La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.







sábado, 19 de diciembre de 2015

Niebla: sólo blablablá, sólo ayayay














Ese lúcido Octavio Paz diciendo "deberíamos someter el lenguaje a un régimen de pan y agua, si queremos que no se corrompa y nos corrompa" es la cita para mi día de reflexión. Ah, no, todos los días son de reflexión y de irreflexión, pues nos concentramos y nos catapultamos cotidianamente como usuarios del tópico y de la mentira. Que a mayores haya en ciernes un suceso periódico, como el de elegir una cámara de representantes del Estado, no nos vuelve más juiciosos. El peso del mundo de ilusiones y fantasías, hoy actualizado por el derroche inapelable de la influencia mediática, se impone especialmente al razonamiento coherente, a la prudencia del pensamiento, a la visión cavilosa. El juego está abierto, nuestra sociedad es una mezcla de casino, partida de cartas y juegos de chapas. Una y diversa en el espectáculo. No va más.     

(Seguiré dejándome influir por Octavio)



(Fotografía de Francis Joseph Bruguiere)



6 comentarios:

  1. Sí va a más, yo quiero cartas porque el criterio es personal y subjetivo, porque yo más yo más yo somos todos... Ayer vi "Sufragistas" y salí contento del cine con la convicción de que la coherencia personal es una brújula extraordinaria. Hay que votar. Elegir a los mejores y hacer de cada identidad un ejemplo de sentido común. estamos. Ahora. Un gran abrazo.

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    1. Mi no va más no era una negación absoluta. El problema es que, aun siendo un mecanismo aceptado, con una ley electoral que prima siempre no creo que a los mejores, para la inmensa mayoría de la sociedad se queda en eso. Sin negar el valor relativo de unas elecciones, también resulta un cauce de control. Todo depende luego de que el electorado diga sí y se tumbe a la bartola. Hay que mejorar el sistema formal, pero su efecto será siempre limitado porque por arriba -poderes supranacionales y supra populares- hay otras fuerzas, y no las de Star War, que deciden por dónde debemos caminar las ovejitas.

      Por supuesto que yo voto, aun sabiendo que las posibilidades de mi voto sean reducidas. Toda mi vida he votado a los perdedores, ya ves. Y lo de elegir a los mejores, ay, los "aristós" quedan muy lejos y también entonces era los mejores de una clase, porque otras clases sociales tenían vedado el voto.

      Un abrazo que hace que nos comprendamos, ¿a que sí?

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  2. Y a mi que reflexión impuesta me resuena a papiroflexia!!!
    Estaré perdiendo el norte? Jaajjj qué pena.

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    1. Creí que te sonaba a halterofilia, que decía un amigo mío muy cachondo, matizando que era el arte de hacer pajaritas. Tú no pierdes el Norte nunca, se te ve muy clara en tus direcciones.

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  3. Solo veo beneficios en el pan y agua, ayuno de alharacas y de hipérboles que alimentan a esa bestia sagrada a la que servimos todos: los medios, redes sociales, el mundo de la fanfarria que lo mismo sirve para vender un refresco que un postulante a presidente.
    Y lo bien que sienta la contención después del agobio de tanta cháchara.

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    1. Te robo el texto. Uno lleva tiempo haciendo lo posible por evitar esas bestias no sé si sagradas pero a veces muy pardas que conducen a los humanos por donde quieren. Pero son tantas sus ramificaciones, procedimientos sutiles y dardos envenenados que no siempre se puede escapar de sus inoculaciones. Habrá que vengarse reconvirtiendo el lenguaje en vida, porque esas instancias fatales lo están reduciendo, minimizando, prostituyendo y además logrando que no nos entendamos. Salvo que hablemos las neolenguas del sistema, ínfimas, imprecisas, absurdas.

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