La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.







domingo, 26 de abril de 2015

Acoso















Escuchado a la caída de la tarde:

Hombre: ¿Por qué me sigues de manera tan obsesiva?
Sombra:  ¿Por qué te empeñas en apoderarte de mi espacio?

Destino de vidas paralelas. Friedrich y su paseante prosiguen la andadura.





10 comentarios:

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    1. Y tanto, y su cómo y de qué manera, Miquel. Por supuesto, siempre que hablemos de las mismas sombras, no solo de las aparentes. Salut.

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  2. Creo que debería interpelarse a la luz solar. En este caso la sombra su intermediari@.

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    1. Debemos ser todos un poco soles de nostros mismos, pero no reyes-soles, que eso es la soberbia y la pedantería que solo conduce a creernos que estamos por encima de otros. Hoy se lleva mucho en ciertos políticos emergentes que quieren tomar los cielos. Falacias.

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  3. Hay que reconciliarse con la sombra para disfrutar del paseo. No hay otra salida. Somos eso: cuerpo y sombra. Aunque nos empecinemos en esconderla siempre habrá un rayo de sol que nos recuerde que está ahí. Afortunadamente.

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    1. Nos reconciliemos o no (y desde luego que nos conviene) son los dos rostros de Jano de nuestras vidas, miremos a las sombras que portamos y sepamos iluminarlas con prudencia. Las sombras de la calle solo me interesan cuando hay canícula. Somos lo que dices, entre más historias, eRRe.

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  4. No importa la luz. Ni las sombras. La andadura, siempre.

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    1. Sí, Daniela, por el camino recorrido y los pasos que demos nos definiremos en nuestro interior, ya lo creo. Al fin y al cabo estamos hechos, como dice el estereotipo, de luces y sombras. Hasta los calificados como más "grandes" lo están, y esos tan considerados en su gigantismo son los que más me preocupan. Otra cosa es la leyenda que limpia (la Iglesia sabe mucho de eso con sus santos) y que pretende borrar el sombreado que ha cubierto las actitudes malsanas de la humanidad.

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  5. Muy interesante!
    Podra el hombre escapar de su propia sombra?
    Saludos

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    1. Sí: cuando ya no sea hombre, cuando no exista.

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