.

.


La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








martes, 20 de enero de 2015

Post scriptum: bajo el sicómoro














Mi siesta bajo el sicómoro se ve interrumpida por el tránsito ruidoso de voces juveniles. ¿Por qué me amas si no me conoces?, dice la joven impulsiva. ¿Quién te ha dicho que te amo? ¿Por qué piensas que no te conozco?, responde una voz de hombre avisado. Después los paseantes se alejan. Los tonos siguen latiendo. Las voces se hacen murmullo. Para mí queda un eco que revolotea peleando con el sopor de la hora cálida. Me parece que las palabras se atraen y se repudian al son de las pasiones de los hombres. Y al igual que éstas se alternan en un juego de fervores y vacíos. 

Cuando te lo cuente me dirás que lo he soñado. 




(Fotografía de Mona Kuhn)


2 comentarios:

  1. Soñando en la siesta bajo el sicomoro, parece un cuento....

    una lluvia de besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es un cuento. Todo es cuento. Gracias, Maduixeta.

      Eliminar