.

.


La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








viernes, 14 de abril de 2017

Hubo un Estado laico




"Con las primeras hojas de los chopos 
y las últimas flores de los almendros, 
la primavera traía a nuestra República de la mano".



Antonio Machado.



6 comentarios:

  1. Y habrá otra primavera de flores rojas,amarillas y moradas.

    Salud, Fackel.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No sé, Fanny, extraño país de inviernos éste. Donde la madurez política no es un fruto que la ciudadanía quiera recoger. O que acaso no quiere sembrar.

      Gracias, salud siempre.

      Eliminar
  2. Ya muy pocos se acuerdan - o saben- qué pasó el 14 de abril de 1931. Así de débil, inexistente, es nuestra memoria histórica.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así es, y no nos engañemos. Aunque a veces haya ciertas manifestaciones donde se enarbolen banderas de aquel Estado, dudo que se tengan ideas claras respecto a lo que debería suponer una concepción republicana del Estado hoy. Que no es un mero relevo de cabezas rectoras, sino algo más profundo que pasara por una laicidad auténtica, una separación de poderes precisa y nítida, y una exigencia moral que renovara la administración política. Pero ya sé que son meras ilusiones.

      Eliminar
  3. Deformidades del estado bajo cuaquier color...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Probablemente sea así, el Estado lleva en su seno como tal la deformidad si no el caos, pero se trata de ir un poco más allá e inventar fórmulas donde el Estado no sea tan plenipotenciario, digamos. Probablemente se ha intentado en la cultura occidental muchas veces y así estamos. En fin, yo sólo pretendía recordar la ilusión, el esfuerzo y la esperanza que en 1931 se suscitó en buena parte de la sociedad española, y los logros que durante un lustro, pienso sobre todo en materia de alfabetización y magisterio de las que tan necesitada estaba la España más pobre y atrasada, tuvieron lugar. Pero los poderes reales no dejaron ir más allá, como de todos es sabido, pagando un alto precio que parece que hoy también se ha olvidado.

      Eliminar