Nada que ver con los sioux, aunque quién sabe)

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  2. Alma de nube!
    Condensación de agua esencial que se eleva y vuela entregada al viento
    Corazones ligeros, bailones, suaves. Sí,... pero capaces de llevar los mares dentro, desalarlos y derramar lágrimas dulces que abonan la tierra y despiertan semillas.
    Corazones guerreros que arrojan fuego a través de la física y la química del aire con el agua. Alquimia pura para los ojos que aún pueden ver.
    Precioso Fáckel, impecable expresión de un sentimiento puro hacia ella, La nube, cuyo lenguaje entendiste y comunicaste.

    Creo que el mundo siempre será para los que "estamos en las nubes" de vez en cuando. Es cuando ese aire único que se respira allí, limpia los laberintos, nos levanta del suelo y nos recuerda lo que somos; Viajeros nómadas con espíritu alado que llueven música.

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    1. Vaya, qué aliento poético tiene usted. Siendo nube, uno se siente y se entiende más. Soy una nube en pantalones, decía Maiacovski:

      "Si lo desean
      comeré carne hasta ponerme rabioso
      -y, como el cielo, mudaré de tonos-; si lo desean
      seré impecablemente tierno.
      No un hombre,
      ¡sino una nube en pantalones!"

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  3. Bueno, que bien que miras el cielo, me alegra saber que las nubes aun nos conmueven y transportan a lugares por encima de estos lodazales.
    un abrazo
    Tula

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    1. Más bien he mirado -lo hago a veces- la Tierra desde las nubes de las que formo parte. Un abrazo.

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