La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.







lunes, 22 de febrero de 2016

77 años después




Mirad. Solo hay uno que no mira de frente. Que dibuja garabatos imposibles con un bastón. Los demás, recluidos en sus rostros severos, mantienen el tipo, que no la esperanza. El hombre caído, geómetra de escrituras y filosofías de la vida, no tiene ya ganas de alzar la cabeza. Todos son perdedores. Él, esos días, el que más. ¿Acaso en ese instante recuerda aquellos versos que escribiera veintitantos años antes?

El vano ayer engendrará un mañana
vacío y ¡por ventura! pasajero...

Pero él sabe que no, que no tiene mañana, y es ahí cuando se siente más ligero que nunca de equipaje, casi desnudo como los hijos de la mar.



* El 22 de Febrero de 1939 fallecía exiliado en Collioure, Francia, Antonio Machado Ruiz.



10 comentarios:

  1. Esperemos que la tierra le sea leve.

    "Murió el poeta lejos del hogar.
    Le cubre el polvo de un país vecino.
    Al alejarse le vieron llorar."

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    1. Qué diría de ver otra vez esta tierra que pisó.

      El poeta músico puso un acompañamiento tierno al poeta escritor.

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  2. Voy a hurgar más por aquí...

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  3. Jorge Manrique y él fueron los primeros Poetas que aprendí a escuchar y leer en la escuela ... hace mas de cincuenta años.
    Quizá por eso les tenga un cariño especial.
    Bicos.

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    1. Tu experiencia la tenemos muchos, bueno, en mi caso digamos que el segundo tardó algo más en llegar a ser conocido por mí que el primero. Nos hacían aprender a Gabriel y Galán, por ejemplo. Fue en la década de los 60 y 70 cuando le conocí mejor. Aún le sigo conociendo y reconociéndome en sus cuitas sobre esta tierra.

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  4. Qué buen texto para ilustrar esta fotografía...

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    1. Las fotografías son textos también, que se prestan a ser leídos.

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  5. ¿Qué diría ahora el poeta? Primero se espantaría un poco con tantos aparatos de comunicación,tanto coche y tantas prisas, y luego, se espantaría aún más de ver que estamos en un punto muy similar al que le tocó sufrir, y supongo que constataría lo torpes que somos los humanos, y tal vez, lo malvados e ignorantes...
    O quizás, al ver el azul del cielo, y dejándose acariciar por un cálido rayo de sol, diera gracias a la vida y sin mucho más pensar, se pusiera a escribir un nuevo verso esperanzado...

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    1. Yo creo, o quiero creer, que actualizaría su manera de decir las cosas pero no su intención ni su visión clarividente. Por supuesto, siempre miraría el cielo, el paisaje (hoy tan adulterado) y siempre me quedará la duda de si el estilo poético lo mantendría. Gracias, Sonia, por alentar el recuerdo de aquel caminante.

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