.

.


La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








martes, 30 de septiembre de 2014

Lo nuestro

















...lo nuestro, expresión nauseabunda que uno viene escuchando toda la vida, pero ¿acaso sabemos qué es realmente lo nuestro?, pues estamos hechos de retazos de cuanto nos rodea, de lo que existió antes que todos nosotros, aquello que nos antecedió, y probablemente también nuestra existencia es posible por lo que no fue, pues habitualmente pensamos en los factores de incidencia directa que dieron lugar a nuestras vidas y a nuestra cultura, pero también la existencia tiene que ver con lo que no se fraguó, con las ausencias que apenas tuvieron tiempo de un leve disfrute, con lo que jamás se manifestó y nunca llegamos a ver materializado, con proyectos y aspiraciones a los que se hizo quebrar sin mayor opción, no sabría decir con claridad que es lo mío, mucho menos qué es lo nuestro, lo nuestro como un imaginario donde ha convenido a algunos fijar señas de identidad rígidas, como si una cultura, un país, una sociedad, los pobladores, fueran elementos inconmovibles, o no tuvieran su dinámica y, por lo tanto, no se vieran sometidos a variar, no ya a evolucionar, sino al ejercicio de una dispersión imprecisa, si lo fuesen estaríamos muertos, y de alguna manera hay gente que está muerta, gente que vive de las ideas rancias de un pasado más obsoleto y perdido todavía, o aquellos que se dejan llevar por la carencia de otras referencias disueltas, ajenas, donde la palabra pensamiento resulta incomprendida, y damos un brinco al percibir el misterio del ser cambiante, que se deshace y se rehace en cada respiración, el lenguaje no llega de modo suficiente a explicar-nos, nos hace jugar sobre el tablero, sí, nos da pistas, claro, no siempre para la claridad y en tantas ocasiones para la confusión, y para mucha gente es más fácil aceptar las veleidosas verdades, dar por buenos conceptos generalmente admitidos, ello nos pierde porque nos encorsetan, cómo saber sentirse uno mismo, ¿por el dolor, la inquietud, la ansiedad, la duda...?, y da risa escuchar fantasiosas expresiones, eso del viaje al centro, lo otro de la madurez, aquello de más allá del hombre ordenado y equilibrado, esa terminología heredada de los dogmas que solo alcanza a justificar y a cerrar en falso la herida del inevitable e insustituible ejercicio de espasmos que despierta y acuesta cada día al hombre



6 comentarios:

  1. esa terminología heredada de los dogmas que solo alcanza a justificar ..."

    Completamente de acuerdo. terminología que la vamos elaborando y adecuando a los tiempos, dándole el diseño que más nos convenga.
    Salut

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Terminología precisa e imprecisa, liberadora y esclavizadora, confusa y clarificadora...etc., o donde dice Y poner O, cuestión de conjunciones. Las palabras y la sintaxis responden a conductas, no flotan solas, pero a veces se las deja flotar con aviesas intenciones, y otras se dejan caer con las más perversas...

      Salut.

      Eliminar
  2. Això de "lo nuestro", o el nostre / allò nostre, és només una convenció del llenguatge per facilitar la comprensió immediata: "recull tot allò nostre, que no es perdi" / "vés a recollir la nostra comanda abans no tanquin".
    Ara bé, si ens deturem per entrar al doble sentit de propietat que trobem en segon o tercer lloc, veiem que "allò nostre" es torna més distant cada vegada, i s'allunya tant que ens veiem despullats i desposseïts de tot, perquè ni el nostre cos ens han deixat triar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mí me preocupa cuando se utiliza lo Nuestro ignorando otras dimensiones de calado. Que las cosas cambian, evolucionan, y tiene que buscarse una fórmula en todo para que esa posesividad (siempre dudosa) que denota lo Nuestro no obstaculice comunicación con lo de Ellos. Lo Nuestro suele volverse contra los Nuestros. Pero estas cosas las debe meditar cada cual, no perdiendo el norte de que los Otros existen siempre. A veces lo Nuestro está vaciado de sentido que nos dé esperanza de vivir y vivir pacíficamente (dentro del propio individuo, en la comunidad, en la naturaleza...)

      Un abrazo.

      Eliminar
  3. Verá vd. debe ser que la caída de la hoja estimula mi humor... y mis recuerdos. Pasando de sociedades o asociaciones diversas y tal, dicho término, cual mecanismo instintivo me provoca el resorte de GANANCIALES. Adeu.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Creo que a ti te estimula todo, MJ, la caída de la hoja y los brotes verdes. Lo de Gananciales...con la institución hemos topado. Mantén siempre ese grado de humor del que haces gala. Un abrazo.

      Eliminar