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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








domingo, 31 de diciembre de 2006

Los cuerpos del tiempo




Como estatuas vivas. Relieve de perfil: un tiempo se acaba. Frontal: un tiempo nos recibe. La blancura del abandono y la claridad de lo desconocido se relevan. Las sombras como testigo a tomar. Una cabeza se hunde en su transcurso. Otra se vuelve a un lado para percibir lo aventurado. El tiempo: siempre manifestándose a través de territorios curvos, angulosos, tersos o encogidos. Atrapándonos. Distante y próximo a la vez. Envolviéndonos. Generoso y frugal con frecuencia. Ángel de nuestras posibilidades. Fértil y yermo. Cada uno. Capturemos las sombras, para que al menos sean las nuestras.


N.B. El calendario, mero intérprete convencional. Pero esto fue ayer también y anteayer y antes más todavía...




(Recordando las estatuas de la Aurora y del Crepúsculo en la tumba de Lorenzo el Magnífico, en Florencia)

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