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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








domingo, 6 de enero de 2008

Arte Degenerado (y perseguido)




Pasar parte del domingo haciendo un recorrido por el expresionismo alemán. Tan feísta para unos (entre ellos el régimen nazi, aunque con buena dosis de hipocresía) como expresivo y bello para otros (entre ellos, yo) Un dato que recopilo: diversos pintores vieron incautadas sus obras, calificadas como Arte Degenerado por el nazismo. Obsérvense las incautaciones, requisamientos o secuestros, como se lo quiera llamar, llevadas a cabo por la inquisitorial tutela nacida de las elecciones de 1933:

Max Beckman. 590 obras incautadas.
Otto Dix. 260 obras incautadas.
Conrad Felixmüller. 151 obras incautadas.
George Grosz. 285 obras incautadas.
Erich Heckel. 729 obras incautadas.
Alexej von Jawlensky. 72 obras incautadas.
Ernst Ludwig Kirchner. 639 obras incautadas.
Oskar Kokoschka. 417 obras incautadas.
Ludwig Meidner. 84 obras incautadas.
Otto Mueller. 357 obras incautadas.
Emil Nolde. 1.052 obras incautadas.
Max Pechstein. 326 obras incautadas.
Christian Rohlfs. 412 obras incautadas.
Karl Schmidt-Rottluff. 608 obras incautadas
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(Fuente: Diermar Elger, Expressionismus, 1988, Benedikt Taschen Verlag)







Los que persiguieron los cuerpos de los hombres, también entraron a saco con sus almas (entre ellas, la pintura más creativa que el arte alemán haya dado en el siglo veinte) Da para pensar. Por ejemplo, que detrás de las incautaciones existirían los negocios y el mercadeo de muchos altos cargos nazis con estas obras. ¿Entrar a disputar los criterios estéticos de los pintores en entredicho bajo el período nacionalsocialista? Una burla. Los artistas oficiales que no crearon nada nuevo en arte, sino que reacondicionaron el clasicismo y el neoclasicismo a los gustos hiperpolíticamente correctos del régimen de acero, ¿quiénes eran para tachar de feísmo, degeneración o antipatriotismo a la obra de una pléyade de pintores que eran la conciencia viva y opositora de la Alemania entregada al Führer?


Acallar la crítica, bajo todo sus aspectos, es siempre la dirección que toman los regímenes políticos totalitarios. Es el preámbulo de lo peor que está por llegar. Pero no se crea que esto viene de la noche a la mañana. El huevo de la serpiente es anterior, se va incubando en una opinión pública acobardada y en unos ideólogos sin imaginación pero fuertemente demagógicos. Probablemente, las Iglesias hayan tenido también bastante responsabilidad en el desarme moral e ideológico de las poblaciones con sus creencias trasnochadas y falsarias, y con su encarnación en el reino de la riqueza de este mundo. Hay siempre una línea de contacto en la sombra, una trayectoria entre el espíritu inquisitorial desde la Contrarreforma con los sistemas totalitarios imperantes en el siglo veinte. Datos para meditar. Miserias para superar. Energía para sobrevivir.



(Obras adjuntas de Emil Nolde, Otto Dix y George Grosz)

4 comentarios:

  1. Igual que los leones, que cuando llegan a una manada matan a los cachorros de otros machos para asegurar la supervivencia de sus genes, los humanos, individual o colectivamente, tendemos a destruir todo lo ajeno (ideas, culturas, razas, todo da lo mismo). Debe ser la evolución sofisticada del mismo instinto, con un añadido de miedo exagerado.

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  2. Fackel un post magnífico. Gracias por remover.
    Un abrazo
    Buenas noches

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  3. La representación de los tiempos que corrían fueron únicos por parte de los expresionistas. Acidez, dureza, crítica, rebelión contra lo cerniente...¿Sirvió? En arte la forma y el testimonio hacen historia, lo cual no quiere decir clasicismo. Un abrazo, Fackel.

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  4. Sí, Lagave, tremendo el dilema humano: imponerse para sobrevivir. Dicen que no pasa en otras especies respecto a sí mismas, cuesta creerlo. Pero acaso no todo es tan simple. Al final, la historia siempre ha sido y es extraordinariamente sincrética. Todo se nutre de todo.

    Olvido. Remover-recordar-recuperar-rehabilitar...Hay tantas actitudes en la misma línea. Gracias.

    Sí Sebastián, el expresionismo sirvió, y no tanto políticamente como expresivamente, como reinvención plástica, como deconstrucción formal. Y sigue valiendo.

    Un abrazo a todos.

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