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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








lunes, 30 de noviembre de 2009

Caracola




Caracola.
La tejida espiral

que imperceptiblemente
aloja en su entraña
el tiempo.
De allí procede el rumor largo
y el creciente aroma
de los sueños.


(Composición de Manuel Boix)

7 comentarios:

  1. Poemas de la naturaleza, decía Neruda de las caracolas, que las coleccionaba y tenía cientos de ellas por toda la casa.
    Me fascinan estas pequeñas joyas que llevan en su interior hueco el rumor y el recuerdo.
    Y tu poema de un poema, una maravilla.

    Un beso

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  2. Cierto, Pablo Neruda coleccionaba muchos significantes. Creo que era complementario de su obra. Su propia casa de Isla Negra, que es una maravilla, es el museo de todo lo que a él le decía de la naturaleza y de los hombres. ¿Sabes que tenía también una hermosa colección de mascarones de proa? Su propia obra, hoy un tanto postergada, es una colección de palabras musicalizadas de las que no se sabe si la vida está en función de ellas o viceversa, jaj.

    Simbólicamente hablando, la clave de la caracola -de los caracoles, de los ammonites, etc.- es la forma espiral. Tan extendida está en la naturaleza que a los hombres, desde la antigüedad, les obsesionó. Busca en diccionarios de simbología.

    Gracias por la bondad de tus palabras.

    Buen jueves.

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  3. Exquisita y sutil
    como el perfume a mar
    y la nostalgia.

    Salud y fragancias.

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  4. El tiempo habla y está hecho de la materia del sueño. El tiempo es una ficción acurrucada en el centro de la caracola.

    Era de noche en Isla Negra y yo cavaba en la tierra y dejaba una piedra de amatista bajo una tumba. Muchos años antes, él había visto un pedazo de madera que traía el mar. Le dijo a su mujer: "el mar me está trayendo un escritorio".


    En un cuarto pintado de azul tengo un mascarón pequeño, ficticio como el tiempo, hijo de La Guillermina.

    Gracias por tu tangible belleza.

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  5. Yo debería haber llegado antes a este lugar.

    Ahí te enlacé al pico del pájaro.

    Un abrazo.

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  6. Aragonía, se agradece tu sensibilidad, veo que permaneces y me sigues.

    Salud y mirada.

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  7. Pájarodechina. Sí, el tiempo como ficción...por la que hay que pasar.

    Me encanta esa cita de Neruda. Ver en lo parcial y menudo todo el sentido y la totalidad. Ése es el aliciente de cada instante con quienes nos encontramos día a día.

    Y qué bien que tengas ese hijo de La Guillermina en un cuarto de mar. A mi me gustaría tenerlas todas...La Bonita, El Armador, La Micaela, El Gran Jefe Comanche, La María Celeste...Me conformo con soñar con esos mascarones, o echar mano de las fotografías de Sergio Larrain.

    Cuando era joven, imaginaba con que algún día yo sería Pablo Neruda. Vano de mi. Hoy sólo pretendo ser Mascarón de proa, no quiero sentirme jamás en la popa.

    Y gracias por aparecer en este blog dispar. Nunca es tardía la navegación, si uno sigue con cierto puerto en su mente, ¿no?

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