La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.







domingo, 26 de julio de 2015

Hallazgos: una foto dentro de otras fotos
















Un relato está repleto de fotografías. Imágenes de cerca, paisajes lejanos, objetos que se mueven, estancias detenidas, individuos que se desenvuelven. Son textos que nos aportan una visión demediada. No porque no esté repleta de detalles que el autor aporta, que en ocasiones son abundantes cuando no farragosos, sino porque la descripción es solamente una mirada parcial, la que el mismo autor ha prefijado para desarrollar la trama. Luego, al seguir la narración el lector pone sus propios matices, manteniéndose fiel al dictado del autor o improvisando variaciones formales de acuerdo al gusto o a las representaciones subjetivas de cada uno. Emisor y receptor difieren en su capacidad perceptiva. Por supuesto que un relato, sobre todo si es complejo y rico, además de fotografías aporta sonidos, ritmos, sensaciones, ambientes, pensamientos, sueños, etcétera. Para mí todo eso que compone un relato es algo así como un gran ejercicio fotográfico multidimensional que sirve para que mi vida sea otras vidas. Un tipo deprimido, un viajero por otro territorio, un amante ajeno, un individuo privado de libertad, un artesano de otros oficios, un pendenciero, o simplemente un paria carente de tierra a la que llamar propia.

(Las librerías de viejo suelen reservar pequeñas sorpresas. No solo los libros en sí, que si encuentras algo valioso o agotado te cuesta un ojo de la cara, sino lo que contienen entre sus hojas más allá de los textos o de las reproducciones gráficas. Una carta, anotaciones sueltas en sus márgenes, entradas de cine de tiempo inmemorial, dedicatorias rechazadas por un dedicado ingrato...o una fotografía. Me he encontrado de todo. ¿Decidió la compra de Fin de fiesta de Juan Goytisolo el hecho de que jamás había leído la novela y que además estaba tirada de precio? Tentativas de interpretación de una fotografía perdida entre las hojas descoloridas por los ácidos del papel)


4 comentarios:

  1. Quizás la foto eligió esa particular manera de llegar a tus manos...
    =)

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    1. O cómo los objetos aparentemente inanimados se tornan vívidos ¿no? Quizá, como dice la canción. Por cierto, cosas más extrañas me he encontrado en libros viejos. Dejemos hablar al viento del acontecer cotidiano, es lo que nos airea. Un abrazo, Neo.

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  2. Respuestas
    1. Si yo tuviera una librería de lance metería cositas entre las páginas de muchos libros, ¿por qué no?

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