La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.







martes, 19 de enero de 2016

Desnudeces. Escribiente






















Me encuentro con mi amigo Max. Cuando no tengo ganas de escribir, escribo, dice. Eso es paradójico, ¿no?, le digo. Pero él añade bromista: Siquiera para decir que cuando no tengo ganas de escribir es cuando lo hago. Le miro perplejo y él lo advierte: No, es verdad, hay algo en el ejercicio que se salta el ritmo. Quiero decir que es como si se escindiera tu parte racional o como si la otra parte, la espontánea, se tirara al monte por su cuenta. Sin exigencias, sin saber dónde llegar, sin la disciplina del escribiente sesudo. Por simple placer. Eso está bien, le animo. No sé si basta, aunque tampoco es importante saberlo ni medirlo, pero es sano. Naturalmente todo está función de qué quiere uno hacer u obtener con las palabras. Max quiere ir más allá: Hay un momento en que el hombre debe asumir su desnudez con franqueza. Escribir es una excusa para vivificarse a uno mismo. Para rasgar las telarañas, o desalojar el hastío, o ir contra la corriente que impera. O acaso solamente para sentir desalojada de sus carnes la hediondez con la que se ha impregnado en el barreño social. La desnudez consecuente es, entonces, el apartamiento.



6 comentarios:

  1. Me gusta tu amigo Max, qué sabio es. "Cuando no tengo ganas de escribir, escribo." No se me ocurre mejor ejercicio de escritura que al que él se aplica: escribir desde la desnudez.

    Que tengas un bonito día, Fackel.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Max es ocurrente, desde su pesimismo busca reconstruirse. Gracias, eRRe.

      Eliminar
  2. Bien sabes que mi amiga Espesilla lo escribía todo a modo de terapia. Por entonces los psicólogos no existían en su entorno, los loqueros solo se ocupaban de napoleones y no de pequeñeces, de modo que no le quedaba otro remedio para intentar protegerse de tan persistente locura comunal, según ella. Ahora me ha pedido que ordene sus papeles pero aún no he comenzado y de pensarlo me entra una pena supina de la que no querría contagiarme. La llamaré para decirle que acabe lo que empezó y me deje pastar tranquila.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por cierto me agrada la perspectiva y los contrastes de la imagen.

      Eliminar
    2. Bien sabes que cada cual tiene recursos, pero no siempre cualquier recurso sirve, algunos envenenan más y llevan a vorágines oscuras. Así que todo lo que sea ordenar y desordenar papeles es útil, no obstante el tiempo transcurrido o perdido.

      Eliminar
    3. Se me olvidaba, sí es un lugar con encanto, aunque visto que este término lo utilizan mucho los periodistas al uso para vender el producto "viajes" a uno le da no sé qué utilizarlo, bueno corregiré, es un lugar donde uno se abstrae, sobre todo con buen tiempo.

      Eliminar