La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.







viernes, 24 de abril de 2015

Ahuecamiento















He probado a poner la oreja por la calle, como me dijiste que tú hacías, dice Walden. No se requiere mucho esfuerzo. Capté enseguida un tópico: "Todos somos humanos", decía una mujer a otra. Estuve por intervenir, algo así como: no me lo creo. Pensé: ¿qué se quiere justificar con la frase? ¿La bondad o la inclemencia? ¿El acierto o el desatino? ¿La inteligencia o la brutalidad? ¿El cariño o la defección? ¿La avaricia o la generosidad? Llegué a la conclusión de horror que tú mismo sientes por el lenguaje mal usado o por su vaciamiento. Naturalmente, el que quiera hacer colección de manidas expresiones llenará un álbum y tendrá que empezar otro. Esos cromos que nos pasamos de boca en boca, cuyo horror no reside tanto en repetir lo ambiguo como en la dejación por profundizar en las causas de cada preocupación. Seguro que a la vuelta de la esquina escucharé: todos los políticos son iguales, por ejemplo, y por supuesto de boca de quienes jamás se han interesado por la política. No, ya no valen ni como exorcismos, estos eslóganes desgastados, escapistas, huecos. Ni ayudan a entender ni a entendernos. Filosofía barata, dice Walden.


(Fotografía de Keith Carter)


6 comentarios:

  1. Vivimos enmedio de lugares comunes. Se teme al silencio.
    Un abrazo anisado y mi deseo para ti de un feliz fin de semana.

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    1. Así es. Hay unas reglas pactadas para que ni el silencio nos resulte extraño. La fraseología al uso debe ser que nos "hermana", nos vuelve más comunes entre comunes. Si se trata solo de eso, hum.

      Un abrazo.

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  2. Tópicos de bolsillo que no vienen mal en el trasiego de lo cotidiano. No se puede ser sublime a diario; ni siquiera el filósofo se libra de la fisiología... Un abrazo.

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    1. Sí, claro, si no bajar en el ascensor sería más duro, por ejemplo. Supongo que tienen su punto, un poco como los refranes de otro tiempo, hoy caídos prácticamente en desuso. Pero hay un abuso de estos lugares comunes, ¿no? Tampoco se trata de ser sublime a diario, pienso que entre esta supuesta actitud y el estereotipo hay un margen para introducir elementos de conversación fértil que ni sean ex cátedra ni redichos.

      Un abrazo.

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  3. Lo peor es que muchos toman esas frases como ciertas y no hay quien los saque de ahí. El problema es que muchas de esas sentencias condicionan el relacionamiento con los demás.
    Un abrazo

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    1. Uno tiene dudas sobre lo inocuo de las expresiones. El tópico puede resultar ser un "gran" argumento para muchos. Salud, Neo.

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