La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.







martes, 16 de febrero de 2016

Diario apócrifo, 2















"...Yo, que me he acompañado de la duda toda la vida, veo que me va llegando ahora la única certeza. Una vez que lo irremediable tomó la forma del despojo entre los míos y sabiendo que allí todo está perdido, siento que este cuerpo no sabe resistir y no encuentra cada día que pasa el pequeño hueco necesario donde seguir siendo..."



4 comentarios:

  1. Quien planta árboles a cuya sombra sabe que jamás habrá de sentarse ha comprendido el sentido de la vida.
    Porque lo sabíamos. Desde un principio. Poco después de abrir los ojos. Esto terminaría.

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    1. Sin embargo, los hombres plantamos árboles para que nos den sombra. Lo que sucede es que muchos no se han enterado todavía que ya bajamos de los altos ramajes hace mucho tiempo, y persisten en ir a la contra.

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  2. Fackel, hoy, todo el mundo está triste. Será por culpa del anticiclón de las Azores.

    A Camino de Gaia: plantamos árboles, criamos hijos, amamos a personas que morirán y moriremos nosotros. No sé si es comprensión de la vida o puro instinto de supervivencia, aderezado con ilusiones perdidas.

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    1. Bueno, la tristeza es un estado de ánimo muy particular, pero claro, si se convierte en colectivo...que los lares nos cojan a resguardo.

      Confirmando tu comentario a Gaia: hacemos lo que hacemos incluso para el error y la pérdida, pero hay que hacerlo.

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