La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.







jueves, 10 de marzo de 2016

Atracciones y rechazos, 3

















Recorres la vida como una sucesión de ejercicios paralelos. A otras vidas, a las pruebas, a lo experimentado. No hay vida paralela con los deseos ni con las aspiraciones ni con las metas propuestas, porque todo ello se sitúa en campos inaprensibles. Y cuando han sido aprehendidos su vuelo efímero no queda sujeto más que del tendedero de la frustración. Entonces sigues recorriendo, ya sin urgencia, sin emoción especial, con escasas pretensiones, como un juego que no puntúa, tus propios márgenes. Y en el despropósito de la noche insomne echas los dados con el cubilete del no pensamiento, de la no memoria, de la no posesión. Lo haces simplemente por ver cómo las caras del cubo te sonríen o te regatean. Buscas, sin saberlo, la vida paralela en cada puntuación que sale. Hasta que un día esos diminutos círculos equidistantes, que suman una cifra, el uno, el seis, el cuatro... aparezcan borrados. Y no tenga sentido seguir echando los dados.



(Fotografía de René Groebli)


12 comentarios:

  1. El final, un fundido con el universo. Después de una mareante aprehensión de lo inaprensible.

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    1. No sé si fundido en negro o en blanco, pero así es. La ceguera definitiva.

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  2. Apreciado FACKEL:
    He reeleío tres veces tu escrito. El punto : "...los deseos ni con las aspiraciones ni con las metas propuestas..." me ha hecho pensar.
    Nosotros, los europeos, estamos influenciados por la cultura anglosajona, que a partir del 1945 y su postre del 89 (muro de Berlín) han hecho mella en nuestra forma de pensar.
    Nosotros, los europeos nos hemos vuelto personas de "proyecto" y no vivimos el presente. Tan siquiera nos damos cuenta de que pasa por nuestro lado. Va por eso de los deseos y las aspiraciones, y siempre aplicándolas al futuro. Nadie vive el presente, el hoy y el ahora y todo se pospone para el mañana. Así, mi apreciado, es imposible intentar tan siquiera vivir el momento otorgado. No hablo de felicidad (las quimeras son también para el futuro), hablo de sentir que uno está, y eso si creo, es saber aprovechar el tiempo, disfrutar del momento y sentir que uno "está".
    En fin, esta es una manera de pensar como cualquier otra, pero llega un momento en el que uno cae de la rama y se da cuenta que no tiene 25 años, y que las metas no eran tan importantes, que lo importante es saber que lo que uno ha hecho lo ha hecho bien, o al menos lo ha intentado.
    Un abrazo
    Bon día.

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    1. Por eso el mañana es inaprensible a su vez. Cuando llega y es presente seguimos acuciados como el día anterior por una carta de autopropuestas que muchas veces y en gran parte no conducen sino a generar una sucesión de compartimentos estancos. De acuerdo contigo en que el sentir que uno está, día a día, es algo bastante crítico e incierto. Al menos yo aspiro a ciertos márgenes de la cotidianidad que no deseo que me arrebaten otros y ese otro monstruoso llamado Sistema donde no eres nadie si solo te dejas conducir por él. La política dejó de dar respuestas a estos temas de calado ya hace tiempo y se ha convertido en señuelo para incautos,e incluyo en esa pseudovisión a tanto emergente tacticista que anda por ahí verborreando.

      ¿Qué decirte, Miquel, sino que coincido plenamente contigo?

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  3. Cierto Tot, bien cierto, pero puede que algunos se dieran cuenta a tiempo y la sociedad convencional les considerara "vagos" aun cuando fueran altamente creativos. ¿Cuantos individuos pueden vivir felices enfrentados a una sociedad, más o menos errada, de la que forman parte?
    O escrito de otra manera: Quizás algunos considerados vagos y vividores solo sean sabios administradores de sus presentes. La duda, siempre nos quedará la duda, fuente de cualquier creatividad, aunque para vivir mas o menos tranquilos necesitemos de alguna linda certeza que otra. En mi caso, p.e. administrar lo que me quede de salud con sabiduría y llegar a tiempo para poner los parches pertinentes en cada momento, hasta que me aburra o harte y ya no pueda más con tanto remiendo.
    Un ejemplo que no se si viene al caso: acaban de darme la mala noticia que he de guardar reposo durante un tiempo y no debo hacer ningún ejercicio, bueno, el que podía hacer hasta hace poco. Una faena, si señor, pero mantendré las aspiraciones y las esperanzas que proporcionan cierta alegría y me reiniciaré de nuevo en su momento. Eso mientras quede un ápice de voluntad en este chunguivehículo.

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    1. Propongo crear márgenes, espacios aislados, territorios de profundización personal donde uno utilice la ironía, el sarcasmo, incluso el cinismo anti sistema, en búsqueda de un cierto placer de degustación de aquello que teníamos pendiente a través de la mente y de una cordial relación con individuos con los que merezca la pena encontrarnos.

      Espero que esas limitaciones física permitan tu bienestar y ojala no lleguen hasta el punto de tener que abandonar la red. Ánimo, fuerza, salud.

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    2. Moltes gràcies germà. De momento cuanto más me limiten más voluntariosa me vuelvo, aunque confieso que inicialmente me asustaron. No se me ocurre nada mejor que hacer hasta que reviente. De todos modos, hasta la fecha, la fortuna dentro de las inconveniencias, me acoge. Después de los abusos a los que sometí al organismo recientemente, unido a la urdimbre genética, es lo menos que podía ocurrir. Vamos, que hasta podría dar palmas de alegría.

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    3. Nadie mejor que tú puede saber cómo reaccionar, sin duda.

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  4. frustración- Como puede uno liberarse de eso?
    Muy interesante. Me quede con deseos de leer mas. Saludos!

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    1. Respuesta: No proponiéndose lo inalcanzable. Pero, dirás, ¿cómo evitar no anhelar lo que no se tiene ni se logra? no sé responder.

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