La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.







domingo, 15 de noviembre de 2015

¿Son estos los cómplices, los infieles, los paganos, los idólatras, los culpables...?




Ha dicho el portavoz de los asesinos de la gente de la fotografía para justificar su criminalidad: "En Bataclan se reunían cientos de idólatras en un acto de perversidad". Los obtusos idólatras que han matado con el nombre de Alá y de Siria o Irak en la boca se permiten decir eso de la pléyade de gente joven y guapa que asistía a un concierto o cenaba en uno de los restaurantes tiroteados. ¿No serán precisamente tales características lo que ellos perseguían a sangre y fuego, más allá y además de su táctica y estrategia decididas en instancias siniestras? ¿Les incentivaba su envidia y odio a unas formas de vida más liberales y abiertas que las suyas? ¿Era la belleza lo que odiaban? ¿Sólo iban contra franceses? ¿No se han enterado todavía de lo del intercambio de ciudadanos o, si se quiere, de los efectos multiplicadores de la globalización? Contabilizas la nómina funesta de víctimas y salen tunecinos, alemanes, españoles, mejicanos, rumanos, belgas, portugueses, congoleños, británicos, italianos, argelinos, marroquíes...y franceses, obviamente. ¿Todos ellos paganos, infieles, culpables? ¿Todos ellos cómplices de los movimientos torpes de los gobiernos europeos? El presidente del gobierno español, con esa elevada decisión y clarividencia a la que nos tiene acostumbrados, soltó ayer una de esa frases que repite y que no salen de él: "No estamos ante una guerra de religiones". Puede ser, aunque también. Porque siempre estamos ante la permanente guerra del oscurantismo contra la laicidad y la sociedad civil. Aunque evidentemente, en ese juego siniestro haya más hondas intenciones cruzadas de alto nivel político, una práctica del dejar hacer por aquello de que si las cosas van peor los gobernantes obtienen más cheques en blanco de los gobernados y una reconfiguración geoestratégica de zonas del mundo donde el petróleo y otros negocios van a ser más decisivos todavía en el futuro. Como sospecho, nada sencillo el tema. ¿Nos limitaremos a poner velitas y a decir que también somos París o Charlie cada vez que haya un crimen de esta dimensión? ¿O empezaremos a enterarnos mejor de lo que hay tras toda la política que se mueve en nuestro nombre y a nuestras espaldas y exigiremos claridad? Por supuesto, que no me cuenten cuentos los candidatos que afinan su verborrea para las elecciones de diciembre. Hoy por hoy ni a los viejos ni a los nuevos les creo, porque pienso que no saben ni por dónde se andan. Y si lo saben, peor. 


http://www.repubblica.it/esteri/2015/11/14/foto/parigi_sotto_attacco_le_storie_delle_vittime-127381133/1/?ref=HRER1-1#1



(Cuadro fotográfico tomado del diario La Repubblica)


18 comentarios:

  1. No, no estamos ante un tema religioso, aunque la religión se utilice como máscara.
    La pregunta en estos momentos es: ¿por qué buena parte de la población occidental apoyaba a los "rebeldes" en Siria cometiendo las atrocidades que han cometido en París?
    Esa es la pregunta.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Las guerras de religión, aunque fueron llamadas así, no fueron únicamente tales (pienso en las de Alemania en siglos pasados) Nunca hubo una sola motivación para las guerras en general, o una excusa. A tu pregunta no soy capaz de responder, MIkel.

      Eliminar
  2. MIKEL ITULAIN pregunta pero te da la respuesta.No es religión, ni odio, ni envidia, es fanatismo exacerbado sin ninguna razón real, matan y ni saben por que matan, es un enemigo imposible de ganar, le da igual matar que morir, y este enemigo lo han creado las grandes potencias con su nefasta política exterior. con su geoestratègia interesada sin pensar en las consecuencias, y ahora se les ha descontrolado la situación.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Luego son intereses más poderosos y crematísticos, el eterno tema del poder, la hegemonía, la invasión, el dinero, la riqueza...No sé si directa o indirectamente o de las dos maneras, pero ese enemigo y otros vienen de muy atrás, tengo la impresión de que en la historia no hay rupturas, solo saltos y no siempre lineales. Igual que Irak en su día fue una creación de países occidentales lo de ahora viene de la "genialidad interesada" de norteamericanos y británicos, abrieron una vieja caja de Pandora.

      Eliminar
  3. Ejecución de civiles sin contemplaciones, es, ya lo sabemos, un crimen odioso e injustificable.
    Detrás habrá una cruzada religiosa, intereses geoestratégicos, beneficios financieros, la rabia y el odio de unos locos. Todo lo que podamos imaginar, y seguramente acertaremos, pero el hecho desnudo y palpable es el asesinato de gente que pasaba por allí. Las lecturas que se hagan no han de perder de vista el acto de horror, quienes lo ejecutaron y quienes están detrás deberán ser perseguidos y nosotros, los civiles tenemos derecho a saber y , sobre todo, a ser protegidos por el Estado. No dejaremos, al menos lo intentaremos, que nos maten en nombre de dioses, sean religiosos, políticos y económicos.
    No soporto que se devalúe el crimen con las frases fetiche tan al uso, que consiste en corresponsabilizar a las víctimas occidentales de sus propias muertes, con tópicos que no resisten un análisis lógico.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por supuesto, Amaltea, que no podemos ni debemos devaluar el daño de los crímenes, ni los cercanos como el de París, ni otros más lejanos como el de Ankara hace poco, y los cotidianos de Irak, etc. que los ignoramos. El discurso de culpabilizar a las víctimas no lo comparto, es rastrero, falso, odioso. Sí que deben cuestionarse los ciudadanos de los países occidentales que tienen que ver con esos conflictos el papel que juegan sus mandatarios, pero uno ya no sabe si esto, tan antiguo, sirve para desviar las políticas al uso. Va a pasar algo así con el tema de la Cumbre del Clima, ¿se va a cambiar de rumbo? ¿Van los ciudadanos de aquí o de China a admitir vuelcos en el asunto de las energías, de la productividad desaforada, del consumo derrochador...?

      Eliminar
  4. No es lógico apoyar los mismos crímenes en Siria (envueltos en la falsa "revolución" que se repudian ahora en París. No hay diferentes clases de personas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. MIkel, una pregunta, ya que te veo tan informado: ¿estamos al borde de un conflicto más generalizado? (Le da a uno pavor pronunciar lo de la Tercera Guerra mundial, pero últimamente se cita más)

      Eliminar
    2. Sobre esto ya se lleva tiempo hablando y con rigor. La guerra contra Siria podía ser el puente a una Guerra Mundial. No obstante, esto no se sabe si se producirá o no. Lo importante ahora es mostrar lo que realmente ocurría y ocurre en Siria, motivado por la actuación occidental, no por el Gobierno de su país. Esta actuación externa ahora trata de parar la destrucción de sus mercenarios en Siria por parte de Rusia.
      Aquí dejo un artículo, creo necesario de leer, sobre el Gobierno sirio, y no es una opinión personal, sino una escucha y visión atenta a los sirios y los sucesos de Siria: http://miguel-esposiblelapaz.blogspot.com.es/2015/09/es-legitimo-el-gobierno-de-siria.html

      Eliminar
    3. Situaciones tensas y límite ha habido muchas, es como si viviéramos siempre en un polvorín que cada vez crece más, que incluso la mecha está colocada y que solo falta que alguien la prenda. Tomo tu enlace, gracias.

      Eliminar
  5. Reducir esto a una guerra de religiones, es como mínimo, simplificar los hechos.
    Los intereses geo-políticos, estratégicos y crematísticos de los paises europeos , americano y ruso, han hecho alimentar tiranos (Gadaffi, Bin Laden, Hussein, Al Assad, familia Saud, Arafat,...) a cambio de materia prima y logística. En cuanto la bestia se les movía lo eliminaban, dejando sin más a un ejército armado hasta los dientes por los mismos que pusieron el peón de turno y que derrocaron.
    Un ejemplo:

    EEUU es aliado de Irak, que apoya a El Asad de Siria a la que los EEUUquieren derribar. También es aliado de Quatar, que ayuda a Hamas a combatir contra Israel. Y también protege a Arabia Saudí que es la que financia el sector sunnita y al EI y a los salafitas que arman a los yidamistas que quieren matar a ...EEUU.

    Aquí lo de menos es la religión, aunque va bien para condicionar a los europeos y liararnos en nuestros pensamientos..Sunnies, chiies, alahuitas, drusos, salafitas, kurdos, ismaelitas, zaiditas, huitas, ..todos tienen el mismo denominador, aunque el numerador sea diferente.
    Amaltea no dice que :" No soporto que se devalúe el crimen con las frases fetiche tan al uso, que consiste en corresponsabilizar a las víctimas occidentales de sus propias muertes..." y lleva razón, las víctimas no tienen porque serlo porque no tienen ninguna culpa, pero a esto añado: todas las víctimas, las de Paris, las de Madrid y las civiles de Siria.
    Mí pésame más sentido por los asesinatos de París.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por supuesto, Mikel, que no me creo lo de las guerras de religiones, nunca han sido tales, esto ya me lo enseñaron en la facultad hace décadas, aunque entonces se interpretaba muy mal la historia. Pero las religiones juegan su papel. En esto de los fundamentalistas islámicos, ¿ves cómo estos días el miedo hipócrita de Occidente oculta lo que en otras ocasiones se ha contado, que en muchos países los clérigos de ciertas tendencias musulmanas agitan a las masas y alientan acciones violentas?

      Eliminar
  6. Sí, se podría decir que se trata de una guerra de religiones. Dioses sanguinarios creados a imagen y semejanza del que mata, y en la cúspide de tan nauseabundo Olimpo el dios Dinero, y a su diestra el hijo, la Avaricia, y a la siniestra, el espíritu maldito de la irracionalidad y la inmisericordia. Triste, muy triste. Sobre todo porque no se vislumbran soluciones factibles en el contexto de este mundo movido, en sus altas esferas, por el odio. Lo siento por las víctimas. Sinceramente. Dolidamente. Pero en unos días, así es esta vorágine, también yo las habré olvidado.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Llevado al plano de la metáfora estoy de acuerdo con lo de la guerra de religiones y tu descripción alegórica. La religión, producto de la oscuridad mental e interpretativa de los hombres inicialmente, fue encauzada por los profesionales, llámense sacerdotes, clérigos, etc. a lo largo de la historia para ejercer poder, bien por separado y en solitario, bien en connivencia con reyes. nobles, etc. o bien al servicio del poder centralizado (la Iglesia en 1936 español)

      De acuerdo en que no se vislumbran soluciones factibles, y mientras la gente sufriendo, viendo ayer el programa Salvados sobre los campos de refugiados uno se estremece de lo que hay por ahí. Puede que tú y yo y muchos olvidemos la matanza de París u otras, pero el hecho de este debate en tono menor entre nosotros revela nuestro talante de diálogo y de interés por lo que acontece, ¿no?

      Recomiendo efusivamente la obra "Teología de bolsillo" del Conde Holbach (siglo XVIII) que me parece un libro irónico, clarificador a través del humor y cargado de razones. Alivia los debates agrios. Verdades como puños (editorial Laetoli)

      Eliminar
    2. Sin duda se demuestran esos talantes e interés. Buscaré ese libro.

      Eliminar
    3. No es un libro ensayo ni de debate, sino en la mejor tradición satírica y anticlerical. Si conoces El diccionario del diablo, de Bierce, pues va en ese estilo, solo que un siglo y pico antes y centrado en el tema religión.

      Eliminar
  7. Problema complejo, soluciones complejas. Aquí la religión no es más que la gasolina. Educación, extensión del progreso y de la cultura de la tolerancia. La solución no es rápida, no es eficaz, no es para siempre.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Coincido con tu opinión, Pedro. Por eso cuesta explicarnos los temas de envergadura y debemos huir de reduccionismos y simplezas, y yo no acierto siempre, obviamente.

      Eliminar