Se lo merecen. Los vecinos de al lado. Por una fiesta que fue vuestra antes que nosotros. Por la esperanza que nos transmitisteis. Por ellos una y mil veces alzo el clavel.
Amalia escalofría, emociona y permanece. A vossa terra de fraternidade deve ser nossa, a terra de todos.

Una gran lección de unos vecinos que siempre nos han querido más que nosotros a ellos.
ResponderEliminarSaludos.
Quizá, Salgueiro Maia, sea el más recordado por su integridad, , al menos para un servidor; rechazó cargos políticos tras la victoria, prefiriendo seguir siendo un soldado.
ResponderEliminarSalut al pueblo vecino.
Parece mentira que ellos lograsen lo que aquí nos costo una guerra interminable y una paz cerrada en falso.
ResponderEliminarYa lo decian los independentistas de bien, que haberlos haylos, aunque no muchos. L'àutonomia que ens cal és la de Portugal. Andaba un fin de semana por Badajoz y con la furgoneta me fui hasta Lisboa, una ciudad única, inolvidable, poco pude ver en un dia, pero fue suficiente para volver, aunque no se dió la ocasion. Salvo algunas excepciones, parece que la corrupccion no campea por Portugal.
ResponderEliminarEmociona y contagia. Muy cierto. Abrazos
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarFue impresionante ver los soldados con el clavel.Eramos más jóvenes
ResponderEliminarSaludos
No puedo añadir nada a lo que ya dije hace tantos años...
ResponderEliminarhttps://el-macasar.blogspot.com/2011/04/el-pueblo-unido.html?m=1