La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.







lunes, 13 de abril de 2015

Abstención















Walden dice que si pudiera borraría aquellos años de su vida en que sobre todo pontificaba, se expresaba con exagerada vehemencia e imponía sus discurso con el tono agrio y chillón de quien piensa que sus hallazgos son verdades para los demás. Pero que puesto que no puede cambiar nada del pasado (las cosas fueron como fueron y que me perdonen los sufridores por mi causa, eso dice) al menos desea pasar desapercibido el tiempo restante (hablar de presente es dudoso y citar el futuro más bien resulta vano) Insiste: quiero vivir como si no se produjeran acontecimientos, y si tienen lugar que no me afecten, y si me golpean trataré de no sentirme herido.

Tanto negacionismo me escama. Quo vadis Walden?



(Fotografía de Karin Szekessy)


2 comentarios:

  1. Me parece que Walden no será el único en pensar así. Tras una rúbrica intensa y extensa enraizada en la conciencia de mi incompetencia social, (quizás motivado por un comentario frustrante de alguien que supuestamente me conocía y me llamaba amiga, porque hay muchas maneras de decir las cosas) he decidido despedirme por unas semanas del blog, semanas que todos los años he de dedicar a la descendencia . Esta vez será de forma completa, a ver si en esta ocasión mantengo el tipo!! De todos modos me resultará consolador seguir su antorcha entre actividades diversas, se lo aseguro.

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    1. Que sea una despedida de circunstancias solamente, Emejota. No creo que a estas alturas deba usted sentirse afectada por nadie, pues bien curtida debe estar en lances y querellas (es un decir) Así que agradecido quedo si mis letras sirven de consuelo o de lo que sea, pero si sientes el pronto de escribir algún post en tus blogs no guardes castidad alguna y hazlo.

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