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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








domingo, 22 de enero de 2017

El cartapacio de Herr Gustav. 12






















Cómo le rechina al hombre el ruido antiguo disfrazado de novedoso. Ese ruido que habla de nueva era, nuevo mundo, nuevas naciones. ¿Qué tiene de nueva la vieja palabrería? ¿No ha sido suficiente tanta farsa en el pasado que devino en drama y desgracia para millones de pobladores? Y aún se vuelven a invocar los mitos más mezquinos. Si el mundo estaba desarreglado, ¿cabe esperar su corrección de mano de los mismos que contribuyeron a su caos? 

Deje el gato de una vez, herr Gustav, o se nos pasará el tiempo de la sesión. Si pretende reforzar ante mí la imagen de su personalidad sosteniendo el animal en su regazo no lo logrará. ¿Sabe que los gatos mejor pintados los vi una vez en una exposición de arte japonés que pusieron en el Palacio Stoclet? Seguro que también usted pasó por allí. Cuando vi aquellos animales, que dicen que pertenecían al mundo flotante de sus colegas orientales, los retuve en la retina, sin que pudiera desprenderme de ellos. Durante muchos días no veía las caras de la gente del vecindario ni de mis amigos ni de la Academia ni de usted mismo. O les ponía a todos ellos el rostro de aquellos gatos. Tenía la sensación de que habían tomado el relevo a las máscaras a las que estaba acostumbrada cotidianamente. Sucumbí ante la belleza de la especie. Escudriñaba el mundo por sus ojos y nada veía del mismo modo. No se esfuerce, herr. Su mirada a veces atraviesa más que la de los felinos, pero no tiene la misma serenidad. Y yo busco sobre todo calma, un estar sin estar, si es que fuera posible. ¿No dice nada? Creo que hoy va a ser un día en blanco, usted sabrá. No sé qué pinto aquí.



6 comentarios:

  1. A veces tan estruendoso que ensordece.

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    1. Si además andamos cegados, no te cuento la que nos espera. Aunque ayer la máxima autoridad vaticana, en una entrevista en El País, dijera con el tono medido del político que juega con varias barajas que no debemos ser "profetas de calamidades". Y digo yo si cuando lleguen éstas ya podremos hablar de ello en ese tono. Como si no se viera venir...

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  2. Gran sensibilidad la de esa modelo. Parece que hay mucho bajo el exterior que le da el sustento.
    Saludos

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    1. Cabe esperar que debajo de todas aquellas modelos, pletóricas de mundo y vida o, o mejor dicho, dentro de ellas, hubiera mucho más de lo que se nos ha trasladado. Saludo.

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  3. De tu profundo texto me quedo con esta frase: "Si el mundo estaba desarreglado, ¿cabe esperar su corrección de mano de los mismos que contribuyeron a su caos?"

    Sustituyo el pasado "estaba" por el presente "está" y cobra plena actualidad.

    Y la respuesta es tan obvia que no cabe plasmarla...Así están las cosas...

    Saludos 

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    1. Escalofríos da si se piensa en el tema. Parece que hubiera cundido la moda retrógrada en Occidente. Las santas alianzas de ir para atrás con tal de salvarse (y enriquecerse) ellos.

      Gracias, Luis Antonio.

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