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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








sábado, 15 de noviembre de 2014


















Cuando se acomete contra españoles y no españoles para proteger, por ejemplo, los intereses de las multinacionales de las fuentes de energía, ¿cómo hay que llamarlo? ¿Siempre va a ser lo mismo? ¿Siempre las instituciones tradicionales van a usar su fuerza bruta contra la protesta pacífica de quienes disienten? ¿Siempre va a triunfar el poder de las minorías enriquecidas contra los intereses de los pobladores y los defensores de la conciencia colectiva? Estas son imágenes en que la Armada española (aquí el verbo da miedo ponerlo) esta mañana a/con los peligrosos activistas de Greenpeace en aguas de Canarias. Para defender, ¿qué y a quiénes? ¿Es que se trataba de un acto de guerra o de una agresión territorial para enviar a la Armada? Huy lo que se está equivocando este gobierno. O no, simplemente muestra el rostro que tiene, y otro no cabe en sus presupuestos antidemocráticos. Ya está dando demasiado asco todo. Muchas cortinas de humo hay levantadas últimamente para ocultar los problemas fundamentales relegados, maltratados y despreciados de las clases sociales -las clases, sí, no la gente en abstracto-  más precarias. Mientras, la oligarquía  -no las castas en general- campa a sus anchas y usa los medios tradicionales que le proporciona el Estado para sus fines totalmente privados. Mucho huele mal en este país...que nos puede intoxicar a todos. Y uno no quiere, en absoluto, que prenda el guerracivilismo que han desatado los de siempre cuando no controlan la situación. Aunque, pensándolo desde otro ángulo, probablemente casi todo lo tengan atado y bien atado.  





6 comentarios:

  1. Querido Fakel, la razón da a cada acontecimiento la dimensión adecuada. Que se evite el pancartismo chillón de Greenpeace no es una inminente catástrofe mundial. Es solo evitar titulares. La armada está calma, los que la arman a diario son otros; un ejemplo lo tienes cerquita en los que quieren disgregar al completo el estado abriendo la puerta a gestos que ellos llaman libertad de expresión y no son más que aldea y ombligo.... Esta vez, el titular de la entrada me sobresaltó... Pero no llega el petróleo al río. Todo lo más, ensucia el blanco plumón de una gaviota. Abrazos.

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    1. Ya, pero ¿no es desmedido el uso de las fuerzas armadas en este caso? Ni siquiera han pensado en la Guardia Civil...Y, no obstante, admito que el titular es exagerado y provocativo a propósito, lo cual espero se me disculpe. Todo eso no resta importancia a otros desafueros más solemnes que arriesgan la convivencia de los pobladores de este país, pero ojo que incumben tanto a tirios como a troyanos. Hay más de una manera, amigo, de disgregar el Estado y no solo disputando márgenes territoriales. Los verdaderos dueños de vidas y haciendas lo saben muy bien, y lo procuran con sus manipulaciones económicas. Por otra parte acaso lo más grave de todo sería la fractura social.

      Por aclarar: la desmesura del título del post viene por el repelús que siempre me ha producido la intervención del Ejército sobre o contra los propios a los que se supone debería defender. Con acciones de esa guisa no se aclara muy bien su papel, ¿no? Independiente del pancartismo de Greenpeace que, en absoluto creo que lastimen ni las prospecciones ni a institución alguna. Un abrazo.

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  2. ¿La Armada... colisiona? Eso no es una colisión, eso es un ataque (otro más), una agresión cobarde y deliberada. Este país no se descompone, este país está absolutamente descompuesto. Nadie en su sano juicio quiere que prenda el guerracivilismo, pero ¿están en su sano juicio quienes nos gobiernan?
    Hay un límite para tanta y tan chuelesca iniquidad, y más nos vale que seamos nosotros quienes lo ubiquemos donde corresponde, porque ellos quieren llevarlo al filo del sable.
    Salud, temple y lucha!

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    1. Particularmente pienso que el Gobierno pierde los papeles cada hora que pasa. O bien los sujeta porque acaso no tiene otros y se le va cayendo la máscara. Los límites de TODO los tenemos que marcar la sociedad, a través de un diálogo de verdad. De lo contrario...

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  3. Segons Freud va respondre a Einstein, que feia la pregunta, "l'esperit de destrucció sempre serà al cor de les persones i per això hi haurà guerres".
    Jo dic: de les persones i dels déus, i es nota en la Terra que heretem i maltractem. La terra i les persones. La independència és un fet positiu, no ens enganyem, i no ha de ser reprimit. La defensa dels béns de la Terra també és un fet positiu. L'Armada, en canvi, porta la violència ja en el nom.

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    1. Naturalmente, Olga, que el ser humano lleva el espíritu de destrucción, también el de construcción, no lo olvides, ambas almas son en parte biológicas naturales y en parte propias de la biología cultural y de conducta, digamos. La defensa de los bienes de la tierra debería ser de obligado cumplimiento, pero choca con la curva "progresiva" del humano que para procurar sus necesidades entra como elefante en cacharrería (que me perdonen los paquidermos) Pero la cacharrería reside en el sistema productivo y de mercado que existe y de ese no os vais a librar ni con independencia política. Cada cual es libre para ser ingenuo, claro. Un abrazo y mi estima.

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