La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.







viernes, 19 de junio de 2015

Afonía




Más que estar falto de voz, lo estoy de palabras adecuadas. Porque ¿qué puedo decir cuando leo lo que la poeta y bloguera Sofía Serra cuelga hoy en su blog El cuarto claro? Ella no nos pide tampoco que digamos nada, sino que hagamos algo.






9 comentarios:

  1. Entre las gentes de campo existe mucha, pero mucha solidaridad, lo he vivido, experimentado, sentido. Son practicas, realistas y muy sacrificadas. Por ej. no consumen agua en duchas diarias, pueden sobrevivir al margen de lo ciudadano con el trueque como medio de supervivencia. Así salieron adelante, así se ayudan. Hoy por ti y mañana por mi. Establecese un peculiar equilibrio de supervivencia. Claro que para incluir a los ajenos estos han de demostrar valores semejantes a los suyos.
    No creo que el dinero resuelva cierto tipo de cuestiones, pan para hoy pena para mañana. Hace falta un cambio de chip que solo lo puede realizar la persona interesada, mediante reformas y valor para realizarlas. No confío en la actual estructura social esa que acaba arramplando con los mas débiles bajo los paraguas de las buenas razones. Mentiras bienintencionadas para los pobres que confien. La ley de la selva bajo el toldo de los modales.

    Por cierto conozco algo sobre oposiciones diversas y sus triquiñuelas. Hay que ser un portento memorístico e invertir en preparadores. Las he vivido con mi hijo, luchando ambos por la subsistencia tras una cruel y voluntaria escisión familiar a tres niveles. Los dos solitos. Se saco las de un nivel inferior a las que pretendía pero se aseguró los garbanzos. Luego emigró a Alemania y se quedó para formar familia, no me quería dejar sola pero le animé a ello, por su bien. Algún conocimiento de causa ha de tener la experiencia de rudeza vital, si pudiera transmitírselo a tu amiga lo haría gustosa.

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    1. Pero de momento, de lo que deduzco de la carta que pone Sofía Serra en su blog es que necesita ayuda urgente. Eso es lo perentorio para ella y su familia. Supongo que hay muchos más casos de este tipo por ahí, pero ella ha tenido el valor de exponerlo. Simplemente.

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  2. En lugar de valor percibo impotencia y desesperación. Y si pudiera seria la primera en ofrecerle un trabajo digno: Ya ves tengo instinto empresarial innato.
    Son las formas de expresión las que me hacen desconfiar. Muchos años en la brecha.......

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    1. Mira se me ocurre un modo de encontrar trabajo utilizando la energía de la desesperación: Llamar la atención de los medio públicos con algún recurso original y sorprenderte. En nuestra sociedad funciona y desde luego para ello se necesita valor e imaginación y una originalidad relativa.

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    2. "sorprendente" era lo que pretendí teclear.
      Hay por ahí alguno pertrechado en una embajada ....

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    3. Las viudas de las postguerras tanto europeas como nacionales alquilaban o realquilaban estancias. Ahora vuelve a estar en uso así como el trueque. Seguiré buscando soluciones.

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  3. Más: A la hora de pedir liquidez convendría que añadiera algo así como "se irá devolviendo todo poco a poco conforme vaya superando mi acuciante problema" Es señal de buena voluntad amen de marchamo de garantía personal y dignidad. Quizás consiga mayor credibilidad.
    Conozco y conocí a humildes muy dignos y honestos, satisfechos en su humildad, por ello nunca llegaron a nada. Uno me engendró y me enseñó las cuatro reglas.

    Si puede que lo incluya junto al n. de cuenta.
    Es una sugerencia practica que seguro vd. le podrá transmitir.

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    1. Solo le pediré un favor, SOLO UNO:

      Lávese bien la boca antes de hablar de los hijos de los demás, y de sus capacidades, que probablemente ignore.

      Por lo tanto lávesela, y lávesela bien antes de hablar del hijo, de la madre del hijo y del padre del hijo.

      Un saludo,

      Carmen Ares

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  4. Muchas gracias, Fackel. No te preocupes en defender mi honestidad porque una ya cuenta con que no puede ser creída por todo el mundo. Somos tantos millones, ¿verdad? Aunque quizás mis blogs con tantos años encima, sin uso de seudónimo además, pudiera dar una pista a las personas que no me conocen. Afortunadamente, hay bastantes que sí, bastantes que tan solo me conocen por este medio que han creído en lo que digo y es posible que olvidara decir, porque no considero importante cuando se pide solidaridad, y antes se ha practicado a manos llenas por la que suscribe, y hasta por su propia familia.
    Lamento que una entrada referida a mí te haya ocasionado algún malestar, fackel, pero te agradezco con todo lo que soy tu esfuerzo.

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