"...Y es que en la noche hay siempre un fuego oculto". Claudio Rodríguez





martes, 19 de febrero de 2019

Estampitas: El Ángel de la Guarda vela por nosotros




¡Ángel de Dios! Iluminadme, defendedme, regidme y gobernadme. Eso dice el lema de la estampa. Creo que puede ser un buen eslogan cara a la sucesión de elecciones políticas que nos vendrán en los meses próximos. Acaso a los de la Santa Alianza Tripartita les sirva. La cuestión es: ¿quién será el ángel bueno? ¿Y si es Satán disfrazado de lo opuesto? ¿Tan infantiles seremos que no vemos los peligros que acechan de ponernos en manos de algún ángel?

Al desempolvar ancestrales estampas me vienen estas comparaciones odiosas. Pero no quisiera que uno, de tan tonto que es, fuera a dejarse seducir fácilmente por un ángel protector cuando quien llama a la puerta puede estar siendo el ángel exterminador.



10 comentarios:

  1. Yo de todas formas no me fiaría de un tío con alas y sexo indefinido. A saber cómo te guarda las espaldas un bicho así.
    Saludos, Fackel.

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    1. Yo tampoco, Cayetano, yo tampoco. Y más que indefinido, de sexo carente, lo cual ya es rizar el rizo. Creo que esa clase de especímenes te vende a la primera de cambio. Me has hecho reir, buen día.

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  2. Todos los ángeles portan demonios por caer. Cuestión de justicia, el inevitable jueguecito de equilibrios, la esencia de la propia vida.
    Los buenos interpretados como buena suerte, los demás como mala suerte. Los humanos: simples enzimas biológicas al albur mundano de las reglas del comportamiento de la materia. Qué duro o des-encadenantes según interpretación personal verdad? Pocas individualidades falaces consiguen asumirlo.
    Tú crees que el desarrollo de la conciencia fue cuestión de una interacción creativa entre ambos extremos? Al menos tiene cierto sentido acorde a la formación de universos.
    Por tanto todo lo mundano, incluido lo que hemos dado por interpretar como divino que resulta de lo más mundano, no puede eludir las reglas naturales y si lo pretende se ridiculiza.@
    A mi personalidad le resuena a meras anécdotas o cuentecillos de diversa índole, incluidos los propios, dentro de la regla anteriormente expuesta desde la falacia personal mientras estas moléculas agrupadas no rompan las reglas del juego físico. Después 0 patatero.
    Lo siento, me volví a enrollar, así descansé el trasero un rato, ahora marcho al aburrido tajo de mi perfeccionista actitud! Grrrrr

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    1. Uf, yo espero, si llego a verlo, que la ciencia algún día se aclare e interprete sobre las biologías que nos rigen. Me refiero a lo del tema de la conciencia, cuya explicación la deseo más científica y menos ideológica y religiosa. Mientras, consideraré muchos temas como cuentecillos, como tú dices. Pero es que encontré entre enseres viejos esa estampa y no pude resistirme, pero no te preocupes porque prometo traer aquí a colación más estampitas y otros objetos peregrinos. Lo que ha dado la religión trentina en los últimos siglos en materia de fe en los ídolos -muy a pesar de la condena de Moisés- es para troncharse. Si no hubiera hecho tanto daño en muchas conciencias débiles.

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    1. Qué bueno lo de mentes pudendas. A muchos de esos psicópatas los van a estimar en demasía otros tantos españolitos pudendos, me temo. De cualquier manera, va a ser una ocasión oportuna -pero pagando un alto precio probablemente- para saber hasta qué punto el pensamiento y la reflexión existe, y el conocimiento del entramado democrático se conoce, entre la ciudadanía. Invocar a Siva no sé, claro que peor sería a Kali.Como no nos protejamos nosotros...

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  4. Esto de que alguien vele por mí me inquieta bastante. Pienso que esto de “velar” es poner un velo e inmediatamente sospecho que lo hacen para ocultar la realidad. Y sospecho de los ángeles buenos y de los malos, y cuando se acerca un protector, sea ángel o demonio, arranco a correr.
    Salud
    Cornadó

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    1. Eso es porque no te identificas con los niños de la imagen, que van haciendo ramitos (la niña) o lanzándose a aventura desbocado (el niño) Toda una concesión de roles masculino/femenino que llegaba hasta las estampas del nacionalcatolicismo. También me ha hecho pararme un poco, solo un poco, a pensar en el tono imperativo de la invocación: Iluminadme, defendedme, regidme y gobernadme, pero ese era el tono de aquella época donde la autoridad Padre (Dios, Dictador, Padre y en su caso Padre Patrón) primaba por sus propias partes pudendas.

      Si, huyamos cuando escuchemos a alguien decir: soy vuestro ángel, vuestro protector, quien os indica el camino, etcétera. La dualidad del "ángel" -bueno, malo- que se reclame como tal siempre es motivo suficiente para no prestar atención.

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  5. Son ustedes unos incrédulos.
    En el cielo hay categorías, si señor.
    Hízolo el Creador para que todo tuviera si gobernanza a medida.
    Arcángeles superiores. Ángeles; exterminadores unos, vigilantes otros; Serafines ayudantes y Querubines traviesos.

    Merecen mi admonición y reprimenda.

    Un Padre Nuestros. Tres Salves, una Kirie y los Laudos de rigor.

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    1. Mea culpa, Mosén Miquel. Los laus deo, ¿los quiere con incensario o verbales?

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