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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








martes, 27 de diciembre de 2016

Busque, compare y si encuentra diferencias es que usted ve mal





No son solo niños, son algo más. En un caso se trata de una propiedad con futuro asegurado. En otro la perversa verdad de un extravío, una errancia provocada, la incertidumbre. Un niño y otro niño, tan opuestos, ¿están como están ahí, en su estatus elevado y en su condición de subsuelo, por azar divino? Y aún hay quienes dan por extinguidas las clases sociales. ¿Qué temen? Como si mencionar el término escondiera el concepto. Como si el concepto fuera apestoso. Como si solamente se tratara de una categoría de selección de las especies, sin mayor trascendencia. Como si las clases fueran residuos del pasado que no vuelven, cuando más bien no se han ido. Los políticos de la confusión aparcan la consideración de la realidad. Entonces, esas imágenes de niño príncipe y niño sin hogar, ¿dónde encajan? La intelectualidad española tiene sus límites y pocos se mojan. Los aprendices de brujo que juegan con tibieza a gobernar el Estado ¿creen que negarse a llamar al pan, pan y al vino, es lo más acertado? Apenas se insiste en las causas de los males sociales, salvo de pasada. No se oye plantear alternativas ni ofrecer respuestas claras. Entonces, ¿para qué sirve la política? Bien, son preguntas de un incauto sin solución. Vean estas fotos, comparen, busquen si hay diferencias y quédense solo con la imagen de unos niños encantadores. Después vayan al oculista. O pregunten a la miopía de su ética interior.

Hernán Zin, director argentino, ha realizado una película titulada Nacido en Siria que habrá que ver, por si se nos había olvidado que las clases sociales existen, degeneran, unas se elevan y otras se deprimen hasta límites inconcebibles en pleno siglo XXI de no sé qué era de la insensibilidad.

NB. Acabo de leer que Rusia ha probado 160 tipos de armas en la guerra siria y que foguea a sus pilotos. ¿No recuerda esto la matanza de Guernica? ¿Es para ser optimistas?




(La primera foto es de El País, la otra la tomo de El Confidencial)


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