La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose. Karl Kraus.



domingo, 15 de abril de 2018

Ce ne sont pas des seins o Willy Ronis censurado





El fariseísmo tradicional y la posverdad han engendrado un hijo también hipócrita en nuestro tiempo. La censura mediática de los señores y vigilantes de las redes sociales. En esta ocasión Facebook -sí la misma Facebook que ha dejado escapar los datos de 50 millones de usuarios, como se ha informado recientemente- se marca uno de esos paseillos de moralina que no se sabe si es producto de la ignorancia -¿Facebook ignorante y analfabeta?- o de una política de distracción.

La fotografía aquí presente de Willy Ronis (París, 1910-París, 2009), perteneciente al Museo Jeu de Paume de París,  ha sido cedida junto con otra parte de la colección al Museo Patio Herreriano de Arte Contemporáneo Español de Valladolid para una exposición temporal. El viernes 13 se inauguró la exposición y le faltó tiempo a la empresa de Silicon Valley para imponer en sus medios la censura  de la fotografía, bloqueando temporalmente la página facebook del museo. ¿Cuestión de programación, de algoritmos o de simple puritanismo? Supongo que política, siempre política de provecho propio para aparentar y despistar. Hay que aparentar que se protege a los usuarios de los "peligros" del mundo y del demonio, aunque luego se desproteja a millones de la intimidad de sus datos personales.

Si no distingue el poderoso señor Zuckerberg el tocino de la velocidad, y se confunde tanto en el mundo de las expresiones artísticas o simplemente naturales, habría que decirle que al igual que existió el fotógrafo francés Willy Ronis que captaba espléndidamente más allá de la vida cotidiana, también hubo un pintor apellidado Magritte que pintaba una pipa y ponía: esto no es una pipa. Y entonces a los que ven febrilmente lo que les interesa de la realidad se les podría recomendar una cita análoga: ce ne sont pas des seins. Ah, mais non, monsieur, sí son unos hermosos pechos de mujer y ni usted ni nadie podrá impedirlo, por mucho que lo niegue y lo censure, una vez que Willy Ronis los captó.




18 comentarios:

  1. Siempre han habido grados de todo tipo y los inferiores de cualquier concepto, pobretes ellos, miran, buscan, pero no consiguen encontrar lo que no han tenido ocasión y/o capacidad de desarrollar o encontrar por algún medio. Ej.: belleza, bonhomía, inteligencia, sensibilidad, empatía....y sus contrarios, por decir algo.
    Me parece que la verdadera riqueza nunca es la económica, al menos desde mi experiencia , aunque un mínimo se necesite para mantener la integridad física y la dignidad.
    No me gusta este mundo pese a disfrutar de cierto buen animo de nacimiento y una enorme suerte. Me alegrará ingresar en la nada. Esa al menos es neutral, no cobija deseos ni pensamientos limitadores. Una contradicción de alguien que valora y aprecia la materia, verdad?

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    1. Lo interpreto como sensaciones o percepciones contradictorias que tenemos todos. Ya sabes, amor y odio nos persigue por doquier a lo largo de la vida, los espacios, las situaciones...Nos sentimos atraídos por algo y cuando menos lo esperamos nos produce rechazo, y todo es así. La belleza y el horror, la euforia y el desánimo, la grandeza y la podredumbre...los grandes contrarios expresan la aventura de la existencia humana. O dicho de otra manera, nos gustan y a la vez nos disgustan muchas expresiones de la vida. El valor de una parte es reconocida a través de detectar su contravalor. ¿La verdadera riqueza? Entender un poco todo lo que vamos experimentando, tal vez. Lo del saber del viejo, que solemos decir.

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  2. Cuando escribo "mundo" me refiero a los montajes de una sociedad supuestamente racional. O es que la puñetera evolución amen de impersonal y ciega es resulta demasiado lenta, impredecible y en absoluto justa? No me extraña que ante tamañas injusticias, comenzando por las climáticas (consideradas naturales pero tan naturales como crueles) los supuestamente racionales, siguiendo su patrón congénito, necesiten buscar "patrones de orden y consuelo" acordes con su momento cultural.

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    1. Sí, claro, hay mundos dentro de este mundo. Mundos de montaje y mundos sencillos, mundos vanidosos y mundos modestos, mundos sumamente disciplinados y mundos desorganizados, etc., y todos ellos configuran lo que vemos y padecemos. Pero no nos quejemos en exceso, que hay muchos que lo tienen peor y suena a tópico pero es tan real...Por cierto, ¿consideras racionales a los moralistas de Silicon Valley?

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  3. Nenes mimados con orejeras, muy bien pagados y referentes convenientes del rebaño social de su tiempo.

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    1. Genial descripción, habrá que pasársela a Masterpedia.

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  4. Creo que se trata más que del capricho de una plataforma, tiene que ver con la dudosa y caprichosa moral de cierta gente por la que una teta al aire agrede más que un arma disparando.
    Um abrazo

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    1. Probablemente sea como dices, pero si esa gente domina o dicta normas...¿qué cabe deducir?

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  5. El problema es esperar demasiado de una empresa que no está interesada es dar más que lo justo y necesario para obtener una ganancia.
    Eso y seguir creyendo que detrás del algoritmo de control existe realmente una persona mirando todo lo que sube a esa página.

    Saludos,

    J.

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    1. Y además no distinguir la calidad de lo reproducido y más sabiendo ¿o no sabiendo? ¿o no queriendo saber? que es obra de un autor reconocido. Y esa ignorancia buscada es muy peligrosa, se trata de la posverdad que dicen ahora, desvirtuar algo y presentarlo como falso en este caso, presentarlo como imagen porno o parecido. Lamentable viniendo además de una empresa de alta cotización, hasta hace poco, en la Bolsa.

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  6. Respecto de la censura que nos cuentas solo quiero decir que si no mediara tanta artería, cabría la risa. Me asalta una duda: A los nudistas, ¿acabarán quemándonos en la hoguera?


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    No hay pregunta para mí, sin embargo el tema es sugerente y, si pudiera, te diría verbalmente mi respuesta sobre Silicon Valley (o la GRAN MENTIRA de la meritocracia):


    En primer lugar te hablaría de Nietzsche y de su "no igualar jamás a los desiguales". Después te desentrañaría la siguiente frase de Galeano por su incidencia directa en el tema:“La pobreza antes era considerada obra de la injusticia, el mundo moderno considera la pobreza como incapacidad”. Finalmente, trataría de conectarlo todo para poner de manifiesto la gran falacia que, en mi opinión, el sistema de Silicon Valley conlleva.

    No obstante, por ponerte un ejemplo, si por razones profesionales tuviera que defender una idea distinta a la mía sobre Silicon Valley  -Belcebú no lo quiera-  prepararía alguna argumentación consistente para ayudar a quien me lo requiriera. Estudiaría cuanto  me hiciera falta, le daría mil vueltas al tema y seguro que, en este caso, tomaba a Confucio como referencia para encontrar una solución solvente al problema. Es decir mantendría y acreditaría que la idea de Silicon Valley es muy buena. Así en todos los asuntos, sea cual fuere el tema. Y ello, por supuesto, sin atisbo de rubor por mi parte ni remordimiento alguno de conciencia. Así es este trabajo: intentar siempre y a toda costa la mejor defensa. Nadie, absolutamente nadie, me enseñó esto en la carrera. Sinceramente, dudo que quienes me dieron clases lo supieran.

    Creo que contándotelo he vuelto a firmar mi sentencia.

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    1. Tema nudistas: ya quemaron a todo bicho viviente en el pasado, algunos creen que está superado, pero la historia es desigual y nada garantiza que no haya retornos.

      Friedrich N.: "La mala hora.- Probablemente todo filósofo ha tenido en algún momento una mala hora en la que pensó: ¡qué importancia tengo yo si ellos ni siquiera creen en mis malos argumentos! Y entonces voló a su lado algún pajarillo feliz por el mal ajeno gorjeando: ¡Qué importas tú! ¡Qué importas tú!" /La ciencia jovial, 332)

      Lo importante es que tú mismo (yo mismo) no nos impongamos la sentencia (la que sea) Ya asumimos alguna vez forzada y forzosamente el cristianismo como para saber lo que supone aceptar firmas de sentencias.

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  7. Sé que debo irme, pero díme, ¿dónde está la puerta?

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    1. No debes entender MAL. Aquí nadie echa a nadie. Ay. señor, ¿será posible que me exprese tan mal?

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  8. Hemos llegado hasta aquí, en esta fastuosa revolución digital para convertirnos en mercancías, ansiosos de que nos identifiquen, de darnos a conocer a costa de nuestra "servidumbre voluntaria" a unas normas que contradicen la libertad personal y colectiva. Nos pastorean porque saben que consentimos.

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    1. Bien sabes que la historia humana es la de la servidumbre obligada o voluntaria, y en nuestros tiempos probablemente de ambas. ¿Ha habido alguna vez verdadera libertad personal y amplio margen de libertades colectivas? Las libertades se permiten porque se controlan. Mi generación, supongo que más o menos también la tuya, conocimos tiempos peores (servidumbre obligada y forzosa y no te salieras de lo marcado) y atravesamos una especie de oasis más formal y siempre contradictorio de supuestas libertades que nos sedujeron. Con las redes sociales se impone el imperio de la servidumbre voluntaria, aquiescente y gustosa, cedemos nuestra primogenitura por el plato de la falsa libertad individual y la exaltación del ego pequeñito y nos hacen/hacemos creer que rozamos los cielos. Pero todo tiene un precio.

      Con la última frase me has recordado la comedia de Muñoz Seca: Pastor y borrego. En una ocasión actué en ella.

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