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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








jueves, 9 de noviembre de 2006

El espejo



dice Epicuro de Samos:

los sueños no poseen naturaleza divina ni poder adivinatorio, sino que se producen debido a un flujo de simulacros

3 comentarios:

  1. Curiosa expresión: flujo de simulacros...¿qué querrá decir? Estos antiguos...

    Saludos.

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  2. Todo lo que hacemos son ensayos, aproximaciones? a qué?

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  3. La vida es una representación, y los sueños son el mecanismo representativo más auténtico y fluido para lograrlo. Todos nuestros comportamientos en la vida consicente tienden a perfeccionar esa representación. Yo creo que no lo logran. El mismo sometimiento a la rutina, a la claudicación imaginativa y a la normalización -con contenido de renuncia de nosotros mismos- con los demás seres, indican que la obra es siempre de baja estofa. Sólo nuestros sueños dan la medida de nuestra capacidad. (Arriesgada opinión, creo)

    La noche avanza.

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