Se lo merecen. Los vecinos de al lado. Por una fiesta que fue vuestra antes que nosotros. Por la esperanza que nos transmitisteis. Por ellos una y mil veces alzo el clavel.
Amalia escalofría, emociona y permanece. A vossa terra de fraternidade deve ser nossa, a terra de todos.

Una gran lección de unos vecinos que siempre nos han querido más que nosotros a ellos.
ResponderEliminarSaludos.
Quizá, Salgueiro Maia, sea el más recordado por su integridad, , al menos para un servidor; rechazó cargos políticos tras la victoria, prefiriendo seguir siendo un soldado.
ResponderEliminarSalut al pueblo vecino.
Parece mentira que ellos lograsen lo que aquí nos costo una guerra interminable y una paz cerrada en falso.
ResponderEliminar