La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.







domingo, 11 de octubre de 2015

Somnia (Suicida)











Un suicida caía desde una altura elevada hasta mis pies, sin hacerse daño. Molesto me decía que no se arrepentía de lo que había hecho y que sin duda volvería a intentarlo. Yo le comentaba jocoso: tiene que ser muy frustante querer matarse y no lograrlo. Él entonces echaba a correr escaleras arriba por el rascacielos que, a su vez, se convertía en una montaña que, a su vez, se perdía entre las nubes que, a su vez, desaparecían más allá de la atmósfera.



(Fotografía de Saul Leiter)
  

2 comentarios:

  1. Según mis ancestros eso que describes es el infierno. Justo castigo dirían para el valiente que quiso morir por propia mano.

    Buen texto, gulp.


    Abrazo

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    1. La frustración siempre es un infierno, pero no hay que dejarse quemar por él, casi siempre hay salida. Casi siempre. Graciasss.

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