.

.


La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








sábado, 4 de octubre de 2014

Hongkoneses
















Viene hoy en el papel: "Las encuestas sobre identidad revelan que el 40% de los habitantes del territorio se identifica como hongkonés exclusivamente, mientras que el 27% se considera 'hongkonés dentro de China'. Un 11% se percibe a sí mismo como 'chino en Hong Kong', mientras que el 20% se declara exclusivamente 'ciudadano chino".

No hago más que pensar dónde estoy ubicado, sociológicamente, yo.



13 comentarios:

  1. En ti mismo, sin duda, y sin tener que dar explicaciones a la sociología...

    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. También uno mismo es un territorio cuya precisión no siempre es exacta...Por supuesto, no quiero hacer de la sociología ninguna religión como hacen otros con intereses espurios y utilizan como ritos las jodidas encuestas, Entre programas mediáticos y encuestas se configuran los votos, ¿te das cuenta, Javier? No hace falta que señale nombres y apellidos de irresistibles ascensos con más emocionalidad que reflexión. Un abrazo.

      Eliminar
  2. ummmmmmmmmmmmmmmm...pos yo soy chino....chano....

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cada vez lo seremos más, vengan o no de allí, todo esto se va a configurar a lo chino. Es diver.

      Eliminar
    2. Y en Catalunya també, oiga.

      Eliminar
  3. El ochenta por ciento padece miopía, debido al exceso de distancia corta del ojo al móvil o al ordenador. Si alzaran la vista un poco verían la milla de oro de Hong Kong, llena de compatriotas a los que se les ha cansado la vista por otras razones.

    Salud

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Miopía, astimagtismo y algunos hasta glaucoma. Un mundo en expansión y en nuevos lazos entre sociedades pide ser abiertos y no mirarnos tanto al puñetero ombligo.

      Eliminar
  4. Se trata de una cuestión de distancia, tal como apunta mi admirado Manuel, imagino el punto de vista del escéptico que lo observa sentado en el cuerno de la luna del cuarto menguante, viendo la estupidez humana desde la distancia no nos queda más que reirse o soltar una lágrima cebollina.
    Salud

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues estas miradas deberían servirnos para no fiarnos de distancias. Recuerdo el título de una película de cinefórum de mis años estudiantiles 68, era de Belloccio: La Cina é vicina. No recuerdo el argumento, pero el título ya me asombró. Pero hay más de una China, y achinados, con o sin indígenas de aquel continente, en breve estaremos todos...y entonces ¿hablaremos de independencia, de libertad, de creatividad, de imaginación...?

      Eliminar
  5. Ciudadana del mundo. A eso deberíamos aspirar.
    =)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Personalmente podemos y debemos sentirnos tales. Pero la marcha de las sociedades y la configuración de los Estados (nunca hay estados nuevos, todos repiten las mismas historias de sojuzgamiento) pueden limitar nuestras miradas...si queremos.

      Eliminar
  6. Las encuestas son pura licencia poética.¿Quién se siente qué y cómo? Las identidades nacionales son trucos de película de chinos, de malas películas no las de Bruce Lee, que hasta tiene su mensaje y todo: mi estilo es el no estilo, mi límite es el no límite, decía el karateca.
    Y yo qué sé lo que soy, es una pregunta existencial que por más que se empeñen en que contestemos, a tontas y a locas, no tiene adscripción territorial.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Déjenme con mis errores elegidos, es mi máxima cuando los entrevistadores de encuestas pretenden recabar mi opinión. De la misma manera que los fabricantes y los distribuidores del mercado quieren saber las preferencias de los consumidores, las encuestas sobre preferencias políticas pretenden ser utilizadas como elemento de reorientación de los mensajes. Ya no interesan tanto las ideas como los caballos ganadores o perdedores, generados previamente por lo mediático, como estamos presenciando en los últimos tiempos. Claro que ahí la responsabilidad recae en el cerebro de cada ciudadano y a sus límites de reflexión.

      Yo qué sé lo que soy me parece una posición honesta y adecuada. A partir de ahí ya veré lo que puedo, quiero y los límites me permiten ser...efímeramente, claro.

      Saludos de vuelta.

      Eliminar