.

.


La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








domingo, 23 de marzo de 2014

Diario de domingo 23


















Qué miedo me da la prensa. O mejor dicho, quienes están detrás de la prensa. Percibo en los periódicos de hoy inquietud acerca de la marcha de ayer en o sobre Madrid. Ignorar su significado, restar importancia o insultarla con exageraciones no son sino síntomas de cierto pánico, acaso aún potencial. Además de hacer dejación de las tareas informativas. Fue una marcha pragmática más que ideológica. Difícil de encasillar por parte de la prensa o, mejor dicho, de quienes están tras la prensa. Tanta demostración pacífica, pero contundente y masiva, preocupa a los voceros. Acaso les hubiera encantado cierta dosis de violencia de calle para justificar la violencia del establecimiento y hacer cundir de este modo el desprestigio de la causa de los manifestantes. No sé. Inquieta que la gente sea pragmática y que en cualquier momento pueda empezar a decir: no solo queremos más, es que lo queremos todo. Porque ¡basta! se dijo hace tiempo y no se escucha a la sociedad. Y la sociedad es un ente vivo, señores. En fin. Son meditaciones tontas y torpes que se me ocurren. No se me haga demasiado caso.



(La foto está sacada de Público)


14 comentarios:

  1. Me parece muy interesante lo que comentas, aunque la prensa no me preocupa, más bien los que creen en ella pensando que es cierto lo que publican…ya que escriben lo que el IMPERIO dicta.
    Largo camino y con muchas piedras nos queda y aún así no tenemos la certeza de llegar a puerto…
    Un abrazo desde el horror.
    Tula.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, también me preocupan los que creen a pies juntillas lo que cuentan los media, pero el maniqueísmo ya sabemos de dónde viene. Y para quién trabaja. No, desde luego, no tenemos certezas, los puertos dejaron de ser seguros hace tiempo. Somos náufragos, pero ahí reside nuestra fuerza y resistencia. Un abrazo, Tula.

      Eliminar
  2. Me parecen muy inteligentes tus meditaciones. Y que se minimice en los medios el hecho de que personas de todo el país y de diferentes colectivos se hayan unido en una misma reivindicación, no le resta importancia.

    A más de uno le habrá dado que pensar la marcha de la Dignidad, porque somos mucho los disidentes y nos podemos agrupar. Y si los ciudadanos de Cataluña les resultan hoy por hoy un quebradero de cabeza, casi nada si se unen los ciudadanos de todas las comunidades en una causa común, algo no tan improbable tal y como se están poniendo las cosas. .

    Un abrazo Fackel.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Probablemente sea como dices, Ana. Siempre preocupará más a la oligarquía y sus mercachifles el tono general del país y de una indignación extendida, que la mera reivindicación nacionalista de los catalanes. Claro que en Cataluña los indignados acaso tienen más frentes que en el resto de España.

      Un abrazo.

      Eliminar
  3. Una reedición del "No a la guerra" pero superándola.
    Solo que esta vez y en adelante también El País claramente del lado oscuro de los financiadores de su deuda...
    No a esta guerra en casa contra todos nosotros, no a la propaganda de guerra fingiéndose todavía información.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El País de hoy, su extra de 32 páginas de panegírico, y las lecciones de los sabelotodos no tiene pérdida. Separaré el grano de la paja, si hay de lo primero.

      Me ha gustado esa expresión, que muchos cuestionarán o calificarán de desafortunada, de propaganda de guerra contra todos. Pero ¿no había terminado la lucha de clases? ¿No se dice que ya no hay clase obrera?

      Eliminar
  4. ¿Qué marcha? Suárez ha muerto.
    Sé que entenderás mi tono...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tampoco existió el sábado, es verdad, no había caído. Los días y los acontecimientos solo existen para unos, para los otros se les niega. Y ojo, que estas ironías que nos gastamos no van descaminadas. Ni tu tono.

      Eliminar
  5. Les va de perlas las noticias que se van sucediendo: la muerte de un expresidente, el partido de futbol entre dos equipos millonarios que no pagan la seguridad social, el enfrentamiento en las costas del Mar Negro, los pedazos de avión esparcidos... todo una cortina de humo para esconder, para ocultar el drama que tenemos en casa, pérdida de libertades, recortes sociales, ladrones impunes. La prensa y los medios de comunicación son cómplices de la corrupción y del engaño. Seamos más revolucionarios, leeremos Flaubert y Dante, vomitaremos sobre los periódicos, desenchufaremos la televisión...
    Salud

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Las cortinas de humo pueden correrse si sopla un viento superior...o si los sujetos y objetos permanecen en su tesón. Imagino lo primero: que Rusia invada Kiev, por ejemplo, jaj, y me río por lo exageraooo (o no) Pero prefiero que las gentes indignadas, cabreadas y resistentes a tanta obscenidad permanezcan firmes. Las cortinas de humo duran lo que dura el montaje. Si hasta da risa todo. La casa del Rey ha emitido un comunicado de pésame con fecha de tres días antes de morirse Suárez. ¡Esta país es de una riqueza surrealista maravillosa! Viva Buñuel, Berlanga, etc.

      O leamos a Fiódor, a Lev, por añadir alguno más, no por negar los que sugieres...Mira, tele no he visto ayer en todo el día y como no hay la morbosa curiosidad que nos suscitó a todos, malgré la situación, de la muerte del dictador, pues no tengo mayor interés. Vanidad de vanidades, todo vanidad, hermano. Y la gente es morbosa hasta la hez con ciertos temas que vacían cerebro.

      Eliminar
  6. A "quienes están detrás de la prensa" les inquieta profundamente que la actitud pacífica de la gente desactive, o haga innecesarios, sus ejércitos preventivos y represores, sus cachiporras (incluidas las mediáticas). De modo que, para alimentar las calderas de su aparato ellos mismos inventan el carbón.
    No sólo el rey va desnudo, todo su séquito también.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por eso mismo es importante que cada voz emitida, cada concentración de personas, cada marcha de protesta sean siempre autocontroladas y siempre pacíficas. Para que quede claro quiénes son los hacedores de paz. Personalmente pienso que quienes utilizan la violencia en espacios mayoritarios de gente de paz son unos descerebrados y unos notas narcisistas que no saben ir más allá. Y brindan así su espacio violento a ser infiltrados o manipulados por los profesionales ad hoc del Estado.

      Eliminar
  7. Me extrañó el anunció de la muerte inminente de Suárez, que vi por la tele porque estaba en casa de mi madre. Era la primera vez que yo recuerde que se anuncia una muerte para "ya" antes de que suceda y con esa fuerza. Y sí , ahora creo que había un motivo y era dar preeminencia a ese tema en los noticiarios y mucha vehemencia, para que el resto quedase en segundo plano. ¡Qué gobierno más patético tenemos! Necesito confiar en las fuerzas vivas de este país y en movimientos como Podemos, en España, o el Procés Constituent en Cataluña , y que esas bases sigamos con el trabajo diario de crear consciencia de la necesidad de nuevas reglas del juego, en las que la dignidad esté por encima de los intereses económicos. Este es un momento histórico. Deseo que no se nos vaya de las manos y podamos reequilibrar balanzas, antes de que las clases menos favorecidas nos acabemos de atontar del todo.
    Salud y sonrisas!!

    ResponderEliminar
  8. Sí, a mí también me sorprendió y enseguida pensé mal, qué se le va a hacer. Aunque ese modo lo vivimos cuando la muerte del dictador y la tensión era lógica y seguramente deseada, lo de ahora parece otra cosa. Un ansia de labrarse un espacio de reconocimiento la propia familia. Y otras oscuras intenciones por parte de las derechas en aras a vindicar lo decrépito de un sistema invocando de nuevo una transición limitada, el ensalzamiento de las castas de siempre que están desprestigiadas y acallar la oleada de protesta ciudadana y cívica. La socialdemocracia de nadar y guardar la ropa no es ajena tampoco a esta situación. Respecto a confiar en los que acaban de descubrir el mundo y se creen capaces de dirigirlo por libre, aunque estén en su derecho...no sé, mis años no me hace confiar mucho. He visto tanta espantá ya, Sonia. Sigo prefiriendo oír el rumor prudente de la ciudadanía. Salud siempre.

    ResponderEliminar