.

.


La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








lunes, 18 de mayo de 2009

La necesaria condición


La solitude est une condition necessaire de la libertè.

Magnus Laeterman escribió antes de desaparecer de su país y de borrar toda huella de su presencia en este mundo..."Deseaba la soledad para no tener que dar explicaciones de sus actos y, sobre todo, de sus inhibiciones. La relación con los otros animales humanos le proporcionaba recursos, pero le privaba de encontrarse en libertad con el ser que llevaba dentro, cada vez menos reconocible. El homo faber le hastiaba porque se había convertido en hombre fundamentalmente productivo. Y el lado lúdico era subsidiario del anterior. Algunos le echaban en cara su desdén y le decían que debería sentirse incondicionalmente agradecido por pertenecer a la tribu. Y manifestarlo. La vida social ponía a su disposición medidas, pesas, instrumentos y tablas para valorar las dimensiones y las perspectivas. Y le daba una relativa seguridad. Pero nunca la satisfacción. Sólo él sabía que es en la soledad donde se percibe el tamaño y el alcance de las cosas".


(Atravesando el rostro de Gao Xingjian en el video de Robert Wilson, la frase se desvanece lentamente. El rostro encogido y reconcentrado del escritor chino va cambiando hasta despertar calmo y relajado. Es el ciclo de introversión y renacimiento, preciso para sentirse a sí mismo)

8 comentarios:

  1. Me es imposible imaginar una frase que sienta como más cierta. Así es, la soledad y la independencia, no formar parte de ningún clan, es condición ineludible para quien quiera aprehender el fantasma de la libertad.

    Qué tontería acabo de decir.

    Abrazos

    ResponderEliminar
  2. Yo he anhelado desesperadamente la soledad necesaria para encontrar la libertad. He tenido que arañarla de aquí y de allí dentro de mi vida cotidiana, y funcionar en sociedad como un autómata en esos momentos. Cómo envidiaba entonces a mis héroes y heroinas, los anacoretas de otros tiempos...

    Pero tengo hijos. Mi obligación para con ellos pesa más que mi anhelo.

    besos

    ResponderEliminar
  3. Es posible estar aceptablemente solo y ser libre en compañía, no es cuestión de presencias o ausencias físicas. El problema está en resolver los apegos, las dependencias, la educación emocional que decía Fackel en otro post.
    Y no hay que olvidar que esto de ser libre no deja de ser un anhelo, un fantasma más que una realidad, algo relativo más que absoluto. Podemos ser libres en uno u otro aspecto, en mayor o menor grado, con ciertos condicionantes.Lo digo por lo de la frustración consiguiente a no alcanzarlo plenamente...Yo ya me voy desengañando y valoro los momentos en los que me siento, al menos, independiente y liberada de algo. Pero momentos son...

    ResponderEliminar
  4. Te traiciona tu sabiduría cinéfila, Stalker, simplemente, jaj. Yo no he vivido nunca la libertad como un espectro. O sí, en la malsana época de Franco. Pero fue algo más: la libertad se empieza a vivir como sueño, se esgrime como herramienta y se realiza en la individualidad. Del Estado capaz de garantiza la Libertad espero cada vez menos, sobre todo desde que está empeñado en sufragar a los fabricantes y vendedores de automóviles, por ejemplo.

    ResponderEliminar
  5. Rat. Los héroes y las heroínas eran sucedáneos nuestros. En ellos delegábamos lo que no podíamos realizar por nosotros mismos.

    Tal vez la libertad es algo concreto, como tú señalabas bien: un arañar por aquí y por allá -si lo has hecho eres ya una de esas heroínas- hasta consolidar posiciones, deslindar caminos de brezo e ir colocando hitos de "propiedad" personal. La libertad nunca te la regalan. La libertad se toma. O no es libertad. Pero hay que ir sintiendo cuál es la verdadera...porque la libertad no llega de las marcas de moda ni de nada semejante. Nadie te la trae. Hay que escucharse a uno mismo.

    ResponderEliminar
  6. De acuerdo en lo de la libertad como anhelo, Lagave, de acuerdo. Siempre es relativa la libertad, por eso es más posible. La Libertad, como el Amor, la Felicidad, la Riqueza, o Dios, por citar ejemplos ilustres e ilustrativos, son abstracciones absolutas que no me interesan. Como tales absolutos causan más desgracias cuando se invocan que satisfacciones. Por lo menos veo que tu orientación que toca el elemento posible de la libertad posible te hace sentirte...pero sólo por momentos, dices. Sí, es el precio.

    ResponderEliminar
  7. La libertad debe conquistarse. Si el precio a pagar es estar solo cada uno debe ser consciente de su verdadero valor y decidir. Estar solo no es malo, estar en soledad, sí. Porque la soledad es no tener a alguien que comparta tus ideas y sentimientos.

    Buenas, solitarias y fructíferas noches

    ResponderEliminar
  8. ...Y ese no ser compartido por ideas y sentimientos se está dando cada día en nuestras familias, en nuestras relaciones sociales, etc., ¿verdad, Aragonía? Lo cual genera inestabilidad emocional a tope.

    La cuestión es que tamaña aspiración -ser libres- no viene por bajada celestial ni por decreto ley. Una mezcla de intuición y pensamiento elaborado nos va confirmando en nuestros actos libres. Pero se reafirman o se caen día a día ante múltiples acontecimientos personales o colectivos.

    De todos modos, difícil la adecuación y la denominación de las palabras que encierran tantos significados, y más si son tan simbólicos, ¿eh?

    MI soledad se refuerza con la comunicación libremente elegida, como ésta que mantengo a través del blog.

    ResponderEliminar