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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








sábado, 8 de marzo de 2008

Reflexión (española)




"Todo parece aconsejarnos -sigue hablando Mairena a sus alumnos-, y muy especialmente a nosotros, los españoles, la vuelta a la sofística. Porque también nosotros hemos sido sofistas, a nuestro modo, como los franceses lo fueron al suyo. Pero a nosotros nos falló la fe protagónica en el hombre como medida universal, y no pusimos, hasta la fecha, nuestro robusto ingenio a su servicio. Era una fe demasiado inteligente, que no se recomendaba por el gesto y el talante. Nos apartamos de ella a medio desdén, como dice Lope:

puesta la mano en la espada

o en el crucifijo, que dicen otros. El ademán garboso nos ha perdido. Yo os aconsejo que habléis siempre con las manos en los bolsillos."



(Antonio Machado, Juan de Mairena)



Machado no erró cuando lo escribió, como los hechos demostraron al poco tiempo. Esto viene a cuento del hecho -¿formal o profundo?- de reflexionar hoy o cualquier día. Ya no sobre tirios y troyanos, sino sobre lo que queremos de una vez para nosotros mismos. Recuperar textos del pasado jamás es un acto nostálgico, si son citas inteligentes. La de Machado tiene vigor, es decir, en el doble sentido, presencia y fuerza. Pensar, meditar, considerar, son ejercicios necesarios, sabios y positivos. Nada permanece de otros tiempos en esta España nuestra, salvo la envidia, el egoísmo arribista, la hipocresía y la mentira como argumentación. Y, desgraciadamente, ya es bastante. Durante cuatro años, cierta fuerza política, apoyada por la Iglesia, ha mantenido esa línea dudosamente democrática. Pero nadie se engaña si no lo desea o si no es que tiene interés en engañarse. Ya no son tiempos de que los designados por Dios y los autoproclamados propietarios de haciendas y vidas marquen a la sociedad, y menos a sus ciudadanos. Es largo el camino para dejar de ser súbditos. Mañana será un paso más, si una mayoría queremos que sea.





1 comentario:

  1. Es tan interesante como necesario este Machado que algunos han olvidado y otros desconoen. Entiendo que su clarividencia te deslumbre, Fakel. No se puede pedir que hoy sea moda, pero ¿hemos tirado los espaoñles al cubo de la basura su herencia? El que nadie haya comentado este post me da la pista. Tremendo.

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