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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








sábado, 13 de enero de 2018

Apunte sobre una mujer que iba leyendo a Nietzsche en el autobús















En el autobús  -día lluvioso, huidizo y frío-  una mujer muy joven que iba de pie junto a una de las puertas, leía las primeras páginas  -también subrayaba- de El ocaso de los ídolos. En los autobuses las personas son próximas y lejanas. Simpatizan y se repelen. Se observan o se ignoran. Aprovecho la cercanía de la parada próxima para levantarme y decir a la mujer: enhorabuena por leer a Nietzsche (con pedantería elegida pronuncié el apellido en un alemán lo más aproximado posible) Gracias, me responde, estoy empezando. Insisto: te felicito por intentar leer a uno de los grandes. Casi nadie lo hace, no es fácil, pero es luminoso. Sirve para descreer de las mentiras (me sorprendí de la frase que me había salido) Ella asegura: lo estoy intentando. Luego he pensado: tal vez fui lejos. Defendí mi criterio y ella tiene que descubrir los significados. Pero, ¿quién sabe si mi comentario relajado no estimula su elección? El autobús paró, me bajé, me despedí. Me has alegrado el día, dije, lo que haces es tan excepcional...La mujer desconocida volvió a agradecer mis palabras. Me pareció que la luz de su mirada se revelaba atónita. Que el autor te llegue, incidí aún. Chapoteé accidentalmente sobre el primer charco que me salió al encuentro. Qué cosas se me ocurren, caí en la cuenta (sin pensamiento de culpa) una vez solo. Esta clase de conversaciones no son ordinarias en un autobús, ni fuera de él. Sentí el bajo de los pantalones empapado. Pudo más la sensación de haber hecho una buen a obra, o de haberla recibido por azar.

     

(Fotografía de Saul Leiter)

10 comentarios:

  1. Un dia en un programa sobre l'estigma en les malalties mentals, recordo que una noia deia: "ens reconeixen una minusvalia i llegim Nietzsche. M'hi has fet pensar.
    Per cert, el teu comentari al meu blog no surt. No és cap ironia, Van Gogh deia: "qui no ha après a dir ella i només ella, què sap de l'amor?"

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    1. Me llama la atención lo que dices sobre mi comment porque yo lo he visto publicado, me parece, pues no hay moderación de comentarios, creo, ¿no? Y no recuerdo el texto. A ver si pruebo de nuevo.

      ¿Cómo interpretas esa frase del pintor?

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  2. Doncs que els clàssics són clàssics. O les obres mestres. També en amor. Quan estàs enamorat profundament no pots dir "un altre millor que cap". Hi ha polítics que també són clàssics, són pràcticament imprescindibles. És el que jo penso. Tots tenim òrgans sexuals més o menys iguals, el que ens fa diferents és l'enamorament.

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    1. Ah, bien ya te entiendo. Pero ¿de verdad crees que hay políticos imprescindibles? Precisamente uno de los triunfos de la Democracia debería ser que todos son sustituibles. Y que deberían ser sustituidos los mediocres por otros mejores. Además ya no veo políticos clásicos, en el sentido de sabios. Hemos llegado a un punto en que gobernantes o candidatos a gobernantes y sabiduría son términos antitéticos. Y la realidad está ahí y no se puede negar. Aunque hay quienes prefieren vivir de fantasías y aventuras oníricas, con el riesgo de que juegan de manera perversa con fuego y con la sociedad. Pero, en fin, cosas mías.

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  3. Es una sorpresa incluso encontrarse una persona leyendo un libro ¡¡¡, FACKEL, ya no te digo nada si se trata del autor citado.
    Salut

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    1. Tocas los dos asuntos de hoy día. La gente va colgada de un móvil. La gente que lleva un libro resulta excepcional (para mí además admirable)

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  4. Después del shock,  las persignaciones, la condena y el ostracismo,  deja de acompañarme Robinson. Vuelvo a ser declarada persona  non grata y recupero mi identidad. Por segunda vez, haciendo amigos.

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    1. Confuso me quedo, usted sabrá de qué va, Anónimo.

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  5. Tuviste suerte que tu intervención fuera bien recibida. Hoy en día, al menos por aquí, la agresión hacia el prójimo está tan latente que hubiese sido muy probable que considerara tu comentario como una intromisión digna de ser respondida apenas con una mirada inquisidora o un comentario ofensivo.
    Saludos

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    1. Supongo que eso se dará aquí también. Siempre es un riesgo, pero si alguien se molesta por decirle enhorabuena por leer lo que estás leyendo sería para desanimarse. Hay gente receptiva en todas partes y ver a alguien con Friedrich N. de la mano me resultó irresistible. Por un momento me pareció una imagen de otro tiempo. No podemos caer en exageraciones políticamente correctas, que ni son políticas ni correctas ni comunicativas. Demasiada histeria en el ambiente y no estoy por la labor. Un abrazo.

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