La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.







viernes, 27 de febrero de 2015

Post scriptum: el recóndito











Al otro lado de la isla vive oculto un hombre que no quiere saber apenas nada de nuestro tiempo. No es pordiosero, pero vive con modestia. No es huraño, pero restringe a lo justo el hacer vida comunitaria. No se refugia en una cueva, pero su casa es frágil y sencilla. Dicen que corrió aventuras fuera de la patria, mas de ellas no obtuvo excesivo contento y sí nula ganancia. Dicen que desertó como mercenario de cierta campaña militar en extremas regiones, y que evitó por azar la cautividad. Que aprendió el arte de tejer y de teñir, y que tiene una mano especial para entintar las telas y dotarlas de dibujos con animales fantásticos, aunque aquí no guste a la mayoría. De él se dice también que tiene escasa confianza en los hombres, principalmente en los orgullosos y en los que se enriquecen a costa de otros. Y que tampoco cree en los dioses, no porque los considere haraganes y soberbios, sino porque le parecen inútiles. Además de dedicarse a su industria doméstica, por las noches contempla las estrellas. Algunos cuentan que las estudia, aunque nadie sabe con precisión cómo lo hace. Que algunas noches de firmamento limpio sube al monte que tiene detrás con un fanal y un juego de cálamo y dibuja signos en un pergamino. Vive en soledad pero dos muchachos jóvenes le ayudan en las tareas durante el día. A veces le visita una mujer, de la que se comenta que está desposada con un comerciante rico. Lo cual resulta extraño puesto que por aquella comarca agreste no hay comercio. Deben ser habladurías suscitadas por la envidia. Los individuos que se apartan voluntariamente del ruido pero saben lo que quieren son envidiados, aunque sean humildes. Una vez al mes recorre con el bagaje de sus confecciones el largo camino hasta Mitilene, aprovechando señaladas fechas de mercado. 

Lo que más me intriga es que Safo siempre tiene un hueco en su tiempo para recibirle. 



(Fotografía de Lee Jeffries)


6 comentarios:

  1. Su(s) tejido(s) perdurará(n).

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    1. Depende de la urdimbre, algo no muy claro en nuestros días.

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  2. Ese rostro me resulta familiar. De quien se trata esta vez, hermano?

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    1. Que es un homeless no tengo duda; el fotógrafo Jeffries los retrataba.

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  3. Espera.... lo podría relacionar con Pepe Múgica, que se despide.

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    1. Anda ésta, puestos a asociaciones imaginarias...Para mí es el recóndito.

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